domingo, 26 de abril de 2020

Día cuarenta y siete - Domingo

Día del niño desconfinado en España.
Fallecidos hoy doscientos ochenta y ocho, y encima tenemos que dar saltos de alegría, no entiendo nada.
Doscientas ochenta y ocho tragedias y todos los noticiarios abren con entusiasmo, que paren, que me bajo.
Los papás y mamás salen con sus churumbeles, todos a la misma hora, solo les falta sacar, en el parque, la petaca y los tacos de queso manchego para hacer el aperitivo al sol en familia.
Nos dan la mano y tomamos el brazo.
Ya estamos jodiéndolo, tanto criticar a los gobernantes y en cuanto podemos les epatamos.
Pienso que lo obedientes que hemos sido estando encerrados en casa durante tantos días ha sido por puro miedo, no porque aislándonos salváramos a otros, los demás nos dan igual, somos unos putos egoístas.
En fin, no quiero cargar contra todos los padres y madres porque sé que no todos somos iguales, pero tenemos tanto que aprender de civismo.
Capotazo que me embalo.
Mi vecina adolescente tiene mal día, porque lleva lo menos cuarenta portazos, uno por día de confinamiento, hoy hasta la entiendo, ella no puede salir a pasear con un progenitor, primero porque alguno más de catorce tiene, y segundo porque la madre debe estar hasta el moño de la "criaturita cierra puertas".