lunes, 23 de marzo de 2020

Día doce - Lunes

Vamos a estar treinta días aislados, era lo esperado, la primera quincena solo era una prueba para ver como respondíamos los callejeros españoles, y en vista de lo bien que nos estamos portando, pues otra quincenita más, a liquidar el coronavirus en casa.
Va a se durillo, pero lo que no mata engorda, y en este caso nunca mejor dicho que hacer ejercicio en la cocina es lo que tiene, terminas las sentadillas y te atizas un vinito con jamón y queso para compensar, que a mi el bulo de que el vino mata al virus, será una de las miles de mentiras que circulan, pero a mi me viene que ni pintado.
Ayer me quedé con ganas de hablar del Sr. Abascal, presidente de Vox.
He visto algunas declaraciones del susodicho comentando la irresponsabilidad del gobierno por autorizar la manifestación feminista del 8M; que si las feminazis y la izquierda más radical habían impuesto su criterio, que era una traición a España con la epidemia del coronavirus rondando, en fin, un chorreo de criticas contra feministas, izquierdistas, mujeres libres pensantes y todo bicho viviente con criterio propio.
Pero de que el mismo 8M hubo un mitin en Vista Alegre para elegirle líder supremo del partido no dijo nada, eso todo bien, que a él y a sus acérrimos, como buenos patriotas el virus ni se le acercaría.
Su segundo tosiendo a diestro y siniestro, dando abrazos, besando a quienes se dejaban, expandiendo el virus entre los presentes.
Ale, eso si, pidieron disculpas cuando supieron que la habían liado bien liada, que a educados y machotes no les gana nadie.
Consecuencia: Positivos de coronavirus el líder y su segundo.
"Hay en nosotros una cosa que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos" (Saramago, "Ensayo de la Ceguera")