jueves, 30 de diciembre de 2010

Casi fin de año

Hoy ha sido un día particular, ha empezado como el “Día de la Marmota”; de camino a la oficina me he cruzado con tres personas, en el mismo sitio donde me los crucé ayer ¿Casualidades del destino?
Como aprendí en la facultad, las casualidades no existen, y yo, que analizo casi todo, números, letras, líneas y entrelíneas, creo que más bien es que como no hay colegios, no hay padres corriendo por la calle y que como hay mucho “vacacionista” por Navidad que no madruga, la acera está medio desierta.

Conclusión, que me fijo más en los pocos con los que me cruzo.
La mañana de trabajo ha sido durilla, he pasado unas cinco horas hablando por teléfono, seguidas, con distintas personas, a la vez leía correos y chateaba por el facebook, vamos lo normal de todos los días, cualquier día mando un proyecto al “face” y un comentario a un cliente.
Dejo el “caralibro” abierto en el trabajo porque hace unas semanas intercambié algunos comentarios con alguien a quien me hubiera gustado conocer mejor, pero me temo que no va a ser posible, me ignora, y ni siquiera sé porqué.
En fin, que se le va a hacer, como decía un profesor que tuve; “hay días por arrobas” y yo añado “hay personas con las que hablar por arrobas”