Hoy ha sido un día particular, ha empezado como el “Día de la Marmota”; de camino a la oficina me he cruzado con tres personas, en el mismo sitio donde me los crucé ayer ¿Casualidades del destino?
Como aprendí en la facultad, las casualidades no existen, y yo, que analizo casi todo, números, letras, líneas y entrelíneas, creo que más bien es que como no hay colegios, no hay padres corriendo por la calle y que como hay mucho “vacacionista” por Navidad que no madruga, la acera está medio desierta.
Conclusión, que me fijo más en los pocos con los que me cruzo.
La mañana de trabajo ha sido durilla, he pasado unas cinco horas hablando por teléfono, seguidas, con distintas personas, a la vez leía correos y chateaba por el facebook, vamos lo normal de todos los días, cualquier día mando un proyecto al “face” y un comentario a un cliente.
Dejo el “caralibro” abierto en el trabajo porque hace unas semanas intercambié algunos comentarios con alguien a quien me hubiera gustado conocer mejor, pero me temo que no va a ser posible, me ignora, y ni siquiera sé porqué.
En fin, que se le va a hacer, como decía un profesor que tuve; “hay días por arrobas” y yo añado “hay personas con las que hablar por arrobas”
jueves, 30 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
Agapito Pazos
He leído hoy que ha muerto Agapito Pazos.
Iba a cumplir 80 primaveras.
Fue abandonado con 3 años, tenía una discapacidad psíquica y distrofia en los miembros inferiores.
Ocupó durante toda su vida la habitación 415 del Hospital Provincial de Pontevedra, allí le criaron, le mimaron y hasta le dieron ocupación.
.."No podía hablar, pero se reía con la mirada y enseñaba su mala leche y su carácter “pícaro y fuerte” cuando algo no le gustaba. Aunque no pudiera decirlo con palabras, Agapito era feliz y demostraba como podía que quería seguir viviendos en un Hospital de Pontevedra.."
Hace algún tiempo vi un reportaje sobre Agapito, me impresionó la fuerza de su mirada, hoy se ha apagado, pero en mí se ha encendido la lucecita de la solidaridad y la humanidad, la de aquellos que respetaron su existanecia en la habitación 415.
Iba a cumplir 80 primaveras.
Fue abandonado con 3 años, tenía una discapacidad psíquica y distrofia en los miembros inferiores.
Ocupó durante toda su vida la habitación 415 del Hospital Provincial de Pontevedra, allí le criaron, le mimaron y hasta le dieron ocupación.
.."No podía hablar, pero se reía con la mirada y enseñaba su mala leche y su carácter “pícaro y fuerte” cuando algo no le gustaba. Aunque no pudiera decirlo con palabras, Agapito era feliz y demostraba como podía que quería seguir viviendos en un Hospital de Pontevedra.."
Hace algún tiempo vi un reportaje sobre Agapito, me impresionó la fuerza de su mirada, hoy se ha apagado, pero en mí se ha encendido la lucecita de la solidaridad y la humanidad, la de aquellos que respetaron su existanecia en la habitación 415.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Feliz Navidad
Os deseo a tod@s una muy Feliz Nochebuena, en compañía de los vuestros.
A los que estaís en España, en la Gran Bretaña o al otro lado del Atlántico.
¡¡Feliz Navidad!!
A los que estaís en España, en la Gran Bretaña o al otro lado del Atlántico.
¡¡Feliz Navidad!!
martes, 21 de diciembre de 2010
Enchufes
Tengo en mi habitación 4 enchufes. Y se me quedan cortos.
Acabo de conectar el portátil a la red eléctrica, porque la batería se descarga enseguida.
Otro enchufe está ocupado por la batería de la cámara de fotos, que mi sobrina mayor me ha gastado hoy en la función de baile de ella y de su hermana.
El tercero está ocupado por el teléfono, el cual me ha pedido la pequeña para hacer fotos a la mayor en su ratito de función.
El cuarto lo tengo con una lamparita a la cabecera de la cama, que a mí leer me gusta hacerlo en horizontal y un radio despertador.
Total, el día que me quede sin luz ¿Dónde va a irse tanta tecnología? Pues a la M.
Mañana tengo que comprar un ladrón, porque el Mp4 se me ha quedado sin enchufe, y el paseo mañanero sin música no es lo mismo.
Acabo de conectar el portátil a la red eléctrica, porque la batería se descarga enseguida.
Otro enchufe está ocupado por la batería de la cámara de fotos, que mi sobrina mayor me ha gastado hoy en la función de baile de ella y de su hermana.
El tercero está ocupado por el teléfono, el cual me ha pedido la pequeña para hacer fotos a la mayor en su ratito de función.
El cuarto lo tengo con una lamparita a la cabecera de la cama, que a mí leer me gusta hacerlo en horizontal y un radio despertador.
Total, el día que me quede sin luz ¿Dónde va a irse tanta tecnología? Pues a la M.
Mañana tengo que comprar un ladrón, porque el Mp4 se me ha quedado sin enchufe, y el paseo mañanero sin música no es lo mismo.
jueves, 16 de diciembre de 2010
ITV
Iba a titular esta entrada así:“¡Me cago en la puta ITV!”.
Luego he pensado que como cabecera iba a sonar muy fuerte.
Así que lo he dejado para la primera línea.
Hace unos días me llego la cartita de la revisión y quise pasarla lo antes posible.
El coche es relativamente nuevo.
Imaginé que no me iban a poner pega alguna.
¡Ja, que chiste!
He ido a Las Rozas, conozco bien la zona, de cuando vivía en Torrelodones y llevaba los coches a esa ITV.
A las siete he llegado a la cola, media hora después he alcanzado la garita donde un sólo tío atendía las dos filas; gasolina y diesel.
He pagado la tasa, que es de lo que se trata esta revisión; un sacaperras, para que un mecánico mire las luces y mueva el volante de tu coche.
Mis luces traseras de posición estaban fundidas.
A las ocho he salido con un cabreo moderado por no haberlo previsto y “una falta grave” en el coche.
Me he ido a un Carrefour que hay al lado y he cambiado las dichosas bombillitas.
Vuelta a la estación de ITV.
Pensaba yo que era entregar la factura del cambio y chimpún, o que habría alguna cola especial para esa memez.
Pues no.
Me ha tocado volver a esperar la fila de los coches de gasolina porque el de la garita tenía que hacer un “informe especial” para los coches que tuvieran alguna pega.
¡Toma ya, un “informe especial” para dos puñeteras bombillitas!
Otra media hora esperando.
Menos mal que el mecánico que me ha tocado, tras pasar la garita, o tenía ganas de irse a casa, que ya eran las ocho y media pasadas, o es que era un tipo diligente.
Me ha pasado por un carril cerrado y me ha liquidado rapidito, el único capaz y va y me toca el último. ¡Hay que joderse con la ITV!
Luego he pensado que como cabecera iba a sonar muy fuerte.
Así que lo he dejado para la primera línea.
Hace unos días me llego la cartita de la revisión y quise pasarla lo antes posible.
El coche es relativamente nuevo.
Imaginé que no me iban a poner pega alguna.
¡Ja, que chiste!
He ido a Las Rozas, conozco bien la zona, de cuando vivía en Torrelodones y llevaba los coches a esa ITV.
A las siete he llegado a la cola, media hora después he alcanzado la garita donde un sólo tío atendía las dos filas; gasolina y diesel.
He pagado la tasa, que es de lo que se trata esta revisión; un sacaperras, para que un mecánico mire las luces y mueva el volante de tu coche.
Mis luces traseras de posición estaban fundidas.
A las ocho he salido con un cabreo moderado por no haberlo previsto y “una falta grave” en el coche.
Me he ido a un Carrefour que hay al lado y he cambiado las dichosas bombillitas.
Vuelta a la estación de ITV.
Pensaba yo que era entregar la factura del cambio y chimpún, o que habría alguna cola especial para esa memez.
Pues no.
Me ha tocado volver a esperar la fila de los coches de gasolina porque el de la garita tenía que hacer un “informe especial” para los coches que tuvieran alguna pega.
¡Toma ya, un “informe especial” para dos puñeteras bombillitas!
Otra media hora esperando.
Menos mal que el mecánico que me ha tocado, tras pasar la garita, o tenía ganas de irse a casa, que ya eran las ocho y media pasadas, o es que era un tipo diligente.
Me ha pasado por un carril cerrado y me ha liquidado rapidito, el único capaz y va y me toca el último. ¡Hay que joderse con la ITV!
Desconexión temporal
Mis "amigos" de simyo me han dejado sin conexión de internet en casa, mientras tanto, y desde la oficina, os dejo una foto de mi último vicio confesable.
Tengo mono.
Compraros uno de estos para la casa rural.. LLenazo ibais a tener.
Tengo mono.
Compraros uno de estos para la casa rural.. LLenazo ibais a tener.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Vargas Llosa y una frase en el aire..
Ayer Vargas Llosa dio su discurso de aceptación del premio Nobel, dijo algo que yo suscribo; "Lo más importante que ha pasado en mi vida ha sido aprender a leer..."
Cada libro que leo me rompe y me recompone por dentro.
Me he deshecho tantas veces, para luego rehacerme, que he perdido la cuenta, pero sé que, siempre, siempre crecí al hacerlo y cambió mi mirada al mundo.
Hace poco conocí a un matrimonio octogenario analfabeto.
Sentí una mezcla de lástima e indignación.
Me sorprendió que una vez la vida les hubo sonreído no hubieran aprendido a leer, pero la vergüenza es paralizante.
Una vida sin libros debe ser... No me imagino cómo puede ser vivir así.
Esta mañana, como todas las mañanas, me ha despertado la radio, y entre estiramientos y bostezos he escuchado una frase que me ha atravesado: ".. he aprendido a escribir no para ser escritor, sino para no ser esclavo..."
Esto también lo suscribo.
Cada libro que leo me rompe y me recompone por dentro.
Me he deshecho tantas veces, para luego rehacerme, que he perdido la cuenta, pero sé que, siempre, siempre crecí al hacerlo y cambió mi mirada al mundo.
Hace poco conocí a un matrimonio octogenario analfabeto.
Sentí una mezcla de lástima e indignación.
Me sorprendió que una vez la vida les hubo sonreído no hubieran aprendido a leer, pero la vergüenza es paralizante.
Una vida sin libros debe ser... No me imagino cómo puede ser vivir así.
Esta mañana, como todas las mañanas, me ha despertado la radio, y entre estiramientos y bostezos he escuchado una frase que me ha atravesado: ".. he aprendido a escribir no para ser escritor, sino para no ser esclavo..."
Esto también lo suscribo.
martes, 7 de diciembre de 2010
Juerga
Ultimamente salgo y vuelvo a casa a las mil, léase bien entrada la madrugada.. Ayer salí, y lo pasé genial, me reí y recuperé mi punto de muñeca jugando al futbolín entre Gintonics.
No me pegaba estas pasadas de trasnochar, tan seguidas, desde que con veinte años salía en pandilla, de lunes a lunes, a beber por El Boalo, y volvía casa en moto, después de recorrer algunos kilómetros en un estado, digamos, "límite", sin casco ni leches, que entonces no era obligatorio.
Era una gozada sentir el aire fresco de la madrugada en la cara, el pelo flotar en la nuca, la carretera desierta y todos los sentidos puestos en no perder el equilibrio y no chocar con alguna vaca suelta por los prados infinitos.
Un silencio negro lo rodeaba todo, y yo con mi moto lo rasgaba sin miedos.
Si. Soy una persona afortunada, otros que no cometieron ni la mitad de la mitad de las locuras que yo hice, ya no lo contarán.
La última vez que vi a Charly iba en silla de ruedas; una Nochebuena decidió que era capaz de volar, tras meterse algo fuerte, y saltó por la ventana de un cuarto piso.
Era un atleta y tan buena persona que, tiempo antes del "accidente", se prestó a perder una mañana entera conmigo en Navacerrada para enseñarme a esquiar.
Vano esfuerzo; me rompí un dedo en una de la múltiples caídas, y me encontré una rueda del coche pinchada cuando yo creí que el "tormento" había terminado. Nunca más he hecho intento de ponerme unos esquíes.
Después de lo de Charly sonaron todas mis alarmas internas y me fui alejando, centrándome en mis estudios y en madurar. (Vaya que he madurado, veinte años de madurez)
Si, hoy he dormido apenas cuatro horas, he arrastrado el cansancio durante todo el día.
¡¡Pero que coño, ayer me lo pasé genial!!
¡¡A ver cuando repetimos, pero que al día siguiente no haya que madrugar!!
No me pegaba estas pasadas de trasnochar, tan seguidas, desde que con veinte años salía en pandilla, de lunes a lunes, a beber por El Boalo, y volvía casa en moto, después de recorrer algunos kilómetros en un estado, digamos, "límite", sin casco ni leches, que entonces no era obligatorio.
Era una gozada sentir el aire fresco de la madrugada en la cara, el pelo flotar en la nuca, la carretera desierta y todos los sentidos puestos en no perder el equilibrio y no chocar con alguna vaca suelta por los prados infinitos.
Un silencio negro lo rodeaba todo, y yo con mi moto lo rasgaba sin miedos.
Si. Soy una persona afortunada, otros que no cometieron ni la mitad de la mitad de las locuras que yo hice, ya no lo contarán.
La última vez que vi a Charly iba en silla de ruedas; una Nochebuena decidió que era capaz de volar, tras meterse algo fuerte, y saltó por la ventana de un cuarto piso.
Era un atleta y tan buena persona que, tiempo antes del "accidente", se prestó a perder una mañana entera conmigo en Navacerrada para enseñarme a esquiar.
Vano esfuerzo; me rompí un dedo en una de la múltiples caídas, y me encontré una rueda del coche pinchada cuando yo creí que el "tormento" había terminado. Nunca más he hecho intento de ponerme unos esquíes.
Después de lo de Charly sonaron todas mis alarmas internas y me fui alejando, centrándome en mis estudios y en madurar. (Vaya que he madurado, veinte años de madurez)
Si, hoy he dormido apenas cuatro horas, he arrastrado el cansancio durante todo el día.
¡¡Pero que coño, ayer me lo pasé genial!!
¡¡A ver cuando repetimos, pero que al día siguiente no haya que madrugar!!
domingo, 5 de diciembre de 2010
Un regalo
El viernes compré un regalo, Eva va a tener una fiesta de cumpleaños sorpresa organizada por su mujer (ToNuri espero que lo leas después del jolgorio) y, camino de vuelta a casa, pasé por una tienda en la que vi algo que pensé le gustaría a Eva, pero no llevaba un euro encima.
Me acerqué a un cajero a sacar "money".
Tuve que esperar, hasta que salieron un par de chavales riéndose a carcajadas, entré, eché el pestillo.
En cuanto cerré olí a orín y, de inmediato, vi la manta en el suelo, en una esquinita, con un bulto debajo, del que supuse salía el olor.
¿De que coño se reían esos imbéciles que acababan de salir? Pensé ¿Del mendigo?
Reconozco que me acogoté un poco al sacar la tarjeta ¿Y si se levantaba y me atracaba?
Procuré hacer poco ruido, y enseguida escuche unos rítmicos ronquidos. En esos escasos veinte metros cuadrados se refugiaba del frío, y dormía como un bendito, durante el tiempo que los niñatos o los "justicieros sociales" le dejaran dormir caliente y tranquilo.
No le quité ojo por si se movía, que tampoco soy tan valiente, saqué la pasta y salí cerrando la puerta con cuidado, para que no se le colara el frío de la noche.
Compré el regalo y volví paseando a casa.
Me acerqué a un cajero a sacar "money".
Tuve que esperar, hasta que salieron un par de chavales riéndose a carcajadas, entré, eché el pestillo.
En cuanto cerré olí a orín y, de inmediato, vi la manta en el suelo, en una esquinita, con un bulto debajo, del que supuse salía el olor.
¿De que coño se reían esos imbéciles que acababan de salir? Pensé ¿Del mendigo?
Reconozco que me acogoté un poco al sacar la tarjeta ¿Y si se levantaba y me atracaba?
Procuré hacer poco ruido, y enseguida escuche unos rítmicos ronquidos. En esos escasos veinte metros cuadrados se refugiaba del frío, y dormía como un bendito, durante el tiempo que los niñatos o los "justicieros sociales" le dejaran dormir caliente y tranquilo.
