lunes, 27 de abril de 2020

Día cuarenta y ocho - Lunes

Sigo con el culebrón de “Merlos place”, esto de los cuernos ajenos es deporte nacional.
Ahora, los nuestros, nuestros cuernos, que ni los menten, que tire la primera piedra quien no los haya puesto o no se los hayan puesto. Ni uno libre queda.
Confieso que los puse y me los pusieron.
Nunca me descubrieron, y me alegro, porque la explosión de emociones, ninguna buena, que sentí cuando descubrí que los llevaba puestos en todo lo alto no se lo deseo a nadie, que en el fondo soy buena persona.
Y como buena persona que soy he decidido que cuando acabe el confinamiento voy a hacer patria, a intentar, en la medida de mis posibilidades, apoyar al comercio de barrio, nada de irme al Caribe de vacaciones con las islas y las playas de quitar “Er sentio” que tenemos en Spain, visitar ciudades y pueblos con historia, hacer rutas gastronómicas, salir con mis prings y comernos la vida a bocaos antes que venga otro mierda de virus a confinarnos.