La semana pasada fue "Los ojos de Julia".
Nos gustó mucho la peli, salimos de la sala con ganas de hablar.
Y, si la peli estuvo bien, lo de después estuvo mejor. Cayeron unas cuantas cervezas mientras diseccionábamos las escenas, y después hablamos de lo divino y de lo humano.
Es lo que tiene el alcohol, que acaba soltando la lengua y la risa, y lo pasé genial, fue una tarde-noche completa.
Hacía tiempo que no lo pasaba tan bien, y eso que llegué a casa conduciendo porque Dios es grande, y de la resaca del domingo prefiero no acordarme.
Hemos repetido plan de sábado y hemos visto "Agnosis"
Resumiré las dos horas de peli en; un petardo infumable, un coñazo, un rollo de padre y muy señor mío.
Espero haberlo dejado claro.
Y para que no haya duda, la charla de después no ha girado sobre la trama, o los actores no, no.. sino sobre "lo bien puestas que tenía la prota las tetas"
Lo escribo y me río al recordarlo.
La conversación ha derivado a temas que no voy a detallar, pero se pueden deducir, y lo que nos hemos reído eso también se deduce.
En fin que el cine ha sido una excusa para pasar un rato magnifico.
Pero si puedes elegir otra peli que no sea "Agnosis", mejor que mejor.