No le quité ojo por si se movía, que tampoco soy tan valiente, saqué la pasta y salí cerrando la puerta con cuidado, para que no se le colara el frío de la noche.
Compré el regalo y volví paseando a casa.
sábado, 4 de diciembre de 2010
A sus ordenes
Me han dicho que tengo el blog abandonado, y si, es verdad que hace tiempo que no escribo nada, pero hoy queda remediado, hasta no sé cuando, aviso.
Con un poco de retraso, contar el rollazo que me metí el sábado pasado en el cine.
Fue el cumple de Iso y nos invitó a una buena tropa al cine, algunos eligieron, por los niños, la última de Harry Potter, otros "Bon Apetite", yo vi esta última.
No tengo palabras para decir lo poco que me gustó, cuanto me aburrí. Si no fuera por los codazos que me dio Natalia, de vez en cuando, me hubiera dormido.
Un argumento manido, sabido desde el principio, sosa hasta decir basta, los actores con la misma cara durante dos largas horas.. en fin, quien quiera que la vea, pero si no os gusta el ritmo del cine de Truffaut, no vayáis a verla.
No sé cuando volveré al cine, me pasa como con los libros, cuando leo uno malo, tiene que pasar algún tiempo para que me vuelva a apetecer leer otro. Ale, como lea uno bueno, es cerrar la última página y empezar otro nuevo.. hasta que doy con uno malo y paro un tiempo. Lo bueno es que nunca pasan más de unos días en volver a confiar en un libro, lástima que con el cine no me pase lo mismo, meses puedo pasar sin ir y no echarlo de menos.. En fin, K1 es K1, y k2 una canoa querida Eva.
Con un poco de retraso, contar el rollazo que me metí el sábado pasado en el cine.
Fue el cumple de Iso y nos invitó a una buena tropa al cine, algunos eligieron, por los niños, la última de Harry Potter, otros "Bon Apetite", yo vi esta última.
No tengo palabras para decir lo poco que me gustó, cuanto me aburrí. Si no fuera por los codazos que me dio Natalia, de vez en cuando, me hubiera dormido.
Un argumento manido, sabido desde el principio, sosa hasta decir basta, los actores con la misma cara durante dos largas horas.. en fin, quien quiera que la vea, pero si no os gusta el ritmo del cine de Truffaut, no vayáis a verla.
No sé cuando volveré al cine, me pasa como con los libros, cuando leo uno malo, tiene que pasar algún tiempo para que me vuelva a apetecer leer otro. Ale, como lea uno bueno, es cerrar la última página y empezar otro nuevo.. hasta que doy con uno malo y paro un tiempo. Lo bueno es que nunca pasan más de unos días en volver a confiar en un libro, lástima que con el cine no me pase lo mismo, meses puedo pasar sin ir y no echarlo de menos.. En fin, K1 es K1, y k2 una canoa querida Eva.
martes, 23 de noviembre de 2010
Invitación a un asesinato
Lunes, presentación en el Teatro Reina Vitoria del libro de Carmen Posadas.
En el mismo escenario, el resto de la semana, se representa "La Ratonera" de Agata Christie.
El escenario mantiene el decorado de la obra, lo que hace que la magia del teatro se mantenga durante la presentación.
Unos actores recrean a los protagonistas de la novela, dando pistas e incitando a su lectura.
Boris Izaguirre, que hace de maestro de ceremonia, es el más brillante de todos, incluso por encima de la autora, será que tengo debilidad por él. Cuando vivía en la Torre de Madrid me lo cruzaba a menudo en los buzones de correos, siempre correcto y sonriente, y eso se agradece de buena mañana.
No era Boris el único televisivo de la noche, Eugenia Martinez de Irujo se sentó a mi espalda, los flashes no dejaban de saltar, la semana que viene me compro todas las revistas a ver si me veo.
Pitita Ridruejo y muchas caras conocidas de las que no recuerdo el nombre estuvieron en el acto.
A Karen no le gustó tanto "pedorreo" en estos tiempos de crisis que corren, a mí en cambio, sin gustarme demasiado la presentación, me parece que la ilusión en tiempos difíciles es lo que hace que el mundo siga girando.
Habrá que leer el libro, aunque antes tengo pendiente "Guerra y Paz"
viernes, 19 de noviembre de 2010
Opera
Escribo estas líneas escuchando a mi vecina Violoncelista, nos hemos cruzado en el portal, llevaba a la espalda un violonchelo enorme, casi tan grande como ella.
Ensaya y ensaya, el mismo movimiento una y otra vez, pero no me importa, me gusta escucharle.
La Opera me cautiva cada vez más, hoy, sin ir más lejos, me he bajado un montón de arias de Pavarotti y de la Callas, los cuarenta minutos de ida y los otros cuarenta de vuelta, paseando a la oficina, paseando a casa, se me pasan volando escuchando el mp4. (Confieso que también me he bajado algunas de Shakira, el Waka-Waka les encanta a mis chicas, y la verdad anima bastante cuando llega alguna cuesta arriba en el camino)
El lunes contaré que tal ha ido la presentación del último libro de Carmen Posadas, presentado por Boris Izaguirre, habrá eso que tanto me gusta, señoras con visón y mucha corbata de Hermés.
Creo que lavaré el vaquero para el evento.
Ensaya y ensaya, el mismo movimiento una y otra vez, pero no me importa, me gusta escucharle.
La Opera me cautiva cada vez más, hoy, sin ir más lejos, me he bajado un montón de arias de Pavarotti y de la Callas, los cuarenta minutos de ida y los otros cuarenta de vuelta, paseando a la oficina, paseando a casa, se me pasan volando escuchando el mp4. (Confieso que también me he bajado algunas de Shakira, el Waka-Waka les encanta a mis chicas, y la verdad anima bastante cuando llega alguna cuesta arriba en el camino)
El lunes contaré que tal ha ido la presentación del último libro de Carmen Posadas, presentado por Boris Izaguirre, habrá eso que tanto me gusta, señoras con visón y mucha corbata de Hermés.
Creo que lavaré el vaquero para el evento.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Recuerdos
Ayer viernes me acosté a las cuatro de la mañana, rememorando batallas del cole con compis de aquellos días.
Hacía tiempo que no trasnochaba tanto, el viernes acumulo cansancio de toda la semana, pero charlando, charlando, nos dieron las mil.
Nos hemos encontrado después de veinticinco años, gracias al "facebook", y cada vez son más los que vamos localizando.
Nos reunimos a cenar, de cuando en cuando, y es como si el tiempo no hubiera pasado, el cariño de antaño sigue intacto.
Quien vea las fotos que ha colgado en el "face" verá que pandilla más buena hacemos.
Volvemos a tener quince años, y esta sensación, vistos los achaques propios de los cuarenta, es todo un alivio.
Hacía tiempo que no trasnochaba tanto, el viernes acumulo cansancio de toda la semana, pero charlando, charlando, nos dieron las mil.
Nos hemos encontrado después de veinticinco años, gracias al "facebook", y cada vez son más los que vamos localizando.
Nos reunimos a cenar, de cuando en cuando, y es como si el tiempo no hubiera pasado, el cariño de antaño sigue intacto.
Quien vea las fotos que ha colgado en el "face" verá que pandilla más buena hacemos.
Volvemos a tener quince años, y esta sensación, vistos los achaques propios de los cuarenta, es todo un alivio.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Cine
La semana pasada fue "Los ojos de Julia".
Nos gustó mucho la peli, salimos de la sala con ganas de hablar.
Y, si la peli estuvo bien, lo de después estuvo mejor. Cayeron unas cuantas cervezas mientras diseccionábamos las escenas, y después hablamos de lo divino y de lo humano.
Es lo que tiene el alcohol, que acaba soltando la lengua y la risa, y lo pasé genial, fue una tarde-noche completa.
Hacía tiempo que no lo pasaba tan bien, y eso que llegué a casa conduciendo porque Dios es grande, y de la resaca del domingo prefiero no acordarme.
Hemos repetido plan de sábado y hemos visto "Agnosis"
Resumiré las dos horas de peli en; un petardo infumable, un coñazo, un rollo de padre y muy señor mío.
Espero haberlo dejado claro.
Y para que no haya duda, la charla de después no ha girado sobre la trama, o los actores no, no.. sino sobre "lo bien puestas que tenía la prota las tetas"
Lo escribo y me río al recordarlo.
La conversación ha derivado a temas que no voy a detallar, pero se pueden deducir, y lo que nos hemos reído eso también se deduce.
En fin que el cine ha sido una excusa para pasar un rato magnifico.
Pero si puedes elegir otra peli que no sea "Agnosis", mejor que mejor.
Nos gustó mucho la peli, salimos de la sala con ganas de hablar.
Y, si la peli estuvo bien, lo de después estuvo mejor. Cayeron unas cuantas cervezas mientras diseccionábamos las escenas, y después hablamos de lo divino y de lo humano.
Es lo que tiene el alcohol, que acaba soltando la lengua y la risa, y lo pasé genial, fue una tarde-noche completa.
Hacía tiempo que no lo pasaba tan bien, y eso que llegué a casa conduciendo porque Dios es grande, y de la resaca del domingo prefiero no acordarme.
Hemos repetido plan de sábado y hemos visto "Agnosis"
Resumiré las dos horas de peli en; un petardo infumable, un coñazo, un rollo de padre y muy señor mío.
Espero haberlo dejado claro.
Y para que no haya duda, la charla de después no ha girado sobre la trama, o los actores no, no.. sino sobre "lo bien puestas que tenía la prota las tetas"
Lo escribo y me río al recordarlo.
La conversación ha derivado a temas que no voy a detallar, pero se pueden deducir, y lo que nos hemos reído eso también se deduce.
En fin que el cine ha sido una excusa para pasar un rato magnifico.
Pero si puedes elegir otra peli que no sea "Agnosis", mejor que mejor.
martes, 2 de noviembre de 2010
Bronca, que mal rollo.
Hoy he tenido bronca con uno en la calle, bueno digamos mejor, un intercambio poco amistoso de palabras, eufemismo al canto.
Mira que yo no me peleo con nadie, que por no discutir me muerdo la lengua, que voy con mi música puesta y me aíslo de todo y de todos, que voy pensando en mis cosas, sin ver lo que miro, pero hoy me ha tocado las narices un “mesie”.
Ya he dicho que voy caminando a la oficina, y hoy añado que paso por tres colegios a la hora de entrada de los niños.
Hay días que los críos, que no tienen culpa de nada, están en medio, sin dejar pasar, jugando, y los papás y mamás de charlita mientras los niños esperan entrar a clase.
Hasta aquí todo normal, suelen dejar un pasillito en la acera, que en este caso tiene más de seis metros de anchura, y otros días zigzagueando logras atravesar la tropa de críos y de papás.
Pero hoy, al pasar por el segundo cole, me ha sido imposible pasar, he tenido que pararme varias veces, empujar delicadamente a algún niño y cuando he logrado pasar, he dicho bien alto; “¡Caramba es que ni se puede pasar!” Y el idiota de turno, en vez de pensar, “Vaya, es verdad, están todos los chicos por en medio y no dejan paso libre para los peatones”, va y dice: “Claro esto es un colegio”
Me he vuelto, con cara de mala ostia, y le he dicho; Perdone, esto no es un colegio, es una acera de la calle, y más les valdría a algunos padres entrar a clase a aprender urbanidad.
Me he dado la vuelta y he subido el volumen del mp4.
El resto del camino me lo he pasado refunfuñando, imaginándome contestaciones al tipo.
Y es que no me extraña que los niños de ahora sean tan irrespetuosos con los profesores, con este ejemplo de padres nada me sorprende ya.
Mira que yo no me peleo con nadie, que por no discutir me muerdo la lengua, que voy con mi música puesta y me aíslo de todo y de todos, que voy pensando en mis cosas, sin ver lo que miro, pero hoy me ha tocado las narices un “mesie”.
Ya he dicho que voy caminando a la oficina, y hoy añado que paso por tres colegios a la hora de entrada de los niños.
Hay días que los críos, que no tienen culpa de nada, están en medio, sin dejar pasar, jugando, y los papás y mamás de charlita mientras los niños esperan entrar a clase.
Hasta aquí todo normal, suelen dejar un pasillito en la acera, que en este caso tiene más de seis metros de anchura, y otros días zigzagueando logras atravesar la tropa de críos y de papás.
Pero hoy, al pasar por el segundo cole, me ha sido imposible pasar, he tenido que pararme varias veces, empujar delicadamente a algún niño y cuando he logrado pasar, he dicho bien alto; “¡Caramba es que ni se puede pasar!” Y el idiota de turno, en vez de pensar, “Vaya, es verdad, están todos los chicos por en medio y no dejan paso libre para los peatones”, va y dice: “Claro esto es un colegio”
Me he vuelto, con cara de mala ostia, y le he dicho; Perdone, esto no es un colegio, es una acera de la calle, y más les valdría a algunos padres entrar a clase a aprender urbanidad.
Me he dado la vuelta y he subido el volumen del mp4.
El resto del camino me lo he pasado refunfuñando, imaginándome contestaciones al tipo.
Y es que no me extraña que los niños de ahora sean tan irrespetuosos con los profesores, con este ejemplo de padres nada me sorprende ya.
sábado, 30 de octubre de 2010
Tristes, tristes
Hoy hace 100 años que nació Miguel Hernández, en Orihuela.
Treinta y un años después moría entre los muros del Castillo de Santa Barbara en Alicante.
Pastor de cabras desde su juventud, devoraba libros en el silencio del pastoreo.
Su obra pretendió ser sepultada junto a sus huesos, pero cien años después recordamos su nombre con nostalgia.
De quienes le intentaron enterrar en el olvido, no queremos ni recordar sus nombres.
Fue detenido en la frontera de Portugal, cuando trataba de pasar el control policial. Llevaba la ropa hecha jirones, barba de varios días, mugre en el cuerpo, pero le delató el único regalo que recibió en su boda; un reloj de oro.
Aquel fue su último día de libertad.
Me gusta este poema suyo.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Treinta y un años después moría entre los muros del Castillo de Santa Barbara en Alicante.
Pastor de cabras desde su juventud, devoraba libros en el silencio del pastoreo.
Su obra pretendió ser sepultada junto a sus huesos, pero cien años después recordamos su nombre con nostalgia.
De quienes le intentaron enterrar en el olvido, no queremos ni recordar sus nombres.
Fue detenido en la frontera de Portugal, cuando trataba de pasar el control policial. Llevaba la ropa hecha jirones, barba de varios días, mugre en el cuerpo, pero le delató el único regalo que recibió en su boda; un reloj de oro.
Aquel fue su último día de libertad.
Me gusta este poema suyo.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Poesía
En la facultad tenía un compañero, Luciano, que era un defensor acérrimo de la poesía, los demás le hacíamos bromas, preferíamos a Nietzsche o a Marx, lecturas sesudas y serías frente a la fragilidad de las rimas de Luciano.
Nunca he comprado un libro de poesía, alguien me regalo "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", me gustó, no sé si por los poemas o por quien me lo regaló.
Siempre he pensado que la poesía se extinguiría, pero me sorprende ver en muchos blogs, a los que llego por azar, que hay tantos poetas como prosistas, y la mayoría gente joven.
Está claro que me equivocaba, y me alegro del error.
Hace bien poco he descubierto la poesía en una mirada, en una sonrisa, ahora entiendo porqué la poesía sigue ahí; mientras haya alguien enamorado, habrá poesía.
Nunca he comprado un libro de poesía, alguien me regalo "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", me gustó, no sé si por los poemas o por quien me lo regaló.
Siempre he pensado que la poesía se extinguiría, pero me sorprende ver en muchos blogs, a los que llego por azar, que hay tantos poetas como prosistas, y la mayoría gente joven.
Está claro que me equivocaba, y me alegro del error.
Hace bien poco he descubierto la poesía en una mirada, en una sonrisa, ahora entiendo porqué la poesía sigue ahí; mientras haya alguien enamorado, habrá poesía.
domingo, 24 de octubre de 2010
Los años de plomo en España
Ayer vi una exposición de fotografía, el titulo es indicativo, “Los Años de Plomo en España”, es una retrospectiva de los años desde la Guerra Civil a los años setenta.
