



Bueno, ahí están las fotos del Coctel de después de la Exposición en el Claustro de los Jerónimos.
A la ministra ni verla, a Espe tampoco, pero he estado junto a Tita Cervera, que oye, también da puntos ¿No?
Luego he vuelto en metro, he acompañado a Karen hasta Cibeles y he bajado por el subterraneo que atraviesa la plaza por debajo, y estaba como siempre, lleno de mendigos durmiendo, olía bastante mal a orín y uno de ellos roncaba que daba gusto.
He pasado de aromas exclusivos a otros olores más mundanos, del arte en la retina a la miseria.
De la exposición me ha gustado, sobretodo, la época final de Turner, el mar embravecido y los barcos golpeados por la tempestad.
De los Maestros destaco un Canaletto, y la "copia" que hace Turner, maravillosos, y un Rembrand que lo miras y pareces caer dentro de la escena.
En fin, que me ha gustado bastante, pero ni de lejos como me gustaron Goya o Velázquez, será que me tira la patria. (A ver si hoy ganamos a Honduras, me ha salido la vena patriótica)