Voy como la curva, desescalándome.
Ayer fue día de pereza total, y hoy de lluvia en la ventana.
Me han dicho que las fotos del Sr. Rajoy, en las que se le acusaba de haberse saltado el confinamiento para ir a pasear, son del año 2018. Que vergüenza.
Tan desafortunadas las fotos como los rumores sobre si la relación sentimental del Sr. Iglesias con la madre de sus tres hijos está rota, esto no se hace señores periodistas.
Esparcir la mierda es muy fácil en redes sociales.
Esta mañana, hablando con mi madre, quien es muy aficionada a reenviar todo lo que le llega por whatsapp, le comentaba lo de la noticia falsa de Rajoy, ella no se había enterado que era mentira.
Cuando saltaron a los medios las fotos, la indignación de mi madre, y la mía, fue total; que le pongan una buena multa, vaya ejemplo que está dando, parece mentira, bla, bla, bla, todas las cadenas condenando sin confirmar.
Resulta que las fotos son del 2018. Pero el daño ya está hecho, si no te enteras de la falsedad ya hemos crucificado al ex presidente, y por ende a su partido, y por seguir, a toda la derecha reaccionaria y poco solidaria.
Lo mismo sucede con el rumor del Sr. Iglesias ¿A mi que coño me importa si tiene una amante dos o tres?
Si fuera verdad, ole por él y su mujer, y si es mentira; es de vomito.
¿Dónde ha quedado comprobar la veracidad de las noticias de los "periodistas"?
Lo entrecomillo porque en estos días más que periodistas hay opinadores, esparcidores de propaganda, pagados por los partidos políticos, aspersores de palabras huecas, que no saben ni hablar, ale levantar la voz se les da de maravilla.
Una cadena da una noticia y a los cinco minutos tenemos al resto de canales dando la "exclusiva de última hora"contando lo mismo, la competencia por el share es atroz, y los perjudicados somos los espectadores, que nos tenemos que "tragar" las mentiras en multicanal.
Un poco de decencia no nos vendría mal, del primero al último de los españolitos.