Cuatrocientas y pico fotos en tamaño gran formato.
Si el tamaño impresiona, lo que más impacta es el contenido, las imágenes en sí.
Las miro y las remiro, y me viene a la cabeza la frase; “A España no la conoce ni la madre que la parió” Y es verdad, cuanto hemos cambiado, ni yo que he vivo aquí reconozco mi país.
Hay muchas fotos de Madrid en la época de la guerra, “La Cibeles” completamente cubierta de tierra para que las bombas no la dañara, niños y niñas jugando a soldados y enfermeras desfilando por las calles entre las miradas orgullosas de los madrileños de entonces.
No sé por qué cada vez que veo algo de la guerra me acuerdo de mis tíos Teodoro y Vicenta. Él fue general en el bando perdedor.
Murieron los dos hace quince años, con pocos meses de diferencia.
Eran muy mayores, y no tenían hijos (bueno Teodoro si tenía dos hijas, de un matrimonio anterior a quienes apenas conoció, pero esa es otra historia, hermosa y triste a la vez, porque por amor a mi tía renunció a todo lo anterior de su vida, el amor venció, con un alto coste para él, quien perdió una guerra y una familia)
Como yo me había ocupado “tan bien” de todo tras la muerte de mi padre, por unanimidad familiar me convertí, con apenas veintinueve años, en responsable de todas las decisiones. Como ya he comentado en otras entradas, esa fue una de las herencias que me dejó mi padre, “responsable de marrones y decesos familiares”
La otra herencia que recibí de mis tíos fue un reloj de pared, el cual guardo como un tesoro, primero porque me encantan los relojes de pared, con esa leyenda que algunos llevan grabada: “Tempus Fugile”, tanta profundidad en tan sólo dos palabras, y segundo porque quería a mis tíos, por su coherencia en sus vidas y porque eran buena gente, aunque sé que mi tío en la guerra no debió ser un santo.
Más de una vez me contó, entre confidencias dominicales, como estuvo en el paredón esperando ser fusilado por dos veces, pero en ambas ocasiones, y en el último momento, la orden no llegó a darse.
Yo le decía, en broma, que Dios le había ido a ver, y el miraba muy serio, como era él, y no decía nada, como si no me hubiera escuchado, desviaba la mirada y seguía con sus batallas.
Eran, mis tíos, comunistas hasta las trancas, así vivieron y murieron, él detestaba a los curas, y eso que en sus tiempos mozos fue seminarista, allí fue donde su pensamiento se radicalizó a la izquierda, en sus días de seminario.
Si, las fotos en blanco y negro me traen ese tipo de recuerdos, tiempos difíciles para muchos aquellos años, afortunadamente, si, a España no la conoce ni la madre que la parió.
Cuatrocientas y pico fotos en tamaño gran formato.
Si el tamaño impresiona, lo que más impacta es el contenido, las imágenes en sí.
Las miro y las remiro, y me viene a la cabeza la frase; “A España no la conoce ni la madre que la parió” Y es verdad, cuanto hemos cambiado, ni yo que he vivo aquí reconozco mi país.
Hay muchas fotos de Madrid en la época de la guerra, “La Cibeles” completamente cubierta de tierra para que las bombas no la dañara, niños y niñas jugando a soldados y enfermeras desfilando por las calles entre las miradas orgullosas de los madrileños de entonces.
No sé por qué cada vez que veo algo de la guerra me acuerdo de mis tíos Teodoro y Vicenta. Él fue general en el bando perdedor.
Murieron los dos hace quince años, con pocos meses de diferencia.
Eran muy mayores, y no tenían hijos (bueno Teodoro si tenía dos hijas, de un matrimonio anterior a quienes apenas conoció, pero esa es otra historia, hermosa y triste a la vez, porque por amor a mi tía renunció a todo lo anterior de su vida, el amor venció, con un alto coste para él, quien perdió una guerra y una familia)
Como yo me había ocupado “tan bien” de todo tras la muerte de mi padre, por unanimidad familiar me convertí, con apenas veintinueve años, en responsable de todas las decisiones. Como ya he comentado en otras entradas, esa fue una de las herencias que me dejó mi padre, “responsable de marrones y decesos familiares”
La otra herencia que recibí de mis tíos fue un reloj de pared, el cual guardo como un tesoro, primero porque me encantan los relojes de pared, con esa leyenda que algunos llevan grabada: “Tempus Fugile”, tanta profundidad en tan sólo dos palabras, y segundo porque quería a mis tíos, por su coherencia en sus vidas y porque eran buena gente, aunque sé que mi tío en la guerra no debió ser un santo.
Más de una vez me contó, entre confidencias dominicales, como estuvo en el paredón esperando ser fusilado por dos veces, pero en ambas ocasiones, y en el último momento, la orden no llegó a darse.
Yo le decía, en broma, que Dios le había ido a ver, y el miraba muy serio, como era él, y no decía nada, como si no me hubiera escuchado, desviaba la mirada y seguía con sus batallas.
Eran, mis tíos, comunistas hasta las trancas, así vivieron y murieron, él detestaba a los curas, y eso que en sus tiempos mozos fue seminarista, allí fue donde su pensamiento se radicalizó a la izquierda, en sus días de seminario.
Si, las fotos en blanco y negro me traen ese tipo de recuerdos, tiempos difíciles para muchos aquellos años, afortunadamente, si, a España no la conoce ni la madre que la parió.
domingo, 17 de octubre de 2010
Domingo y marionetas
Domingo, y ha amanecido un día fresco pero soleado.
Ayer leí que en Caixa Forum había teatro de marianotas y sombras chinescas para niños; cuentos clásicos con música de Schuman.
Las niñas están acostumbradas a cosas más “intensas”, y aunque les ha gustado, creo que yo he disfrutado más de las marionetas (no crecí con Disney Channel)
En fin, mi lado más infantil resurge cada vez que estoy con ellas.
C. y yo hemos hecho algunas fotos del edificio, que es una preciosidad, os dejo algunas por si animáis a ir, merece la pena.
Ayer leí que en Caixa Forum había teatro de marianotas y sombras chinescas para niños; cuentos clásicos con música de Schuman.
Las niñas están acostumbradas a cosas más “intensas”, y aunque les ha gustado, creo que yo he disfrutado más de las marionetas (no crecí con Disney Channel)
En fin, mi lado más infantil resurge cada vez que estoy con ellas.
C. y yo hemos hecho algunas fotos del edificio, que es una preciosidad, os dejo algunas por si animáis a ir, merece la pena.
He hecho un experimento en Facebook.
En marzo cree un perfil falso, un alter ego, en esta red social y me uní a un grupo bastante numeroso de personas, unas 4000, con un interés común.
Colaboré en este tiempo en algunos proyectos que propusieron, añadí comentarios, elaboré iniciativas para el grupo, y así hasta lograr agregar como amigos a 7 personas de ese grupo.
Entre bromas, chascarrillos y alguna intimidad han pasado los meses, ocho.
La semana pasada llegó el momento clave del experimento.
Compartí en mi perfil un comentario, decía que pasaría algunos días sin conectarme por problemas personales.
Era mentira, el propósito del mensaje era ver cuantos de esos 7 "amigos" dejarían algún mensaje de ánimo.
Ha pasado una semana y nadie ha dicho ni pío, ni por el facebook, ni por el mail que tiene asociado el perfíl.
He sacado dos posibles conclusiones, primera todos "mis amigos" tienen ocultos mis mensajes porque les soy indiferente, o segunda conclusión; pasan de mi como de la mierda.
Resolución tomada, he cancelado la cuenta.
En marzo cree un perfil falso, un alter ego, en esta red social y me uní a un grupo bastante numeroso de personas, unas 4000, con un interés común.
Colaboré en este tiempo en algunos proyectos que propusieron, añadí comentarios, elaboré iniciativas para el grupo, y así hasta lograr agregar como amigos a 7 personas de ese grupo.
Entre bromas, chascarrillos y alguna intimidad han pasado los meses, ocho.
La semana pasada llegó el momento clave del experimento.
Compartí en mi perfil un comentario, decía que pasaría algunos días sin conectarme por problemas personales.
Era mentira, el propósito del mensaje era ver cuantos de esos 7 "amigos" dejarían algún mensaje de ánimo.
Ha pasado una semana y nadie ha dicho ni pío, ni por el facebook, ni por el mail que tiene asociado el perfíl.
He sacado dos posibles conclusiones, primera todos "mis amigos" tienen ocultos mis mensajes porque les soy indiferente, o segunda conclusión; pasan de mi como de la mierda.
Resolución tomada, he cancelado la cuenta.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Médicinas
Esta mañana tenía cita con mi medico de cabecera, pedí hora a las 8.15 de la mañana.
Me he despertado a las 7.44 y he corrido de lo lindo para llegar a tiempo.
En la consulta nadie esperaba, los que se vacunan contra la gripe están una planta más abajo.
Me he sentado a esperar, lo habitual es que la doctora salga y diga el nombre del paciente.
Un hombre entrado en años y en carnes, ha salido del baño y se ha metido en la consulta de la doctora sin llamar.
He pensado que era un paciente que había tenido una "urgencia biológica".
He seguido esperando.
Han abierto la puerta y la doctora y el señor han salido, ella le tuteaba, he supuesto que era su marido, y se han ido a otra planta, minutos después han aparecido, él venía con un algodoncito en el brazo, recién vacunado, se había saltado la cola y se han vuelto a cerrar en la consulta, por unos momentos me he sentido invisible.
He seguido esperando.
Han llegado dos tipos encorbatados, visitadores médicos he supuesto, que en cuanto ha salido el marido de la médico, se me han colado en la consulta con el consentimiento de la facultativa.
Media hora después he entrado a la consulta, con una cara de pocos amigos que no ha debido pasarle desapercibida a Dña. Soledad.
Le he pedido mis medicinas y me he ido. Cinco minutos me parecen mucho tiempo para mi gestión.
No es la primera vez que me hace sentir invisible, así que he decidido que voy a cambiar de médico de cabecera, y que le den. ( O que me den a mí)
Me he despertado a las 7.44 y he corrido de lo lindo para llegar a tiempo.
En la consulta nadie esperaba, los que se vacunan contra la gripe están una planta más abajo.
Me he sentado a esperar, lo habitual es que la doctora salga y diga el nombre del paciente.
Un hombre entrado en años y en carnes, ha salido del baño y se ha metido en la consulta de la doctora sin llamar.
He pensado que era un paciente que había tenido una "urgencia biológica".
He seguido esperando.
Han abierto la puerta y la doctora y el señor han salido, ella le tuteaba, he supuesto que era su marido, y se han ido a otra planta, minutos después han aparecido, él venía con un algodoncito en el brazo, recién vacunado, se había saltado la cola y se han vuelto a cerrar en la consulta, por unos momentos me he sentido invisible.
He seguido esperando.
Han llegado dos tipos encorbatados, visitadores médicos he supuesto, que en cuanto ha salido el marido de la médico, se me han colado en la consulta con el consentimiento de la facultativa.
Media hora después he entrado a la consulta, con una cara de pocos amigos que no ha debido pasarle desapercibida a Dña. Soledad.
Le he pedido mis medicinas y me he ido. Cinco minutos me parecen mucho tiempo para mi gestión.
No es la primera vez que me hace sentir invisible, así que he decidido que voy a cambiar de médico de cabecera, y que le den. ( O que me den a mí)
miércoles, 6 de octubre de 2010
Sorpresa Real
Lo que tiene tener andar a menudo por la calle es que te puedes encontrar con quien menos esperas.
Hoy he ido a Chueca, a dejar papeles a varios clientes.
Ali tiene un restaurante en la calle Farmacia, justo enfrente del Colegio Oficial de Arquitectos.
Es una calle tranquila, no suele haber movimiento de coches y hoy me ha sorprendido que la calle estuviera cortada y llena de policías, de coches oficiales y de señores muy mayores con chaqué.
Imaginé que algún ministro estaba por allí, pero no, no..
Era el mismísimo Rey Juan Carlos que ha saludado con la mano a los pocos que esperábamos allí, no por verle a él, sino porque los policías nos impedían el paso.
Algunos espontáneos se han arrancado en aplausos y vítores; ¡¡¡Viva el Rey!!!
A mi lado esperaba una chica que debía llegar tarde a algún sitio, y no hacía más que refunfuñar y cagarse en todo por que no la dejaran pasar.
A mí la verdad, me ha hecho ilusión cruzarme de nuevo a Juan Carlos, no es la primera vez que el azar me ha hecho verle en persona.
Después de entregar papeles a Ali, me he ido a ver a Carlos, en la calle Pelayo, y he tenido que caminar por algunas calles de Chueca, el tráfico estaba colapsado, los coches oficiales han roto el frágil equilibrio de un barrio con muchos coches sin necesidad de ningún evento especial.
Yo he evitado el jaleo y me he metido en el metro, dirección a la oficina.
Desde que sé que Al Qaeda están en plena campaña de bombazos he decidido tomar cuanto menos mejor el metro, así que no sólo voy a andando al trabajo, cuatro kilómetros, sino que también vuelvo; ocho kilómetros al día.
Y de vuelta a casa he regresado a mi mundo, al mundo donde no hay policías, ni coches oficiales, ni guardaespaldas, ni vítores al Rey.
He pasado por delante de un supermercado, donde suele haber alcohólicos pidiendo, y he visto como uno de los tipos que piden tiraba un bocadillo a un contenedor de basura.
Alguna alma caritativa debió dárselo para que comiera, pero a él eso no le alimenta, y lo ha tirado a la basura.
Hoy he ido a Chueca, a dejar papeles a varios clientes.
Ali tiene un restaurante en la calle Farmacia, justo enfrente del Colegio Oficial de Arquitectos.
Es una calle tranquila, no suele haber movimiento de coches y hoy me ha sorprendido que la calle estuviera cortada y llena de policías, de coches oficiales y de señores muy mayores con chaqué.
Imaginé que algún ministro estaba por allí, pero no, no..
Era el mismísimo Rey Juan Carlos que ha saludado con la mano a los pocos que esperábamos allí, no por verle a él, sino porque los policías nos impedían el paso.
Algunos espontáneos se han arrancado en aplausos y vítores; ¡¡¡Viva el Rey!!!
A mi lado esperaba una chica que debía llegar tarde a algún sitio, y no hacía más que refunfuñar y cagarse en todo por que no la dejaran pasar.
A mí la verdad, me ha hecho ilusión cruzarme de nuevo a Juan Carlos, no es la primera vez que el azar me ha hecho verle en persona.
Después de entregar papeles a Ali, me he ido a ver a Carlos, en la calle Pelayo, y he tenido que caminar por algunas calles de Chueca, el tráfico estaba colapsado, los coches oficiales han roto el frágil equilibrio de un barrio con muchos coches sin necesidad de ningún evento especial.
Yo he evitado el jaleo y me he metido en el metro, dirección a la oficina.
Desde que sé que Al Qaeda están en plena campaña de bombazos he decidido tomar cuanto menos mejor el metro, así que no sólo voy a andando al trabajo, cuatro kilómetros, sino que también vuelvo; ocho kilómetros al día.
Y de vuelta a casa he regresado a mi mundo, al mundo donde no hay policías, ni coches oficiales, ni guardaespaldas, ni vítores al Rey.
He pasado por delante de un supermercado, donde suele haber alcohólicos pidiendo, y he visto como uno de los tipos que piden tiraba un bocadillo a un contenedor de basura.
Alguna alma caritativa debió dárselo para que comiera, pero a él eso no le alimenta, y lo ha tirado a la basura.
domingo, 3 de octubre de 2010
Museo del Ferrocarril - Madrid
Un domingo familiar.
Hay astrolabios, octantes y montones de cámaras de fotos antiguas, incluso una cámara reloj espía, hay máquinas de escribir de 1800.
Las niñas han hecho galletas, se han llenado de harina y han “engorrinado” a los chicos que estaban como voluntarios en el museo.
Os dejo unas fotos del día, son del teléfono, para no variar, me olvide la cámara en casa.

Hemos ido al Museo del Ferrocarril.
Es la tercera vez que vamos, y por fin, hemos entrado, las otras veces, por pitos o por flautas; que si lo estaban remodelando, que si el horario es sólo de mañana...
Confieso que me gustan los trenes y he disfrutado viendo viejas locomotoras y vagones impensables hoy en día. Ver estos trenes te lleva a cómo se debía viajar en siglos pasados.
