Y después del calentón de ayer con el Sr. Iglesias, hoy me recaliento con el Sr. Torrá.
Debe pensar que en España, este país de retrógrados ignorantes, no hay nadie que sepa ingles, que lo hable incluso mejor que él.
Porque va, el gachó, y le dice a un medio inglés que en España no se han tomado las medidas de confinamiento necesarias. ¿Comollll? (Que diría Chiquito)
Debo ser imbécil por llevar en mi casa diez días sin ver a nadie.
Bueno, en realidad si estoy viendo a gente, a figuras humanas en la sombra de la noche, salen a las terrazas a aplaudir a las ocho en punto, me habré cruzado con muchos de ellos mil veces en la calle, y me les seguiré cruzando cuando esto termine, pero no les reconoceré, ni ellos a mi, pero dará igual, porque les he escuchado aplaudir animando a los héroes y heroínas que salen de sus casas a trabajar con el miedo metido en el cuerpo, por la salud y el bienestar de los que nos quedamos en casita haciendo gimnasia, escuchando conciertos o recomendaciones de libros, pelis o series.
(In love con Vanesa Martín, Rozalén, Igor Fernández, Mavisclass, Elvira Sastre, Ruth Lorenzo, Fernando García Herrera, boticariagarcia, la vecina rubia, las claves de sol, lametazo y tantos otros que me acompañan)
Que emociónate es escuchar en la oscuridad de la noche aplausos, silbidos, sirenas, las lagrimas asomando, que orgullo de país.
Se llaman solidaridad y respeto.
Ayer mismo Mister Torrá intentó arreglar su metedura de pata diciendo que se habían mal interpretado sus palabras, bienvenido al club de los cobardes.
Y para no defraudarnos a los cobardes del mundo y, entiendo que aburrido del confinamiento de su positivo, va Mister Torrá y manda una carta a la Unión Europea, en su línea de quejitas.
La respuesta fue contundente, en ingles claro, imagino que lo entendería bien; en España hay un gobierno, y por muchos idiomas que sepa usted, en este momento pincha lo que puede y corta poco.
A mejorarse.