A las 11 ha sonado el teléfono, la suegra de mi hermano, L, ha regresado de Argentina, tras un accidente visitando a la familia de allí, y organizaba una comida en su casa, para celebrar que estaba de vuelta en la “Madre Patria”, así que me he ido a comprar unos pasteles para la ocasión, contaban conmigo.
Ha venido, desde Buenos Aires, una prima de la accidentada, que es ahora sus manos y sus pies.
Adriana, que así se llama la prima, lleva 5 días encerrada en casa ayudando a L.
Después de comer, le he sugerido dar un paseo, y no hemos tardado ni media hora en estar en la calle.
Había salido yo de casa con unos mocasines rojos, sin domar, sin ninguna intención de caminar, pero el destino es así.
El recorrido ha sido; calle Ayala, calle Goya abajo, Plaza Colón, calle Velázquez hasta puerta Alcalá, bajada a Cibeles, giro hacia Neptuno, parada en edificio de la Bolsa, y en la terraza del Ritz, ver la escultura del Caixa Forum, patear el Reina Sofía en la ampliación, estación de Atocha, jardín interior, y ale de vuelta al Retiro y a casa de L. en calle Ayala.
No quiero decir como han llegado mis pies, pero lo resumiré en; mal, muy mal, y Adriana como una rosa, encantada de la visita express.
Yo tenía prevista para el domingo visita al Reina Sofía, con amigos y sus niños, que están en edad de culturizarse, pero no sé yo si me voy a animar, que no sé si me va a dar tiempo de curarme las ampollas.
Ahí os dejo una foto de Adriana en Cibeles, otra de la biblioteca del Reina Sofía (que ha sido lo que más me ha gustado a mí) otra de las tortugas que viven el jardín interior de Atocha, hay cientos de ellas.
Después de comer, le he sugerido dar un paseo, y no hemos tardado ni media hora en estar en la calle.
Había salido yo de casa con unos mocasines rojos, sin domar, sin ninguna intención de caminar, pero el destino es así.
El recorrido ha sido; calle Ayala, calle Goya abajo, Plaza Colón, calle Velázquez hasta puerta Alcalá, bajada a Cibeles, giro hacia Neptuno, parada en edificio de la Bolsa, y en la terraza del Ritz, ver la escultura del Caixa Forum, patear el Reina Sofía en la ampliación, estación de Atocha, jardín interior, y ale de vuelta al Retiro y a casa de L. en calle Ayala.
No quiero decir como han llegado mis pies, pero lo resumiré en; mal, muy mal, y Adriana como una rosa, encantada de la visita express.
Yo tenía prevista para el domingo visita al Reina Sofía, con amigos y sus niños, que están en edad de culturizarse, pero no sé yo si me voy a animar, que no sé si me va a dar tiempo de curarme las ampollas.
Ahí os dejo una foto de Adriana en Cibeles, otra de la biblioteca del Reina Sofía (que ha sido lo que más me ha gustado a mí) otra de las tortugas que viven el jardín interior de Atocha, hay cientos de ellas.