Luego, y en una dependencia anexa hemos visto el museo de la ciencia, y ahí he disfrutado aún más.Hay astrolabios, octantes y montones de cámaras de fotos antiguas, incluso una cámara reloj espía, hay máquinas de escribir de 1800.
Las niñas han hecho galletas, se han llenado de harina y han “engorrinado” a los chicos que estaban como voluntarios en el museo.
Os dejo unas fotos del día, son del teléfono, para no variar, me olvide la cámara en casa.

sábado, 25 de septiembre de 2010
Avatar
El recuerdo de la película "Avatar" me lleva a una nevada nocturna que me lo hizo pasar mal de verdad en el coche, y que quedó plasmada en una de las primeras entradas de este blog.
"Avatar" vuelve a las carteleras de los cines en una edición especial.
Cuando vi la peli, en 3D, saqué algunas conclusiones.
La más obvia, era una maravilla de efectos especiales.
Era un canto a la libertad de los pueblos, a sus costumbres e ideologías.
Pero ¿de qué lado se posicionaba el director?
Evidente; del lado de los moradores de las tierras donde los americanos, en su desmedida ambición, pretenden explotar el mayor yacimiento de no sé que mineral fundamental para el bienestar del primer mundo.
El final es conocido, algunos miembros del grupo humano americano decide ayudar a estos pobladores para que su mundo no sea destruido.
Hasta aquí todo bien, una peli con moraleja; ser respetuoso con el débil.
Moraleja que nada tiene que ver con la práctica de los países poderosos, que no tienen reparo alguno en destrozar países donde haya algo que les interese.
Pero ya sabemos que el cine es una máquina de propaganda que resalta los valores más democráticos del mundo "civilizado".
Pero mi lectura de la película fue traer los personajes a la realidad.
Los pobladores azules serían los Afganos, o los Iraquíes.
En Afganistán está el mayor yacimiento del mundo de silicio, y en Irak haces un güá para jugar a las canicas y sale un chorro de oro negro.
Los americanos, en su papel de invasores impasibles, hacen cualquier cosa, básicamente invadir militarmente, con el fin de lograr esos preciados recursos.
David Cameron, director de la película, no ha podido obviar mi lectura, y se posiciona junto a los "hombres azules" (los Afganos e Iraquíes), enemigos de su país, pero nadie ha parecido darse cuenta de esa lectura.
El detalle que me llevó a esta conclusión fue que en una de la pequeñas escaramuzas de los americanos contra los indígenas azules, las mujeres azules, ante una aparente y efímera victoria, emiten el característico sonido que las mujeres árabes hacen en momentos de gran alegría o tristeza.
¿A cuento de qué venía ese grito de guerra árabe en una película americana con protagonistas que nada tiene que ver con ese mundo, y en pleno conflicto bélico entre América e Irak?
"Avatar" ha recuperado de sobra lo que costó hacer la película, algo impensable si el Sr. Cameron hubiera situado el escenario en Afganistán, en vez de recuperar los millones de dólares de la producción, le habrían tachado de antipatriota.
Ha sido más listo que todos los de la industria del cine americano juntos, ha ganado dinero, se ha hecho más famosos de lo que era, le han llovido premios y ha dicho lo que quería decir, aunque no todos se han enterado.
"Avatar" vuelve a las carteleras de los cines en una edición especial.
Cuando vi la peli, en 3D, saqué algunas conclusiones.
La más obvia, era una maravilla de efectos especiales.
Era un canto a la libertad de los pueblos, a sus costumbres e ideologías.
Pero ¿de qué lado se posicionaba el director?
Evidente; del lado de los moradores de las tierras donde los americanos, en su desmedida ambición, pretenden explotar el mayor yacimiento de no sé que mineral fundamental para el bienestar del primer mundo.
El final es conocido, algunos miembros del grupo humano americano decide ayudar a estos pobladores para que su mundo no sea destruido.
Hasta aquí todo bien, una peli con moraleja; ser respetuoso con el débil.
Moraleja que nada tiene que ver con la práctica de los países poderosos, que no tienen reparo alguno en destrozar países donde haya algo que les interese.
Pero ya sabemos que el cine es una máquina de propaganda que resalta los valores más democráticos del mundo "civilizado".
Pero mi lectura de la película fue traer los personajes a la realidad.
Los pobladores azules serían los Afganos, o los Iraquíes.
En Afganistán está el mayor yacimiento del mundo de silicio, y en Irak haces un güá para jugar a las canicas y sale un chorro de oro negro.
Los americanos, en su papel de invasores impasibles, hacen cualquier cosa, básicamente invadir militarmente, con el fin de lograr esos preciados recursos.
David Cameron, director de la película, no ha podido obviar mi lectura, y se posiciona junto a los "hombres azules" (los Afganos e Iraquíes), enemigos de su país, pero nadie ha parecido darse cuenta de esa lectura.
El detalle que me llevó a esta conclusión fue que en una de la pequeñas escaramuzas de los americanos contra los indígenas azules, las mujeres azules, ante una aparente y efímera victoria, emiten el característico sonido que las mujeres árabes hacen en momentos de gran alegría o tristeza.
¿A cuento de qué venía ese grito de guerra árabe en una película americana con protagonistas que nada tiene que ver con ese mundo, y en pleno conflicto bélico entre América e Irak?
"Avatar" ha recuperado de sobra lo que costó hacer la película, algo impensable si el Sr. Cameron hubiera situado el escenario en Afganistán, en vez de recuperar los millones de dólares de la producción, le habrían tachado de antipatriota.
Ha sido más listo que todos los de la industria del cine americano juntos, ha ganado dinero, se ha hecho más famosos de lo que era, le han llovido premios y ha dicho lo que quería decir, aunque no todos se han enterado.
domingo, 19 de septiembre de 2010
La Vela Azul
Hace una semana me llamo mi prima Ana, es la última de la familia que se ha resistido a la llamada de la península y sigue viviendo en Canarias.
Estaba muy ilusionada por una suplencia que estaba haciendo en una empresa.
Ella tiene otro trabajo, pero gana poco y quiere cambiar de curro, algo que en las Islas no es nada fácil, la verdad que tener trabajo, aunque sea una mierda en Canarias, es un privilegio.
Es, junto Andalucía, la región con más paro de España.
Bueno, la cosa es que en mi familia somos algo esotéricos y encendí una vela azul para que tuviera suerte y esa suplencia de tres meses se convierta en un trabajo fijo.
Enciendo todos los días la vela, velón diría yo, que es cuadrada y larga, y cuando me voy a la cama la apago, que una cosa es el esoterismo y otra que se me queme la casa, no fastidies.
Hoy al apagarla he visto que la cera ha rebosado del cenicero donde la tengo puesta, y entre otros dibujitos, no interpretables, salvo por Rappel o Paco Porras, la cera ha hecho una forma de corazón azul.
¡Mira que las cosas no son casuales, y que mi prima lleva con su chico más de quince años! Y aunque la vela la he puesto por ella, con lo grande que es, igual también hay algo para mí ¡Va a ser que el amor va a volver a mi vida!
Estaba muy ilusionada por una suplencia que estaba haciendo en una empresa.
Ella tiene otro trabajo, pero gana poco y quiere cambiar de curro, algo que en las Islas no es nada fácil, la verdad que tener trabajo, aunque sea una mierda en Canarias, es un privilegio.
Es, junto Andalucía, la región con más paro de España.
Bueno, la cosa es que en mi familia somos algo esotéricos y encendí una vela azul para que tuviera suerte y esa suplencia de tres meses se convierta en un trabajo fijo.
Enciendo todos los días la vela, velón diría yo, que es cuadrada y larga, y cuando me voy a la cama la apago, que una cosa es el esoterismo y otra que se me queme la casa, no fastidies.
Hoy al apagarla he visto que la cera ha rebosado del cenicero donde la tengo puesta, y entre otros dibujitos, no interpretables, salvo por Rappel o Paco Porras, la cera ha hecho una forma de corazón azul.
¡Mira que las cosas no son casuales, y que mi prima lleva con su chico más de quince años! Y aunque la vela la he puesto por ella, con lo grande que es, igual también hay algo para mí ¡Va a ser que el amor va a volver a mi vida!
jueves, 16 de septiembre de 2010
Suenan violines y sé donde
No me relaciono mucho con los vecinos de mi edificio, la mayoría son gente mayor, como si yo no lo fuera, pero me sacan unos cuantos añitos.
Puerta con puerta vive un matrimonio que pasa más tiempo en su pueblo que en el piso, lo cual se agradece, porque se pegan unos gritos cuando discuten que dan miedo.
Al otro lado viven estudiantes, a quienes yo debo parecerles muy mayor.
A pesar de su juventud son poco ruidosos, si hacen fiestas, que las harán, no son escandalosos.
La pared de mi habitación da a un cine, pero es la habitación más tranquila de la casa, la insonorización es magnífica.
Hoy, al prepararme la cena, he escuchado un ruido que me ha resultado familiar, era un violín, uno de los estudiantes del piso de al lado ensayaba y se escuchaba perfectamente.
Toca bien, no es un maestro, pero he quitado el volumen a la televisión de la cocina y he cocinado escuchando el violín de mi vecino.
Una de mis frustraciones infantiles es que mis padres no vieron en mí talento musical, y es que a esa edad yo suspendía hasta la asignatura de Religión, así que la distracción del solfeo no entró en mi educación.
Ahora también comprendo que si en la casa en la que vivíamos entonces entraba un piano tendríamos que salir alguno de la familia.
Lo que si cupo fue un radiocasete negro en el que mi madre ponía a la Callas una y otra vez, y la imitaba haciendo gorgoritos que ella creía se parecían a los de la Callas; ingenua. Aún canturrea canciones y sigue pensando que no lo hace mal del todo.
He de confesar que mis padres acertaron, por que mi talento musical lo tengo en el culo, así que me conformo con escuchar opera y a mi vecino violinistas con talento de verdad.
Puerta con puerta vive un matrimonio que pasa más tiempo en su pueblo que en el piso, lo cual se agradece, porque se pegan unos gritos cuando discuten que dan miedo.
Al otro lado viven estudiantes, a quienes yo debo parecerles muy mayor.
A pesar de su juventud son poco ruidosos, si hacen fiestas, que las harán, no son escandalosos.
La pared de mi habitación da a un cine, pero es la habitación más tranquila de la casa, la insonorización es magnífica.
Hoy, al prepararme la cena, he escuchado un ruido que me ha resultado familiar, era un violín, uno de los estudiantes del piso de al lado ensayaba y se escuchaba perfectamente.
Toca bien, no es un maestro, pero he quitado el volumen a la televisión de la cocina y he cocinado escuchando el violín de mi vecino.
Una de mis frustraciones infantiles es que mis padres no vieron en mí talento musical, y es que a esa edad yo suspendía hasta la asignatura de Religión, así que la distracción del solfeo no entró en mi educación.
Ahora también comprendo que si en la casa en la que vivíamos entonces entraba un piano tendríamos que salir alguno de la familia.
Lo que si cupo fue un radiocasete negro en el que mi madre ponía a la Callas una y otra vez, y la imitaba haciendo gorgoritos que ella creía se parecían a los de la Callas; ingenua. Aún canturrea canciones y sigue pensando que no lo hace mal del todo.
He de confesar que mis padres acertaron, por que mi talento musical lo tengo en el culo, así que me conformo con escuchar opera y a mi vecino violinistas con talento de verdad.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Burrolandia
“Burrolandia” es una finca a las afueras de la ciudad.
Los domingos se puede visitar, es gratis y es ideal para ir con niños.
Un grupo de amigos cuidan a un buen grupo de burros.
Algunos han sido abandonados, otros han estado encerrados en un zulo donde les alimentaban y daban de beber por un ventanuco y otros animales han nacido en burrolandia.
Estos animales son más inteligentes de lo que su nombre indica, son trabajadores y cariñosos, vaya igualito que sus antiguos amos que sí merecían el nombre de “burros”, pero en el peor de los sentidos.
En España hay tres tipos de burros, el Cordobés, el Catalán, y otro del que no recuerdo el nombre, a pesar de la charla que nos han dado para familiarizarnos con los animalitos.
Los burritos están sueltos por la finca, se dejan acariciar, y las zanahorias son una golosina que comen en la mano de los críos.
Ahí dejo unas fotos para que veas la cara de buenos tienen.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Cambios temporales
La vuelta a casa ha sido rara, no sólo porque se acabaron los quince días seguidos de vacaciones.
Hacía años que no tenía dos semanas seguidas de relax, se me hacía extraña tanta tranquilidad.
Pero además, con nocturnidad y alevosía, y aprovechando que yo no estaba en Madrid, mi hermano se ha venido a vivir “temporalmente” a mi casa.
Yo que soy una persona de difícil convivencia (bonito eufemismo, vaya que hay días que no me aguanto ni yo) no lo llevo demasiado bien.
Y es que debo ser un poco autista, porque me rompen la rutina y me descuadran la vida.
Pero es lo que hay, y toca apoyar ahora que lo necesita.
Lo que peor llevo, no es lavar o planchar más a menudo, que no es gran esfuerzo, lo peor es el tabaco, y es que no lo soporto.
Ceniceros con colillas, la basura llena de ceniza, la casa apestando a humo.
Menos mal que es verano y voy abriendo ventanas para hacer corriente y ventilar.
Espero que para el otoño ya tenga algo alquilado.
Y por lo demás todo igual; me ilusiono con alguien y me entero que tiene “churri” por unas fotos del “Facebook”, así que; “agua que no has de beber, déjala correr”, conclusión: más complicaciones, no gracias.
Y es que si llego yo a saber todo esto me quedo en Alicante mirando el Mediterráneo y pasando de todo.
Hacía años que no tenía dos semanas seguidas de relax, se me hacía extraña tanta tranquilidad.
Pero además, con nocturnidad y alevosía, y aprovechando que yo no estaba en Madrid, mi hermano se ha venido a vivir “temporalmente” a mi casa.
Yo que soy una persona de difícil convivencia (bonito eufemismo, vaya que hay días que no me aguanto ni yo) no lo llevo demasiado bien.
Y es que debo ser un poco autista, porque me rompen la rutina y me descuadran la vida.
Pero es lo que hay, y toca apoyar ahora que lo necesita.
Lo que peor llevo, no es lavar o planchar más a menudo, que no es gran esfuerzo, lo peor es el tabaco, y es que no lo soporto.
Ceniceros con colillas, la basura llena de ceniza, la casa apestando a humo.
Menos mal que es verano y voy abriendo ventanas para hacer corriente y ventilar.
Espero que para el otoño ya tenga algo alquilado.
Y por lo demás todo igual; me ilusiono con alguien y me entero que tiene “churri” por unas fotos del “Facebook”, así que; “agua que no has de beber, déjala correr”, conclusión: más complicaciones, no gracias.
Y es que si llego yo a saber todo esto me quedo en Alicante mirando el Mediterráneo y pasando de todo.
lunes, 30 de agosto de 2010
Se acabó lo que se daba
Mis vacaciones han terminado, mañana vuelvo a mi despacho, a mis papeles y a pasar el día con un teléfono en la oreja y a los correos venga a entrar en la pantalla.
No me quejo, me gusta lo que hago, disfruto, aunque haya días agotadores.
Cuando hacía lo mismo para Ingenieros, empezaba todas las cartas como un autómata; “Querido amigo y compañero..” y tenía pesadillas con mi jefe, un capullo que pasaba a mi lado todos los días y no decía ni buenos días.
No voy a juzgarle porque aprendí mucho de él, me enseñó todo lo que un jefe no debe hacer a un subordinado.
Mañana entraré en mi propia y humilde oficina, en mi despacho, redactaré correos en los que me dirigiré por su nombre de pila a mis clientes, repetiré en distintas conversaciones telefónicas cuanto he descansado y disfrutado en Alicante.
Y después me iré casa y me llevaré los problemas conmigo, eso es lo malo de no tener jefe al que endosárselos.
No me quejo, me gusta lo que hago, disfruto, aunque haya días agotadores.
Cuando hacía lo mismo para Ingenieros, empezaba todas las cartas como un autómata; “Querido amigo y compañero..” y tenía pesadillas con mi jefe, un capullo que pasaba a mi lado todos los días y no decía ni buenos días.
