Me he levantado tarde, casi a las diez.
Teniendo en cuenta que a las siete estoy ya con el ojo abierto todos los días, pues las diez es todo un logro.
Me he levantado con la intención de hacer cosas, no pienso dejarme llevar por la vaguearía.
Mi amiga Iso me manda comentarios animándome, solidarizándose con la apatía.
Me consuela saber que compartimos emociones, espero que ella hoy también se haya levantado con más energía.
Por mi parte, una lavadora en marcha, he planchado mil camisas que tenía pendientes, y que es lo único que plancho, he hecho lentejas para un regimiento, y a la ducha.
Veo las noticias, las cifras siguen siendo terribles, hoy 605 muertos, y encima tenemos que dar gracias.
Escribo por inercia, en realidad se me hace cuesta arriba, no quiero tocar el tema de la política porque vomito, de economía mejor no que me echo a temblar, necesito volver a la calle, ver gente, pasear, tomar una cerveza en una terraza, empiezo a comprender que para pensar necesito socializar, aprender de otros, yo que creí tener vida interior, pues en un mes me la he liquidado, necesito vida exterior ya.