viernes, 17 de abril de 2020

Día treinta y ocho - Viernes

Hoy entre trabajar y pintar un gato que he prometido se me ha ido el día.
Mañana espero tenerlo terminado.
Como toda la semana he hecho dieta de noticias, escucho la radio y me parece mentira que los infectados no bajen y siga habiendo más de quinientos muertos diarios.
Ahora va el gobierno y cambia el método de contar fallecidos, que alguien me lo explique, pero bien explicado que como salga la portavoz del gobierno no me voy a enterar de nada.
Esta mujer habla media hora, como si supiera, para no decir nada, yo alucino. Bla, bla, bla.
Las mascarillas de chichinabo que nos han querido colar los chinos, las cifras de los test que no encajan con lo que dicen, cada comunidad haciendo lo que le da la gana, media Europa organizando la vuelta a la vida y nosotros con más muertos por habitante y con el confinamiento más estricto, y me huelo que vamos a seguir así hasta mayo. Algo no encaja.
No digo que sea fácil afrontar una pandemia, pero joer, ¡que esto parece la guerra de Gila leche!