No voy a juzgarle porque aprendí mucho de él, me enseñó todo lo que un jefe no debe hacer a un subordinado.
Mañana entraré en mi propia y humilde oficina, en mi despacho, redactaré correos en los que me dirigiré por su nombre de pila a mis clientes, repetiré en distintas conversaciones telefónicas cuanto he descansado y disfrutado en Alicante.
Y después me iré casa y me llevaré los problemas conmigo, eso es lo malo de no tener jefe al que endosárselos.
sábado, 7 de agosto de 2010
Mérida 2010
"Lisistrata" es una comedia griega, en tiempos del autor sólo los hombres podían actuar en los teatros, y los papeles de mujeres eran interpretados por varones.
En agosto del 2010 he visto la obra en un escenario que muy probablemente viera la versión original hace veintitantos siglos, claro que la versión nada tuvo que ver.
La adaptación moderna desvirtúa la comedia original, se queda en un vodevil trasgresor, mezclando churras con merinas, y de no ser por el papel de “Lisistrata” interpretado por Paco León, actor con mucho tirón gracias a la televisión, la función la habría visto mucha menos gente.
El entorno del teatro de Mérida es impresionante, nos contó una persona de Mérida que toda la cuidad está construida sobre restos romanos, pero que como es imposible expropiar todo, lo que hace el ayuntamiento es catalogar cada ruina encontrada y construir de nuevo encima.
Es una ciudad pequeña, llena de historia, aunque el verano es muy calurosa y sólo a las dos de la mañana logré dejar de sudar y dejé de abanicarme con el abanico que regalaron al entrar al teatro.
A pesar de la obra y de lo incómodo de los asientos lo pasé bien, no sé si todos los que fuimos podrán decir lo mismo. Ahí dejo unas fotos para que admires la maravilla del Teatro.
lunes, 2 de agosto de 2010
60 kilómetros
En el telediario han informado del macabro hallazgo del tercer cadáver de los chicos catalanes que trataban de cruzar el Río "Gallinas" en México.
No sé si era Neus o Nuria, su padre la ha identificado, no puedo imaginar lo que habrá pasado por la cabeza de ese padre durante las horas de viaje.
El cuerpo ha sido encontrado a 60 kilómetros del siniestro. ¡¡¡60 kilómetros!!!
Recuerdo una vez en el colegio, mi compi de pupitre Poves, hoy es médico, se puso a llorar en el comedor; alguien le dijo que un avión se había estrellado y que no sobrevivió nadie.
Me conmovieron sus lágrimas, no las entendí, teníamos 13 ó 14 años, pero no lo he olvidado, aquel día descubrí la compasión.
Hace poco nos vimos en una cena de Navidad y se lo recordé, no sé si sintió pudor y me mintió o si de verdad no se acordaba de aquel día en el cole.
Muchas veces después, años después, he llorado, no me avergüenza reconocerlo, delante del televisor al ver imágenes de catástrofes en las que mueren inocentes.
No sé si era Neus o Nuria, su padre la ha identificado, no puedo imaginar lo que habrá pasado por la cabeza de ese padre durante las horas de viaje.
El cuerpo ha sido encontrado a 60 kilómetros del siniestro. ¡¡¡60 kilómetros!!!
Recuerdo una vez en el colegio, mi compi de pupitre Poves, hoy es médico, se puso a llorar en el comedor; alguien le dijo que un avión se había estrellado y que no sobrevivió nadie.
Me conmovieron sus lágrimas, no las entendí, teníamos 13 ó 14 años, pero no lo he olvidado, aquel día descubrí la compasión.
Hace poco nos vimos en una cena de Navidad y se lo recordé, no sé si sintió pudor y me mintió o si de verdad no se acordaba de aquel día en el cole.
Muchas veces después, años después, he llorado, no me avergüenza reconocerlo, delante del televisor al ver imágenes de catástrofes en las que mueren inocentes.
miércoles, 28 de julio de 2010
Toros
Hoy el parlamento Catalán ha prohibido las corridas de toros, y estoy de acuerdo con la decisión.
Siguiente paso; acabar con los encierros, las vaquillas al agua, las pavas lanzadas desde un campanario, y demás burradas humanas. (Que me perdonen los burros por igualarlos a los racionales y crueles humanos)
Reconozco y admiro el espectáculo estético de una buena corrida, pero el sufrimiento del animal me parece innecesario.
Me parecería mejor si al toro lo mataran lejos de la mirada del espectador, como hacen en Portugal.
Han dicho que el toro es un animal que desaparecerá si no hay corridas, que se cría, única y exclusivamente, para lucirse en las plazas, pues que desaparezca la raza.
¿No nos hemos cargado otras muchas especies por la codicia humana? Pues una menos.
Lo que pasa es que el mundo del toro es un negocio y eso es lo que no quieren que desaparezca los que viven de él, y mi conclusión es que se reciclen como lo hicieron en los astilleros de Sahagunto.
Desde que tengo bicho peludo en casa me he sensibilizado con los animales, dieciséis años va a cumplir mi Pitu, y es la reina de mi casa.
Hasta a las moscas me cuesta matar, abro la ventana y las invito amablemente a salir, por eso me duele que se haga de la muerte de un toro un espectáculo.
Habrá quien me diga que porqué como carne de animales criados en granjas donde les dan una vida pésima, pues si, llevan razón en eso, y aunque como carne rara vez, la como, pero el pollo o la vaca que me como no ha sufrido el martirio que hacen pasar en la plaza a los toros de lidia. Lo que yo me como lo meten en el matadero, descarga que te crió y chinpum. Ahora, pez que veo, pez que me como, si en eso yo también soy cruel.
En un matadero industrial no hay picador para quitar fuerza al animal, ni banderillas para cabrearlo después, ni una espada que casi siempre cae en mal sitio, por no hablar de la puntilla rematadora.
En fin, que hoy, desde hace mucho, estoy de acuerdo con los catalanes, espero que sea el principio de una larga amistad.
Siguiente paso; acabar con los encierros, las vaquillas al agua, las pavas lanzadas desde un campanario, y demás burradas humanas. (Que me perdonen los burros por igualarlos a los racionales y crueles humanos)
Reconozco y admiro el espectáculo estético de una buena corrida, pero el sufrimiento del animal me parece innecesario.
Me parecería mejor si al toro lo mataran lejos de la mirada del espectador, como hacen en Portugal.
Han dicho que el toro es un animal que desaparecerá si no hay corridas, que se cría, única y exclusivamente, para lucirse en las plazas, pues que desaparezca la raza.
¿No nos hemos cargado otras muchas especies por la codicia humana? Pues una menos.
Lo que pasa es que el mundo del toro es un negocio y eso es lo que no quieren que desaparezca los que viven de él, y mi conclusión es que se reciclen como lo hicieron en los astilleros de Sahagunto.
Desde que tengo bicho peludo en casa me he sensibilizado con los animales, dieciséis años va a cumplir mi Pitu, y es la reina de mi casa.
Hasta a las moscas me cuesta matar, abro la ventana y las invito amablemente a salir, por eso me duele que se haga de la muerte de un toro un espectáculo.
Habrá quien me diga que porqué como carne de animales criados en granjas donde les dan una vida pésima, pues si, llevan razón en eso, y aunque como carne rara vez, la como, pero el pollo o la vaca que me como no ha sufrido el martirio que hacen pasar en la plaza a los toros de lidia. Lo que yo me como lo meten en el matadero, descarga que te crió y chinpum. Ahora, pez que veo, pez que me como, si en eso yo también soy cruel.
En un matadero industrial no hay picador para quitar fuerza al animal, ni banderillas para cabrearlo después, ni una espada que casi siempre cae en mal sitio, por no hablar de la puntilla rematadora.
En fin, que hoy, desde hace mucho, estoy de acuerdo con los catalanes, espero que sea el principio de una larga amistad.
martes, 27 de julio de 2010
Tabaco

Detesto el tabaco.
Nunca he tenido el vicio del cigarrito en la boca, por mucho que se empeñe Sonia, no he salido a fumar a la calle, ni he perdido un minuto del desayuno por incrustarme en los pulmones la ración mañanera de nicotina.
Yo no he comprado una cajetilla de tabaco en mi vida, bueno en Estados Unidos si compraba y fumaba, pero vamos que si encendía un pitillo era de Pascuas a Ramos, y lo hacía por joder a los sanísimos yanquis, que luego de sanos no tenía nada.
La verdad es que la mayoría del tabaco que yo compraba se lo fumaba Hernando, que era estudiante de medicina y de “Puelto Lico” (Acento de Puerto Rico) y fumaba de gorra siempre.
Allí estábamos todos a la última pregunta.
Entonces yo tenía veintitantos y mi cuerpo aguantaba sin límite el tequila que Mimi, la mexicana con la que compartía apartamento, se empeñaba en que bebiera a morro, sin limón, sin sal, a pelo, aguantaba las juergas nocturnas y hacer que atendía por la mañana en clase, soportaba fumar y el humo de los demás, que no siempre era de tabaco, resistí desayunar, comer y cenar hamburguesas todos los días de Dios, logré pasar noches en la playa bailando, bebiendo, “socializando”, como decía Wilson, que se ligaba cualquier cosa que llevara falda... ¡Que buenos recuerdos! (The time of mi life)
En fin que me desvío, el tabaco hoy me da asco, me repugna besar a alguien que fuma, se me queda un olor en la boca que no me gusta nada.
Bueno, a lo que iba.
Hoy caminando al metro de Moncloa, he tenido que parar para poder cruzar la calle y, mientras esperaba que el semáforo se pusiera verde para peatones, he visto, enfrente, sentado en la calle a un tipo pidiendo.
Ayer también lo vi, es extrajero, muy alto, muy rubio, muy grande, con su lata de cerveza en la mano renegrida de roña.
Hablaba sólo, nadie parecía prestarle mucha atención.
Jugaba con algo pequeño y brillante entre sus grandes manos.
Cuando por fin he cruzado, he mirado disimuladamente, era una cajita de metal, la ha posado delicadamente en el cemento gris del suelo, la ha abierto y su gran tesoro eran tobas de cigarros encontradas por la calle.
Me he pasado todo el camino a casa pensando en él, aún sigo haciéndolo.
He sacado algunas conclusiones, pero la fundamental es que debo dejar de ser tan intransigente con los vicios ajenos.
Pero, por favor, si fumas; ¡¡no me eches el humo coño!!
sábado, 24 de julio de 2010
martes, 20 de julio de 2010
Festival de Teatro de Merida
Reeleo mis entradas y se me nota la negatividad a distancia, esto tiene facil solución y es tomarme unos cuantos días de vacaciones.
No tenía muy claro cuando iba cogerme un par de semanas, pero ya lo tengo.
Empezaré entrado agosto; un año más me han invitado al Festival de Teatro Clásico de Mérida.
"Lisistrata" es la obra que va a iniciar mi período estival.
Espero cobijo de M. y de Lolilla en Cáceres, Mérida esta a apenas una hora por la Vía de la Plata. (Bonito nombre para una autovía)
M. ya me has dicho que si te vienes, no te me vayas a rajar, no vaya a ser que nos pase como el año pasado, que me dieron cuatro entradas y tuvimos que regalar dos en la puerta del teatro cinco minutos antes de iniciar la función.
¡Si es que nos pasan unas cosas!
La verdad es que lo pasamos muy bien entonces, acabamos tomándonos una copa con la pareja a la que invitamos y con un militar, y su mujer, recién llegado de Afganistan, estuvimos hasta las mil de la madrugada ,y yo al día siguiente quería volver a Madrid temprano para no pillar atasco.
Vimos al "Brujo" en primera fila, un espectáculo magnífico en un marco increible, el Teatro en sí es una maravilla, hice fotos, pero vete tu a saber donde las tengo guardadas.
Prometo hacer más fotos esta vez y colgarlas.
Que conste que cuelgo estas líneas como invitación oficial, M. esta vez sólo tengo dos entradas, si consigo más, esta vez las vendemos, jaja.
No tenía muy claro cuando iba cogerme un par de semanas, pero ya lo tengo.
Empezaré entrado agosto; un año más me han invitado al Festival de Teatro Clásico de Mérida.
"Lisistrata" es la obra que va a iniciar mi período estival.
Espero cobijo de M. y de Lolilla en Cáceres, Mérida esta a apenas una hora por la Vía de la Plata. (Bonito nombre para una autovía)
M. ya me has dicho que si te vienes, no te me vayas a rajar, no vaya a ser que nos pase como el año pasado, que me dieron cuatro entradas y tuvimos que regalar dos en la puerta del teatro cinco minutos antes de iniciar la función.
¡Si es que nos pasan unas cosas!
La verdad es que lo pasamos muy bien entonces, acabamos tomándonos una copa con la pareja a la que invitamos y con un militar, y su mujer, recién llegado de Afganistan, estuvimos hasta las mil de la madrugada ,y yo al día siguiente quería volver a Madrid temprano para no pillar atasco.
Vimos al "Brujo" en primera fila, un espectáculo magnífico en un marco increible, el Teatro en sí es una maravilla, hice fotos, pero vete tu a saber donde las tengo guardadas.
Prometo hacer más fotos esta vez y colgarlas.
Que conste que cuelgo estas líneas como invitación oficial, M. esta vez sólo tengo dos entradas, si consigo más, esta vez las vendemos, jaja.
viernes, 16 de julio de 2010
Mendigos
Veo mendigos a diario, en los semáforos, en las calles, en las puertas de iglesias y mercados, en el metro.
Camino todos los días por Madrid,
Veo siempre al mismo chico negro en la puerta del Mercado de Maravillas ofreciendo “La Farola”, no vende ni un ejemplar, pero la gente le da los céntimos que han sobrado de la compra, dignifican su mendicidad.
Siguiendo camino veo a menudo, en una esquina de Gaztambide, a una mujer, si un día paso y no la encuentro, me extraño y me pregunto si le habrá pasado algo, pero al día siguiente vuelve a estar sentada en el mismo lugar, con su cantinela lastimera y su mano abierta.
Sé que hay mafias de mendicidad, y que la desgracia de algunos es el negocio de otros, y también sé que hay mucha pobre gente que no tiene otra forma de sobrevivir.
Hoy he visto algo que me ha llamado la atención.
En la Iglesia de San Antonio suele estar los mismos mendigos en la puerta a las nueve de la mañana, por la tarde hay otros, se reparten los turnos, como en un trabajo normal.
Hoy además de los chicos de siempre había otros dos nuevos;
Una mujer, joven, sentada en un banco, frente a la puerta de la iglesia, con una sabanita rosa en el suelo y un cuenco para las limosnas en medio de la sabana, como la bandera de Japón, pero todo en rosa.
Frente a la puerta de la Iglesia, en medio de la calle, arrodillado sobre un grueso cojín, un hombre, joven, con los brazos extendidos y un cartel a sus rodillas.
Sé que el panorama laboral está mal, lo he odio mil veces en estos últimos años, pero ahora empiezo a verlo con mis propios ojos, y me asusta.
Camino todos los días por Madrid,
Veo siempre al mismo chico negro en la puerta del Mercado de Maravillas ofreciendo “La Farola”, no vende ni un ejemplar, pero la gente le da los céntimos que han sobrado de la compra, dignifican su mendicidad.
Siguiendo camino veo a menudo, en una esquina de Gaztambide, a una mujer, si un día paso y no la encuentro, me extraño y me pregunto si le habrá pasado algo, pero al día siguiente vuelve a estar sentada en el mismo lugar, con su cantinela lastimera y su mano abierta.
Sé que hay mafias de mendicidad, y que la desgracia de algunos es el negocio de otros, y también sé que hay mucha pobre gente que no tiene otra forma de sobrevivir.
Hoy he visto algo que me ha llamado la atención.
En la Iglesia de San Antonio suele estar los mismos mendigos en la puerta a las nueve de la mañana, por la tarde hay otros, se reparten los turnos, como en un trabajo normal.
Hoy además de los chicos de siempre había otros dos nuevos;
Una mujer, joven, sentada en un banco, frente a la puerta de la iglesia, con una sabanita rosa en el suelo y un cuenco para las limosnas en medio de la sabana, como la bandera de Japón, pero todo en rosa.
