Ayer, a la noche, como me paso horas leyendo hasta que me atrapa el sueño, llegó a la bombilla de mi lámpara de noche una pequeña polilla a la que, lo siento de verdad, maté ante un repentino ataque de miedo. ¿Los bichos voladores pueden contagiar el covid 19?
Inmediatamente, tras el óbito del bicho volador, me levanté, me lavé manos, antebrazos, cara, me cambié de camiseta y las sábanas fueron directas a la lavadora, que el cadáver cayó junto a la almohada después del primer palmetazo.
Esta mañana al despertarme y recordarlo me volví a lavar a conciencia, hasta que no me duche y me restriegue a conciencia no me lo quito de la cabeza. Puto miedo.
En estos días los medios han empezado a llamar al virus por su nombre científico; covid 19, ya no le llamamos "corona virus"o "el bicho", después de comprobar su capacidad destructora le tenemos más respeto y le llamamos por su nombre de "adulto", nada de una gripecilla pasajera, nada de una enfermedad sin importancia.
Las tardías autopsias nos revelan que no solo destruye los pulmones, también el corazón, el estómago, el hígado, la sangre, en fin que no es un virus con formita de coronita, como la de los cumpleaños del burger, es un capullo letal que se merece su nombre científico y mucha distancia social.