Hoy me vuelve a subir el nivel de indignación a nivel rojo; "peligro explosión, vocabulario soez y ofensivo en camino".
La razón; la poca solidaridad de algunas personas.
Me llama por teléfono alguien cercano para contarme que él está yendo a trabajar, sin ser su trabajo imprescindible para nadie, salvo para él, que lo del virus se la trae al pairo, que está yendo a todos los lugares dónde tiene clientes para trabajar y que como yo soy cliente pues que si me parece bien, que se viene a mi casa a terminar un trabajo pendiente.
Que si no trabaja, no cobra.
¿Cómo? ¿Qué me estás contado? ¿Qué yo llevo siete días en mi casa sin cruzar el aliento con nadie ajeno por precaución y tu estás zascandileando por Madrid y pretendes venir a mi casa a joderme el período de aislamiento?
Por supuesto le he dicho que tararí que aquí que no venga en una temporadita.
Yo tampoco gano si no trabajo, no te jode, prefiero tener menos pasta y seguir con salud a pasarme unos cuantos días con fiebre, si es que no se me complica con una neumonía, por no hablar de los contagios que puedo provocar, eso si que no me lo perdonaría jamás.
¿Pero estamos locos o qué?
Me parece de una insensatez enorme, aparte de un insolidario increíble.
Con un poco de suerte le caza la U.M.E. uno de estos días y le cascan una buena sanción, parece que algunos solo entienden cuando les tocan el bolsillo.