Frente a la puerta de la Iglesia, en medio de la calle, arrodillado sobre un grueso cojín, un hombre, joven, con los brazos extendidos y un cartel a sus rodillas.
Sé que el panorama laboral está mal, lo he odio mil veces en estos últimos años, pero ahora empiezo a verlo con mis propios ojos, y me asusta.
martes, 13 de julio de 2010
Necesito vacaciones
Estoy hasta las narices de todo, de dormir mal por el calor, de trabajar toda la semana sin tiempo para nada, estoy irascible, las gafas se me han roto, me he alegrado de que España haya ganado el mudial de futbol, pero no he ido a ver el autobus pasar por Moncloa, a pesar de estar al lado cuando iban a pasar, la gente que esta de vacaciones me da una envidia que pa qué, en algún blog que leo dice que en la playa hay poca gente y que se pasan el dia magreandose, joder.. ¡¡No es justo y yo levantando el país!!
Tengo todos los síntomas; estres pre-vacacional, lo malo es que aún me queda mucho para irme a la playa a hacer el vago. Diagnóstico: Necesito vacaciones.
Me tendré que conformar con las piscinas de los amigos.
(Y del magreo; ni hablamos)
Tengo todos los síntomas; estres pre-vacacional, lo malo es que aún me queda mucho para irme a la playa a hacer el vago. Diagnóstico: Necesito vacaciones.
Me tendré que conformar con las piscinas de los amigos.
(Y del magreo; ni hablamos)
jueves, 8 de julio de 2010

Hoy era día para quedarse en la oficina con el aire acondicionado y no salir a la calle ni para tomar café, pero no ha sido mi caso, ayer me comprometí en hacer una gestión por la carretera de Burgos, y para allá que he ido.
De camino he sacado esta “maravillosa” foto, es pura ironía claro, pero me sirve para enseñar el cielo plomizo de Madrid hoy.
Parece que esté lloviendo, o que van a caer chuzos de punta, pero no, es el calor que era insoportable, y ni una gotita de viento que aliviara el sudor.
En fin que después de la visita me he venido a casita, ducha y siesta.
¡Joe, que hoy hace mucho calor para trabajar!
miércoles, 7 de julio de 2010
Similitudes

Conozco a algunas cucarachas con dos patas, se las dan de no sé qué, suelen llevar traje y corbata, pelito largo y patillas a lo “Curro Jiménez”, muy fashion, y este aire moderno lo matan fumando puros “Cohíba”.
El dinero que tienen lo han hecho engañando, o puteando, a otros menos preparados.
Les evito siempre que puedo, pero no siempre puedo.
Nos odiamos cordialmente, ellos a mí, yo a ellos.
Cuando coincidimos en alguna reunión nos saludamos con falsas sonrisas.
Nos medimos con la mirada, aunque cualquiera que nos vea pueda pensar que hasta nos alegramos de vernos.
Hoy al salir del garaje de la oficina, desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde, sin salir del despacho, y es que mi socio-hermano está de vacaciones y hay trabajo para aburrir, me paso el día al teléfono o redactando correos electrónicos.
Bueno, pues al maniobrar para salir del garaje, la he visto, este pedazo de cucarachón, tan tranquilo en la columna, he sacado el móvil y le hice esta foto, no sé por qué, al ver al bicho, me han venido a la cabeza las cucarachas de dos patas, ojalá esas se estuvieran tan quietas como esta.
domingo, 4 de julio de 2010
Orgullo 2010








El viernes por la mañana me llamó J. al trabajo, una amiga de fuera de Madrid, yo andaba con bastante agobio de trabajo y, aunque me hizo gracia su proposición no me negué, y acepté ir con ella al desfile del Orgullo, le hacía ilusión ir.
Después me acordé que jugaba España contra Paraguay. Me perdí el partido, pero confieso que no me arrepiento.
Se han animado también N. y E., y allí nos plantamos, en primera fila del Orgullo, haciendo fotos y comentarios, la verdad es que me reí tanto que hasta se me saltaron las lágrimas en algunos momentos.
Hay gente que se lo curra mucho, taconazos e imaginación, cuerpazos musculados y operados, ahora que hay alguno que, con total naturalidad, lucía sin complejos la celulitis del culo.
Hacía calor, y había muy buen rollo entre la gente, tanto de los que mirábamos el desfile, como los que iban subidos a las carrozas.
Son cuatro horas de desfile, pero después de una hora y media nos fuimos a tomar una cervecita y a cenar a Chueca, antes de que se llenara todo de gente.
Charla después de unos buenos tacos en un Mexicano y paseo por las calles de Chueca, llenas de luz, color y calor.
Nos cruzamos con dos grupos de percusión en el recorrido, y.. A bailar..
Por último al concierto de Kylie Minoge, que como es tan pequeña apenas se la veía sobre el escenario y como cuando llegamos a Plaza de España ya estaba llenito de gente, pues a la segunda canción nos fuimos al metro y a casita.
Es la primera vez que voy al desfile, y hasta pensé que nos iban a meter mano por todas partes, pero nada, no hubo suerte.
El año que viene habrá que repetir con menos ropa.
miércoles, 30 de junio de 2010
Huelga salvaje: dureza segura
Hoy por unos minutos he debido ser la persona más observada del Metro.
Si del Metro, porque yo hoy, a medio día, le he echado un par y me he metido en la estación de Metro de República Argentina.
¿Y para qué puñetas lo he hecho si hay huelga total y lo sabe hasta el Tato?
!Pues porque no me ha quedado más remedio¡
Mi querido hermano me ha pedido un favor, y al final el favor me ha salido al revés, él se ha pillado un rebote de aúpa, y yo me he quedado sin transporte para volver a la oficina, así que tenía dos opciones:volvía andando o en bus.
Madrid a las 12 de la mañana, a finales de Junio, no es el mejor escenario para dar un paseo de varios kilómetros, sobretodo si tengo en cuenta que la vuelta a casa también la tengo que hacer a patita, y a las 6 de la tarde el calor aprieta de lo lindo.
He pensado; 4 de la mañana, más 4 de la tarde, total 8 kilómetros al día, es suficiente.
Y allá que me he ido al Metro a sacar un bonometro, saltándome todas las cintas de "Prohibido pasar", "Servicio suspendido", sólo les ha faltado poner "Cuidado perro peligroso".
La cosa es que me ha tocado bajar dos tramos de escaleras mecánicas hasta llegar a un inmenso hall donde hay máquinas expendedoras de billetes para el transporte público, ha sido una sensación extraña, no había nadie, por un momento he pensado que como me saliera un quinqui no me salvaba ni Santa Gema.
Mientras sacaba el billete ha salido un guardia de seguridad de no sé donde, le he saludado, con más miedo que vergüenza de que me echara la bronca por saltarme todas las cintas prohibitivas, he recogido mi bonometro y otra vez para arriba por las escaleras mecánicas.
Ha sido entonces cuando he reparado en que las cámaras no están de huelga, y que la vigilancia del Metro tampoco, así que por unos minutos, y mientras subía a la calle de nuevo, he debido ser el entretenimiento de bastante gente.
El trayecto del bus, cuan sardinilla en lata, lo dejo para otro día.
Si del Metro, porque yo hoy, a medio día, le he echado un par y me he metido en la estación de Metro de República Argentina.
¿Y para qué puñetas lo he hecho si hay huelga total y lo sabe hasta el Tato?
!Pues porque no me ha quedado más remedio¡
Mi querido hermano me ha pedido un favor, y al final el favor me ha salido al revés, él se ha pillado un rebote de aúpa, y yo me he quedado sin transporte para volver a la oficina, así que tenía dos opciones:volvía andando o en bus.
Madrid a las 12 de la mañana, a finales de Junio, no es el mejor escenario para dar un paseo de varios kilómetros, sobretodo si tengo en cuenta que la vuelta a casa también la tengo que hacer a patita, y a las 6 de la tarde el calor aprieta de lo lindo.
He pensado; 4 de la mañana, más 4 de la tarde, total 8 kilómetros al día, es suficiente.
Y allá que me he ido al Metro a sacar un bonometro, saltándome todas las cintas de "Prohibido pasar", "Servicio suspendido", sólo les ha faltado poner "Cuidado perro peligroso".
La cosa es que me ha tocado bajar dos tramos de escaleras mecánicas hasta llegar a un inmenso hall donde hay máquinas expendedoras de billetes para el transporte público, ha sido una sensación extraña, no había nadie, por un momento he pensado que como me saliera un quinqui no me salvaba ni Santa Gema.
Mientras sacaba el billete ha salido un guardia de seguridad de no sé donde, le he saludado, con más miedo que vergüenza de que me echara la bronca por saltarme todas las cintas prohibitivas, he recogido mi bonometro y otra vez para arriba por las escaleras mecánicas.
Ha sido entonces cuando he reparado en que las cámaras no están de huelga, y que la vigilancia del Metro tampoco, así que por unos minutos, y mientras subía a la calle de nuevo, he debido ser el entretenimiento de bastante gente.
El trayecto del bus, cuan sardinilla en lata, lo dejo para otro día.
jueves, 24 de junio de 2010
Don Creíque y Don Penséque
Yo creí que vivía en un edificio normal, yo pensé que moraba en un barrio "decente", pero ya lo dice mi madre; “Don Creíque y Don Penséque, íntimos amigos de Don Tonteque”
Y sí, esta tarde me he cruzado con un policía en el portal.
Abría yo la puerta de mi casa, para llevar unas chaquetas al tinte, y me encontrado a la vecina, con su puerta abierta, la cara blanca pálida y gesto de susto.
- ¿No has oído la pelea? – me ha preguntado casi temblando, y con una indumentaria que no voy a describir, porque ¿quién no está en su casa con bata de seda con motivos chinos y rulos en la cabeza?
- No, he escuchado ruidos, y un mueble caer, pero pensé que era tu marido haciendo bricolaje en casa. - He disimulado el shock bajando la mirada, mis vecinos habitualmente tienen broncas y dan sus buenos gritos también, ya ni les doy importancia. Cuando me mudé pegaba la oreja a la pared para enterarme del motivo de la bronca, y es que tengo alma de portera; noble oficio que ejerció mi abuela Guillerma en una respetable finca de la calle Castelló, y es que me temo que aparte de haber heredado la cara de mala leche de mi abuela, también me dejó en los genes esa curiosidad innata de todos los cotillas.
- No, no, son los de arriba de mi piso, el hijo parece que está pegando a la madre, he sentido gritos y llantos, mi marido ha bajado a hablar con el portero para llamar a la policía. – La vecina estaba asustada de verdad.
La conversación apenas ha durado unos minutos, y cuando he salido del ascensor ya llegaba la policía.
He hecho mis recados, y habré tardado una media hora en volver a casa, y la bronca seguía arriba, he oído la voz de una mujer joven, supongo que era una policía que ha venido a hablar con la vecina de arriba, a tranquilizarle.
El hijo; el causante de este lío, le pega a la frasca, dato que empieza a ser sospechosamente habitual en mi vecindario, entre J.M y este otro, del que no sé el nombre, tenemos el cupo de alcohólicos cubierto en el edificio.
¡Virgencita, que me quede como estoy!
Y sí, esta tarde me he cruzado con un policía en el portal.
Abría yo la puerta de mi casa, para llevar unas chaquetas al tinte, y me encontrado a la vecina, con su puerta abierta, la cara blanca pálida y gesto de susto.
- ¿No has oído la pelea? – me ha preguntado casi temblando, y con una indumentaria que no voy a describir, porque ¿quién no está en su casa con bata de seda con motivos chinos y rulos en la cabeza?
- No, he escuchado ruidos, y un mueble caer, pero pensé que era tu marido haciendo bricolaje en casa. - He disimulado el shock bajando la mirada, mis vecinos habitualmente tienen broncas y dan sus buenos gritos también, ya ni les doy importancia. Cuando me mudé pegaba la oreja a la pared para enterarme del motivo de la bronca, y es que tengo alma de portera; noble oficio que ejerció mi abuela Guillerma en una respetable finca de la calle Castelló, y es que me temo que aparte de haber heredado la cara de mala leche de mi abuela, también me dejó en los genes esa curiosidad innata de todos los cotillas.
- No, no, son los de arriba de mi piso, el hijo parece que está pegando a la madre, he sentido gritos y llantos, mi marido ha bajado a hablar con el portero para llamar a la policía. – La vecina estaba asustada de verdad.
La conversación apenas ha durado unos minutos, y cuando he salido del ascensor ya llegaba la policía.
He hecho mis recados, y habré tardado una media hora en volver a casa, y la bronca seguía arriba, he oído la voz de una mujer joven, supongo que era una policía que ha venido a hablar con la vecina de arriba, a tranquilizarle.
El hijo; el causante de este lío, le pega a la frasca, dato que empieza a ser sospechosamente habitual en mi vecindario, entre J.M y este otro, del que no sé el nombre, tenemos el cupo de alcohólicos cubierto en el edificio.
¡Virgencita, que me quede como estoy!
miércoles, 23 de junio de 2010
Segunda parte del culebrón Miguel
Luisita ha vuelto a casa, en el hospital nos han dicho que es mejor que se vaya a casa, allí al menos estará en su entorno y morirá en su cama.
Pero la sorpresa ha saltado en la familia Miguel.
Resulta que el tío Pepe tiene un hijo secreto.
¡Toma ya!
Toda la vida paseando su soltería por Madrid, una vida ordenada, misa diaria con mi tía Luisita y los toros eran sus únicos vicios conocidos, y ahora nos sorprende con un hijo secreto.
¡Vamos que mi familia no falta ni Ángela Chaning! (Quien me conozca sabe de quien hablo, y quien no me conoce ya podía hacer por conocerme, que sé que me leéis)
Bueno, pues resulta que cuando ya, algunos miembros y miembras de mi familia, se frotaban las manos, porque hay una suculenta herencia en bienes inmuebles, aparece José, mi nuevo primo y les quita el pastel cuando ya estaban punto de hincarle el diente.
Al parecer, y supuestamente, mi tío Pepe le hizo un hijo a una mujer casada, y váyase usted a saber que tipo de relación tuvieron o a que pacto llegaron, la cosa es que el mozo tiene 42 tacos, casado y con dos hijos, por si no hubiera bastante heredero con uno.
En mi familia se ha llegado a plantear incluso la prueba del ADN para estar seguros de la genética Miguel o un listo aprovechando la coyuntura.
Nadie de la familia, excepto otro primo Raúl se llama, al que yo no conozco, sabía de su existencia.
Hoy he hablado con Raúl por primera vez, él si recordaba al bueno de mi padre, y hemos quedado en vernos cuando pase el verano, en Chueca, en casa de mis tíos.
Ojalá la visita a Luisita en el hospital no haya sido la última.
Ya os contaré en que acaba el culebrón Mangas.
Pero la sorpresa ha saltado en la familia Miguel.
Resulta que el tío Pepe tiene un hijo secreto.
¡Toma ya!
Toda la vida paseando su soltería por Madrid, una vida ordenada, misa diaria con mi tía Luisita y los toros eran sus únicos vicios conocidos, y ahora nos sorprende con un hijo secreto.
¡Vamos que mi familia no falta ni Ángela Chaning! (Quien me conozca sabe de quien hablo, y quien no me conoce ya podía hacer por conocerme, que sé que me leéis)
Bueno, pues resulta que cuando ya, algunos miembros y miembras de mi familia, se frotaban las manos, porque hay una suculenta herencia en bienes inmuebles, aparece José, mi nuevo primo y les quita el pastel cuando ya estaban punto de hincarle el diente.
Al parecer, y supuestamente, mi tío Pepe le hizo un hijo a una mujer casada, y váyase usted a saber que tipo de relación tuvieron o a que pacto llegaron, la cosa es que el mozo tiene 42 tacos, casado y con dos hijos, por si no hubiera bastante heredero con uno.
En mi familia se ha llegado a plantear incluso la prueba del ADN para estar seguros de la genética Miguel o un listo aprovechando la coyuntura.
Nadie de la familia, excepto otro primo Raúl se llama, al que yo no conozco, sabía de su existencia.
Hoy he hablado con Raúl por primera vez, él si recordaba al bueno de mi padre, y hemos quedado en vernos cuando pase el verano, en Chueca, en casa de mis tíos.
Ojalá la visita a Luisita en el hospital no haya sido la última.
Ya os contaré en que acaba el culebrón Mangas.
lunes, 21 de junio de 2010
Exposición




Bueno, ahí están las fotos del Coctel de después de la Exposición en el Claustro de los Jerónimos.
A la ministra ni verla, a Espe tampoco, pero he estado junto a Tita Cervera, que oye, también da puntos ¿No?
Luego he vuelto en metro, he acompañado a Karen hasta Cibeles y he bajado por el subterraneo que atraviesa la plaza por debajo, y estaba como siempre, lleno de mendigos durmiendo, olía bastante mal a orín y uno de ellos roncaba que daba gusto.
He pasado de aromas exclusivos a otros olores más mundanos, del arte en la retina a la miseria.
De la exposición me ha gustado, sobretodo, la época final de Turner, el mar embravecido y los barcos golpeados por la tempestad.
De los Maestros destaco un Canaletto, y la "copia" que hace Turner, maravillosos, y un Rembrand que lo miras y pareces caer dentro de la escena.
En fin, que me ha gustado bastante, pero ni de lejos como me gustaron Goya o Velázquez, será que me tira la patria. (A ver si hoy ganamos a Honduras, me ha salido la vena patriótica)
sábado, 19 de junio de 2010
Sábado
Después de la comilona de ayer, y del “bebercio” por Chueca, hoy toca día vegetariano en casita y mucha agua.
Es día de hacer todas las tareas que no me hace nadie, la lavadora está puesta, la compra semanal hecha, el menú de hoy pensado; verdura al horno, y mañana planchar.
Me han invitado a comer, pero me apetece estar en casa, hacer el vago después de tener todas mis tareas organizadas, a la tarde empezar a ver alguna peli, en horizontal y con los pies tapados, que me sumerja en un profundo sueño que me traiga tu imagen, esas fotos de revista que no me canso de mirar.
viernes, 18 de junio de 2010
Turner... ¡¡¡El lunes!!!
Bueno, pues ahí está la invitación para Turner, inaguran el lunes 21, así que atento "tol mundo" a la tele que igual salgo al lado de Esperanza Aguirre.
Milagritos.. Tengo dos invitaciones... Tú misma, aunque ya sé la respuesta..
Me apetece mucho ver la exposición, el martes os contaré.
jueves, 17 de junio de 2010
Jueves
De nuevo hoy he estado de visita en un hospital.
Carmen es una muñeca, tan perfecta, con sus cinco deditos en cada manita, sus uñitas como alfileres, lleva una manoplitas diminutas para que no se arañe la cara, porque no hace más que moverse y llorar.
Nos ha salido llorona Carmencita, la pobre solo chupa aire, le ponen en la teta para que le suba la leche a mi prima y no hay manera, y claro pues llora la criaturita.
Alfonso, su padre, la ha cogido como si nada, es primerizo, pero el tío no veas que destreza se gasta con su hija, se la ha puesto en el hombro y Carmen ha soltado unas cuantas y sonoras pedorretas, y es así siempre; aire que entra, aire que sale.
Después se ha quedado tan tranquila en su cuco, dormidita aprendiendo que es esto de vivir.
Nosotros, que éramos unos cuantos, hemos seguido de charla mientras la niña dormía, sólo cuando una enfermera ha traído la cena, nos hemos percatado que igual les apetecía, a mi prima y a su marido, un poco de tranquilidad. Y cada mochuelo a su olivo.
De camino a casa he hablado con mi hermano, mañana me han invitado al Prado, pero no se acordaba para que exposición era, si es para Turner, mañana estoy como un clavo es la puerta a las doce, sino lo pensaré, que me parte la mañana.
En fin, mañana viernes, tengo comida con Iso, Karen y Sagra, veremos como acabamos.
Seguiré contando.
Carmen es una muñeca, tan perfecta, con sus cinco deditos en cada manita, sus uñitas como alfileres, lleva una manoplitas diminutas para que no se arañe la cara, porque no hace más que moverse y llorar.
Nos ha salido llorona Carmencita, la pobre solo chupa aire, le ponen en la teta para que le suba la leche a mi prima y no hay manera, y claro pues llora la criaturita.
Alfonso, su padre, la ha cogido como si nada, es primerizo, pero el tío no veas que destreza se gasta con su hija, se la ha puesto en el hombro y Carmen ha soltado unas cuantas y sonoras pedorretas, y es así siempre; aire que entra, aire que sale.
Después se ha quedado tan tranquila en su cuco, dormidita aprendiendo que es esto de vivir.
Nosotros, que éramos unos cuantos, hemos seguido de charla mientras la niña dormía, sólo cuando una enfermera ha traído la cena, nos hemos percatado que igual les apetecía, a mi prima y a su marido, un poco de tranquilidad. Y cada mochuelo a su olivo.
De camino a casa he hablado con mi hermano, mañana me han invitado al Prado, pero no se acordaba para que exposición era, si es para Turner, mañana estoy como un clavo es la puerta a las doce, sino lo pensaré, que me parte la mañana.
En fin, mañana viernes, tengo comida con Iso, Karen y Sagra, veremos como acabamos.
Seguiré contando.
miércoles, 16 de junio de 2010
Miércoles
Presentación del libro de Javier Reverte, Hotel Villamagna.
Entretenido. Ha sido breve, a mi me lo ha parecido. Será que me ha gustado.
El autor y Nativel Preciado han dialogado sobre el libro, cómo y porqué se originó, el trabajo de documentación del autor, en fin, ameno y a Karen le ha gustado. Luego una copita, canapés y a casa.
Frente al hotel de la presentación hay una marquesina, la conozco bien, de cuando trabajaba por allí, pero a pesar de eso, me he equivocado de bus, me he metido en la línea 5 pensando que subía toda la Castellana, pero en Emilio Castelar la conductora ha girado y se ha desviado, menos mal que al final no me ha dejado muy lejos de casa, aunque me he dado un paseito.
Madrid estaba hoy poco bulliciosa, no sé si sería la hora, serían las 10, o que “La Roja” ha palmado con los Suizos. Y es que los españoles somos “asín” (que diría uno que conocí hace tiempo que llevaba el pelo teñido de azul) y ya dábamos por ganada la copa del mundo y no hemos ni estrenado las botas.
Ale, mañana más.
Entretenido. Ha sido breve, a mi me lo ha parecido. Será que me ha gustado.
El autor y Nativel Preciado han dialogado sobre el libro, cómo y porqué se originó, el trabajo de documentación del autor, en fin, ameno y a Karen le ha gustado. Luego una copita, canapés y a casa.
Frente al hotel de la presentación hay una marquesina, la conozco bien, de cuando trabajaba por allí, pero a pesar de eso, me he equivocado de bus, me he metido en la línea 5 pensando que subía toda la Castellana, pero en Emilio Castelar la conductora ha girado y se ha desviado, menos mal que al final no me ha dejado muy lejos de casa, aunque me he dado un paseito.
Madrid estaba hoy poco bulliciosa, no sé si sería la hora, serían las 10, o que “La Roja” ha palmado con los Suizos. Y es que los españoles somos “asín” (que diría uno que conocí hace tiempo que llevaba el pelo teñido de azul) y ya dábamos por ganada la copa del mundo y no hemos ni estrenado las botas.
Ale, mañana más.
Martes
No todo iba a ser penas esta semana, que desde el domingo no pego ojo, dándole vueltas a los lios familiares.
Esta mañana me ha llamado Karen, su compañera de abono en el Real no está en Madrid, y allá que me he ido esta tarde, hacía mucho que no iba al Teatro Real.
Hemos visto una opera que yo esperaba dura, Wagneriana, en cambio he de decir que es de las que más he disfrutado en el Real.
Aunque ninguna como “Lucia de Lamermoor” ¡Dios que emocionante fue! ¡Que voz tenía la soprano! La gente la aplaudía a rabiar, y se oían desde el gallinero gritos de: ”brava, brava, bravísima”
Karen ha llorado, se emociona con las operas alemanas, para algo es alemana ella, le traen recuerdos de su infancia, me lo ha confesado, y entre confidencias me ha dicho que su favorita es “Fidelio”, no compartimos gustos.
El montaje magnífico, moderno, pero sorprendente.
La opera vista ha sido “Die tote stad” o, traducido, “La ciudad muerta” de Erich Wolfgang Korngold (1987-195)
Mañana he invitado yo a Karen, a la presentación del libro de Javier Reverte, no suelo ir a estas cosas, pero a Karen le apetecía y con ella me será más agradable.
Ya contaré que tal ha ido la cosa.
Esta mañana me ha llamado Karen, su compañera de abono en el Real no está en Madrid, y allá que me he ido esta tarde, hacía mucho que no iba al Teatro Real.
Hemos visto una opera que yo esperaba dura, Wagneriana, en cambio he de decir que es de las que más he disfrutado en el Real.
Aunque ninguna como “Lucia de Lamermoor” ¡Dios que emocionante fue! ¡Que voz tenía la soprano! La gente la aplaudía a rabiar, y se oían desde el gallinero gritos de: ”brava, brava, bravísima”
Karen ha llorado, se emociona con las operas alemanas, para algo es alemana ella, le traen recuerdos de su infancia, me lo ha confesado, y entre confidencias me ha dicho que su favorita es “Fidelio”, no compartimos gustos.
El montaje magnífico, moderno, pero sorprendente.
La opera vista ha sido “Die tote stad” o, traducido, “La ciudad muerta” de Erich Wolfgang Korngold (1987-195)
Mañana he invitado yo a Karen, a la presentación del libro de Javier Reverte, no suelo ir a estas cosas, pero a Karen le apetecía y con ella me será más agradable.
Ya contaré que tal ha ido la cosa.
martes, 15 de junio de 2010
Lunes
Apenas he dormido, llegué a casa el domingo para ver la mitad de la carrera de Alonso, y cuando celebraba el 3º puesto, ha llamado mi tío Julián.
Por un momento pensé que era para decirme que ya había nacido Carmen, su primera nieta, pero la noticia no era buena.
Una prima hermana de mi padre, octogenaria, estaba ingresada, y los médicos no le daban muchas horas de vida.
Luisita, es muy cariñosa conmigo, yo le llamo tía, aunque no sé bien qué somos.
Cuando murió mi padre, mi hermano y yo heredamos el negocio familiar, y yo, además heredé la responsabilidad de atender a los mayores de la familia, que hasta entonces habían sido cosa de mi padre.
Supongo que fue la soltería, o que heredé el carácter paciente de mi padre, o que mi hermano tenía hijos pequeños y muchas otras cosas en la cabeza, y me tocó a mí esa herencia. (Ya podía haber sido un Marquesado con tierras)
Antes de jubilarse Luisita, a los 75 años lo menos, le visitaba mucho en el estanco que regentaban ella y su hermano Pepe en la calle Clavel.
Era un local precioso, con ese aire del XIX, que fue cuando su padre inauguró el estanco a bombo y platillo, el mismo día que se abría al tráfico la Gran Vía.
El padre de Luisita y Pepe fue de los primeros en elegir local en las nuevas calles del Madrid que Alfonso XIII ideó.
El padre de Luisita era un hombre de posibles y buena posición, quizás por eso nunca se trató mucho con la familia de su mujer, o sea hermana de mi abuela y madre de mi padre, que eran menos pudientes.
El caso es que por aquel entonces nadie preveía la importancia que tendría la Gran Vía cien años más tarde, y suponiendo que la calle Caballero de Gracia iba a ser una vía con más proyección, el padre prefirió comprar un local en Clavel, a medio camino entre ambas calles, que si bien no fue mal negocio ¡Imagínate tú lo que habría sido el estanco en la mismísima Gran Vía!
Si, cada vez que me acercaba a verles, el local era un bullicio constante, con amigos de Pepe a todas horas en la trastienda hablando de toros, que es su pasión.
Cuando los dos se jubilaron, seguí visitándoles en Chueca, su casa da a la plaza.
En esa casa nacieron los dos; Luisita y Pepe, y él dice que de allí sólo lo sacarán con los pies por delante.
Oportunidad tuvieron de mudarse mil veces, el estanco fue un próspero negocio, pero ninguno quiso dejar su casa, en una tercera planta de un edificio sin ascensor.
Aquella había sido su casa siempre y no concebían otro lugar al que llamar hogar.
Primero los yonkis; daba miedo entrar al barrio, y luego llegaron los gays;
¡Mi tia Luisita que era de misa diaria!
Estaba encantada con la nueva vida del barrio, tiendas, bares, gente joven besuqueándose a todas horas.
Las veces que salí a pasear con ella, le saludaban desde todos los locales que pasábamos. Porque ella nunca dejó de ser una jovencita, octogenaria, con bastón, pero una jovencita, coqueta y delicada.
Eso sí, la semana del Orgullo se cerraban las ventanas, las contraventanas, se bajaban las persianas y se echaban los visillos; demasiado espectáculo para mis tíos.
Bueno, hoy la he visitado en el hospital, creo que va a ser mi última visita, hace meses sufrió una embolia que la acabó de rematar la poca cabeza que le quedaba.
Su hermano Pepe tiene diagnosticado Alzheimer, y ya tampoco me reconoce.
Han tenido una vida plena, llena de afecto, de amigos, de vida social, de viajes, de comodidades, las enfermedades graves les visitaron tarde, para instalarse definitivamente eso sí, pero ya mayores.
Mi padre vivió cuarenta años menos que ellos; toda una vida; la mía sin ir más lejos.
Es curioso pensar que en estos días Luisita se irá, pero, a su vez, ha llegado Carmen; este mediodía le hemos visto la carita; la primera nieta de mi tío Julián.
La vida es así; unos van y otros vienen.
Por un momento pensé que era para decirme que ya había nacido Carmen, su primera nieta, pero la noticia no era buena.
Una prima hermana de mi padre, octogenaria, estaba ingresada, y los médicos no le daban muchas horas de vida.
Luisita, es muy cariñosa conmigo, yo le llamo tía, aunque no sé bien qué somos.
Cuando murió mi padre, mi hermano y yo heredamos el negocio familiar, y yo, además heredé la responsabilidad de atender a los mayores de la familia, que hasta entonces habían sido cosa de mi padre.
Supongo que fue la soltería, o que heredé el carácter paciente de mi padre, o que mi hermano tenía hijos pequeños y muchas otras cosas en la cabeza, y me tocó a mí esa herencia. (Ya podía haber sido un Marquesado con tierras)
Antes de jubilarse Luisita, a los 75 años lo menos, le visitaba mucho en el estanco que regentaban ella y su hermano Pepe en la calle Clavel.
Era un local precioso, con ese aire del XIX, que fue cuando su padre inauguró el estanco a bombo y platillo, el mismo día que se abría al tráfico la Gran Vía.
El padre de Luisita y Pepe fue de los primeros en elegir local en las nuevas calles del Madrid que Alfonso XIII ideó.
El padre de Luisita era un hombre de posibles y buena posición, quizás por eso nunca se trató mucho con la familia de su mujer, o sea hermana de mi abuela y madre de mi padre, que eran menos pudientes.
El caso es que por aquel entonces nadie preveía la importancia que tendría la Gran Vía cien años más tarde, y suponiendo que la calle Caballero de Gracia iba a ser una vía con más proyección, el padre prefirió comprar un local en Clavel, a medio camino entre ambas calles, que si bien no fue mal negocio ¡Imagínate tú lo que habría sido el estanco en la mismísima Gran Vía!
Si, cada vez que me acercaba a verles, el local era un bullicio constante, con amigos de Pepe a todas horas en la trastienda hablando de toros, que es su pasión.
Cuando los dos se jubilaron, seguí visitándoles en Chueca, su casa da a la plaza.
En esa casa nacieron los dos; Luisita y Pepe, y él dice que de allí sólo lo sacarán con los pies por delante.
Oportunidad tuvieron de mudarse mil veces, el estanco fue un próspero negocio, pero ninguno quiso dejar su casa, en una tercera planta de un edificio sin ascensor.
Aquella había sido su casa siempre y no concebían otro lugar al que llamar hogar.
Primero los yonkis; daba miedo entrar al barrio, y luego llegaron los gays;
¡Mi tia Luisita que era de misa diaria!
Estaba encantada con la nueva vida del barrio, tiendas, bares, gente joven besuqueándose a todas horas.
Las veces que salí a pasear con ella, le saludaban desde todos los locales que pasábamos. Porque ella nunca dejó de ser una jovencita, octogenaria, con bastón, pero una jovencita, coqueta y delicada.
Eso sí, la semana del Orgullo se cerraban las ventanas, las contraventanas, se bajaban las persianas y se echaban los visillos; demasiado espectáculo para mis tíos.
Bueno, hoy la he visitado en el hospital, creo que va a ser mi última visita, hace meses sufrió una embolia que la acabó de rematar la poca cabeza que le quedaba.
Su hermano Pepe tiene diagnosticado Alzheimer, y ya tampoco me reconoce.
Han tenido una vida plena, llena de afecto, de amigos, de vida social, de viajes, de comodidades, las enfermedades graves les visitaron tarde, para instalarse definitivamente eso sí, pero ya mayores.
Mi padre vivió cuarenta años menos que ellos; toda una vida; la mía sin ir más lejos.
Es curioso pensar que en estos días Luisita se irá, pero, a su vez, ha llegado Carmen; este mediodía le hemos visto la carita; la primera nieta de mi tío Julián.
La vida es así; unos van y otros vienen.
sábado, 12 de junio de 2010
Hoy toca día doméstico, lavar, planchar, rellenar la despensa, en fin, una mañana llena de emociones fuertes.
Ale, esta tarde no me pienso perder la clasificación de la Formula 1 ¡¡¡Alonso, Alonso!!!
Bueno, a lo que iba. He salido a comprar, y me he cruzado con J.M.
Sé su nombre, porque un día me lo dijo, yo le dije el mío, pero no se acuerda, porque iba con una borrachera de aúpa, vamos que desde que me mudé a esta casa, hace cinco años, siempre le he visto curda, nunca sereno.
Tiene más o menos mi edad, es bien parecido y educado.
Va con muletas, lleva prótesis, tiene las dos piernas amputadas porque con 20 años se tiró al metro, con la intención de matarse, no lo logró.
Aparte de alcohólico es esquizofrénico.
Más de una vez le he encontrado tirado en el portal, le he levantado, y se ha ido tambaleando hacia el ascensor sin decir ni gracias, y yo con los riñones destrozados, que levantar 80 kilos no es tarea fácil.
Otro día se cayó hacia atrás en los escalones del portal, subir con muletas y borracho es lo que tiene, rompió con la cabeza el cristal de la puerta, dejó el marmol blanco del portal fino de sangre, y le dieron varios puntos de sutura.
Una Nochevieja, salía yo a cenar a casa de la familia, y lo encontré en el portal, dos tipos fornidos le ayudaban a subir las escaleras, no era capaz ni de agarrar las muletas, y J.M. no consentía que le levantaran en volandas, y no hacía más que dar gritos de que le dejaran subir sólo, su madre contemplaba la escena llorando en el rellano del portal, toda la Nochevieja me pasé pensando en esa pobre madre y lo que tenía que pasar con un hijo así.
Y es que J.M., cuando está beodo, se pone agresivo con todo quisqui, especialmente con su madre, muchas veces escucho por uno de los patios los gritos que le da a su madre, pidiéndole dinero para bajar al bar, o llamándola de todo menos bonita.
Bueno, pues J.M. lleva ingresado unos cuatro meses, está en un centro psiquiátrico, intentando rehabilitarle de su alcoholismo y tratando su esquizofrenia, porque se negaba a tomar la medicación.
Los fines de semana le dejan volver a casa, y se las pilla dobladas aprovechando la libertad.
Hoy al salir le he encontrado, sentado en la terraza del bar de la esquina, tenía un carajillo sobre la mesa, y los ojos brillantes.
Le he preguntado ¿Cómo andas? Y él me ha contestado, con humor, que si se lo preguntaba con segundas, nos hemos reído y ha iniciado un rato de charla.
Es un hombre inteligente y muy culto, tiene mucho tiempo para leer, pero es un hombre sólo, sin amigos, sin afectos, y tras hablar un rato con él de filosofía, darle ánimos en esta etapa de su vida, se ha echado a llorar, me ha dado la mano y he entendido que la conversación se había terminado.Me he alejado a mis cosas, y la vuelta ya no estaba en la terraza.
Ale, esta tarde no me pienso perder la clasificación de la Formula 1 ¡¡¡Alonso, Alonso!!!
Bueno, a lo que iba. He salido a comprar, y me he cruzado con J.M.
Sé su nombre, porque un día me lo dijo, yo le dije el mío, pero no se acuerda, porque iba con una borrachera de aúpa, vamos que desde que me mudé a esta casa, hace cinco años, siempre le he visto curda, nunca sereno.
Tiene más o menos mi edad, es bien parecido y educado.
Va con muletas, lleva prótesis, tiene las dos piernas amputadas porque con 20 años se tiró al metro, con la intención de matarse, no lo logró.
Aparte de alcohólico es esquizofrénico.
Más de una vez le he encontrado tirado en el portal, le he levantado, y se ha ido tambaleando hacia el ascensor sin decir ni gracias, y yo con los riñones destrozados, que levantar 80 kilos no es tarea fácil.
Otro día se cayó hacia atrás en los escalones del portal, subir con muletas y borracho es lo que tiene, rompió con la cabeza el cristal de la puerta, dejó el marmol blanco del portal fino de sangre, y le dieron varios puntos de sutura.
Una Nochevieja, salía yo a cenar a casa de la familia, y lo encontré en el portal, dos tipos fornidos le ayudaban a subir las escaleras, no era capaz ni de agarrar las muletas, y J.M. no consentía que le levantaran en volandas, y no hacía más que dar gritos de que le dejaran subir sólo, su madre contemplaba la escena llorando en el rellano del portal, toda la Nochevieja me pasé pensando en esa pobre madre y lo que tenía que pasar con un hijo así.
Y es que J.M., cuando está beodo, se pone agresivo con todo quisqui, especialmente con su madre, muchas veces escucho por uno de los patios los gritos que le da a su madre, pidiéndole dinero para bajar al bar, o llamándola de todo menos bonita.
Bueno, pues J.M. lleva ingresado unos cuatro meses, está en un centro psiquiátrico, intentando rehabilitarle de su alcoholismo y tratando su esquizofrenia, porque se negaba a tomar la medicación.
Los fines de semana le dejan volver a casa, y se las pilla dobladas aprovechando la libertad.
Hoy al salir le he encontrado, sentado en la terraza del bar de la esquina, tenía un carajillo sobre la mesa, y los ojos brillantes.
Le he preguntado ¿Cómo andas? Y él me ha contestado, con humor, que si se lo preguntaba con segundas, nos hemos reído y ha iniciado un rato de charla.
Es un hombre inteligente y muy culto, tiene mucho tiempo para leer, pero es un hombre sólo, sin amigos, sin afectos, y tras hablar un rato con él de filosofía, darle ánimos en esta etapa de su vida, se ha echado a llorar, me ha dado la mano y he entendido que la conversación se había terminado.Me he alejado a mis cosas, y la vuelta ya no estaba en la terraza.
jueves, 10 de junio de 2010
Re-entrada
Hace casi un año que borré mi anterior blog, me gustaban más algunas entradas que otras, las del emisario Real de Enrique IV, son unas de mis favoritas, fueron 7 entradas, cada una con una misión, con un recorrido, y la verdad, escribiendolo aprendí mucho de geografía Castellana, es una historia que debería continuar, y que puede que me anime a seguir.
Bueno a lo que voy, que el que yo quisiera desaparecer de la vida de alguien no significa que tenga que eliminar mis entradas anteriores, y ahí os dejo una que me quedó bien, ahí os la dejo.
-----------------------------------------------
¡¡¡CON LO INCOMODOS QUE SON LOS TACONES!!!
Cualquiera que quiera tener argumentos para una novela, sólo tiene que pasear en Metro, por sus estaciones y observar disimuladamente en sus vagones.
He visto muchas cosas en mis diarios viajes, algunas tan asquerosas, relacionadas con las fosas nasales, que prefiero no describir, otras graciosas, amables, y hasta tiernas.
He visto todo tipo de mendigos, cantando sus males en busca de una limosna, músicos de instrumentos rarísimos de dudoso talento musical, y hasta he visto actuaciones de cómicos amateurs haciendo callo con el público menos receptivo que uno pueda encontrar.
La de hoy, sin ser especialmente escandalosa, me ha llamado mucho la atención.
Estación de Sol, acabo de hacer trasbordo, dejo que todos los que entran delante de mí tomen asiento, me apoyo en un extremo del vagón, me resulta más cómodo ir de pie, sentarse con la fila de enfrente llena de ojos observando, me incomoda, aunque yo haga exactamente lo mismo y mire de reojo a quien me interesa.
El tren pita avisando el cierre de puertas.
Un chico llega corriendo, un libro en la mano, haciendo señas al conductor para que espere unos segundos, su carrera es un poco rara.
Entra justo de tiempo en mi mismo vagón, se cierran las puertas.
Me fijo en que es muy alto, de no más de 30 años, delgado pero musculoso, lleva el pelo rapado tratando de disimular su incipiente calvicie, una camiseta marrón de algodón y un vaquero, una bandolera negra le cuelga del hombro, y su libro en la mano.
Nada raro, un tipo normal, si no fuera porque lleva unas sandalias con plataformas y tacones.
¡Tate! ¡Ahora entiendo ese balaceo en la carrera hacia el vagón!
Le observo disimuladamente, mira de arriba abajo, sin disimulo, a un chico con traje y corbata que va a mi lado. Conmigo no gasta ni un segundo.
Se imbuye en la lectura de su libro, y leo de reojo el titulo; “Diario de un seductor”
¡El titulo le iba que ni pintado!
Bueno a lo que voy, que el que yo quisiera desaparecer de la vida de alguien no significa que tenga que eliminar mis entradas anteriores, y ahí os dejo una que me quedó bien, ahí os la dejo.
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¡¡¡CON LO INCOMODOS QUE SON LOS TACONES!!!
Cualquiera que quiera tener argumentos para una novela, sólo tiene que pasear en Metro, por sus estaciones y observar disimuladamente en sus vagones.
He visto muchas cosas en mis diarios viajes, algunas tan asquerosas, relacionadas con las fosas nasales, que prefiero no describir, otras graciosas, amables, y hasta tiernas.
He visto todo tipo de mendigos, cantando sus males en busca de una limosna, músicos de instrumentos rarísimos de dudoso talento musical, y hasta he visto actuaciones de cómicos amateurs haciendo callo con el público menos receptivo que uno pueda encontrar.
La de hoy, sin ser especialmente escandalosa, me ha llamado mucho la atención.
Estación de Sol, acabo de hacer trasbordo, dejo que todos los que entran delante de mí tomen asiento, me apoyo en un extremo del vagón, me resulta más cómodo ir de pie, sentarse con la fila de enfrente llena de ojos observando, me incomoda, aunque yo haga exactamente lo mismo y mire de reojo a quien me interesa.
El tren pita avisando el cierre de puertas.
Un chico llega corriendo, un libro en la mano, haciendo señas al conductor para que espere unos segundos, su carrera es un poco rara.
Entra justo de tiempo en mi mismo vagón, se cierran las puertas.
Me fijo en que es muy alto, de no más de 30 años, delgado pero musculoso, lleva el pelo rapado tratando de disimular su incipiente calvicie, una camiseta marrón de algodón y un vaquero, una bandolera negra le cuelga del hombro, y su libro en la mano.
Nada raro, un tipo normal, si no fuera porque lleva unas sandalias con plataformas y tacones.
¡Tate! ¡Ahora entiendo ese balaceo en la carrera hacia el vagón!
Le observo disimuladamente, mira de arriba abajo, sin disimulo, a un chico con traje y corbata que va a mi lado. Conmigo no gasta ni un segundo.
Se imbuye en la lectura de su libro, y leo de reojo el titulo; “Diario de un seductor”
¡El titulo le iba que ni pintado!
domingo, 6 de junio de 2010
Domingo en Lavapiés

Hemos ido al Museo Reina Sofía, era la excusa para dar un paseo por el centro y pasar el día cuan turistas por nuestra ciudad.Hemos hablado de ir a Rock In Río, veremos si nos animamos, pero vamos a la visitita al Museo.
La verdad que la exposición de “Principio Potosí” me ha aburrido soberanamente, solo Ricardo, que tiene una mente “conceptual” se ha enterado de algo y nos ha ido explicando, yo la verdad, me sacan de Tintoretto y me pierdo.
El arte Moderno me supera, va a ser que los años me han cerrado la imaginación y eso que acabo de pasar la barrera de los 40... uff.. Que mal rollo, con lo que me gusta el arte.. En fin.
Mientras el resto han visto otra planta de la exposición, yo me he ido a hacer fotos a la terraza del Edificio Nouvel, ha sido lo mejor de la excursión, los demás han preferido seguir la visita por el Edificio Sabatini, y como siempre me pasa, me quedé sin batería y he tenido que tirar de cámara del teléfono, mucha Pentax y a la hora de la verdad; sin batería.
De remate nos hemos ido a Bollywood, a comer costas ricas de India.
Había en la Plaza de Lavapiés puestos de comida típica India, cada plato 1€, y la verdad estaba todo bueno, y luego más cervecitas, orujos y cafés variados por la calle Santa Isabel.
Bueno ahí os dejo las fotos que he hecho.
Domingo, mañana a trabajar de nuevo, espero que la resaca sea leve.
jueves, 3 de junio de 2010
Visita Express
A las 11 ha sonado el teléfono, la suegra de mi hermano, L, ha regresado de Argentina, tras un accidente visitando a la familia de allí, y organizaba una comida en su casa, para celebrar que estaba de vuelta en la “Madre Patria”, así que me he ido a comprar unos pasteles para la ocasión, contaban conmigo.
Ha venido, desde Buenos Aires, una prima de la accidentada, que es ahora sus manos y sus pies.
Adriana, que así se llama la prima, lleva 5 días encerrada en casa ayudando a L.
Después de comer, le he sugerido dar un paseo, y no hemos tardado ni media hora en estar en la calle.
Había salido yo de casa con unos mocasines rojos, sin domar, sin ninguna intención de caminar, pero el destino es así.
El recorrido ha sido; calle Ayala, calle Goya abajo, Plaza Colón, calle Velázquez hasta puerta Alcalá, bajada a Cibeles, giro hacia Neptuno, parada en edificio de la Bolsa, y en la terraza del Ritz, ver la escultura del Caixa Forum, patear el Reina Sofía en la ampliación, estación de Atocha, jardín interior, y ale de vuelta al Retiro y a casa de L. en calle Ayala.
No quiero decir como han llegado mis pies, pero lo resumiré en; mal, muy mal, y Adriana como una rosa, encantada de la visita express.
Yo tenía prevista para el domingo visita al Reina Sofía, con amigos y sus niños, que están en edad de culturizarse, pero no sé yo si me voy a animar, que no sé si me va a dar tiempo de curarme las ampollas.
Ahí os dejo una foto de Adriana en Cibeles, otra de la biblioteca del Reina Sofía (que ha sido lo que más me ha gustado a mí) otra de las tortugas que viven el jardín interior de Atocha, hay cientos de ellas.
Después de comer, le he sugerido dar un paseo, y no hemos tardado ni media hora en estar en la calle.
Había salido yo de casa con unos mocasines rojos, sin domar, sin ninguna intención de caminar, pero el destino es así.
El recorrido ha sido; calle Ayala, calle Goya abajo, Plaza Colón, calle Velázquez hasta puerta Alcalá, bajada a Cibeles, giro hacia Neptuno, parada en edificio de la Bolsa, y en la terraza del Ritz, ver la escultura del Caixa Forum, patear el Reina Sofía en la ampliación, estación de Atocha, jardín interior, y ale de vuelta al Retiro y a casa de L. en calle Ayala.
No quiero decir como han llegado mis pies, pero lo resumiré en; mal, muy mal, y Adriana como una rosa, encantada de la visita express.
Yo tenía prevista para el domingo visita al Reina Sofía, con amigos y sus niños, que están en edad de culturizarse, pero no sé yo si me voy a animar, que no sé si me va a dar tiempo de curarme las ampollas.
Ahí os dejo una foto de Adriana en Cibeles, otra de la biblioteca del Reina Sofía (que ha sido lo que más me ha gustado a mí) otra de las tortugas que viven el jardín interior de Atocha, hay cientos de ellas.
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