En estos días me llegan todo tipo de memes, mensajes, videos, unos ensalzan al gobierno otros les ponen a caer de un burro, me temo que esta polarización de opiniones se va a ir acrecentando, detrás de la pandemia vendrá un escenario económico incierto, en el mejor de los casos, y un panorama político tenso en el que Sánchez no tendrá suficiente armadura para tantas flechas, espadas, puñales y dagas como le van a caer.
Se nota que estoy leyendo un libro de ficción mágica, con personajes de épocas remotas y realidades paralelas; "La Torre de la Encrucijada" de David Pulido, guionista y ganador de un Goya por "Tarde para la Ira", aunque no me suelen gustar los libros de este género, me animé por ser Madrid la ciudad por donde se mueven los personajes, y bueno, confieso que me ha enganchado y recomiendo su lectura, es muy visual, con acción, fácil de leer en estos días en los que concentrarse es difícil.
Bueno pues las flechas, espadas, puñales y dagas que le van a caer al presidente van a venirle hasta de realidades paralelas.
Bien, pues uno de esos videos que me han llegado lo protagoniza Bertín Osborne, quien hace una crítica suave, con cariño, al gobierno.
A quienes ensalza, sin tapujos, es a los millones de españoles que nos quedamos en casita, a los militares, a las Fuerzas de Seguridad del Estado, a los sanitarios, verdaderos héroes anónimos, que están muy por encima de los políticos y sus guerritas de poder.
Bertín brinda con su copita de vino por todos ellos y yo no quiero ser menos, hoy voy a abrir la botella de vino que lleva meses en la nevera, espero que no esté picado, y voy a brindar en silencio por todos los españolitos que nos cuidan. ¡Que orgullo de país, joder!
martes, 31 de marzo de 2020
lunes, 30 de marzo de 2020
Día diecinueve - Lunes
Lunes, iniciamos la segunda quincena de la cuarentena trabajando.
¿Segunda quincena de la cuarentena?¿Cómo se divide eso? ¿Quince más quince más diez igual a cuarenta? O sea ¿Qué aún nos quedan veinticinco días más en casa? ¿Hemos doblado ya la curva? Uff, que de preguntas mañaneras "Dios dame paciencia... pero ya".
Ayer, después de pasarme toda la tarde "tumbing" en el sofá, me fui a la cama sin cenar, así del tirón, no fuera que la postura vertical me aplastara aún más.
Mientras desayunaba hoy y me zampaba un pedazo de bizcocho de nueces de aúpa, he leído las noticias y me doy cuenta que España sigue siendo un reino de Taifas; cada reyezuelo de autonomía ha salido a decir con vehemencia que él o ella lo habrían hecho mucho mejor y mucho antes, vamos unos hachas todos ellos.
No digo yo que lo estén haciendo bien el Sánchez Team, pero ¡leche estaos quietos y callados en vuestros tronitos provinciales hasta que acabemos con el puto virus, después ya os matáis si queréis!
Escucho la radio mientras leo y escribo correos, cambio de emisora varias veces, las cifras de infectados y muertos de la pandemia ya están muy vistos y manidos; es la hora del morbo y el alarmismo en los medios.
Un opinador reclama que levanten la prohibición a los periodistas para entrar en las morgues de Madrid y así tener imágenes en tecnicolor.
¿Hace falta tener documentos gráficos para saber qué está pasando en el Palacio de Hielo?
¿Qué mierda de opinión es esa? Lo mismo de mierda que mi opinión, ya lo digo yo, pero ¿es que no pueden dejar en paz a los muertos? ¡Enteraos, buitres de los datos de audiencia, que las familias están de luto, que no han podido ni despedirse de sus fallecidos!
Otros opinadores cuentan con detalle como dar los últimos sacramentos a los enfermos en casa.
Bien, el saber no ocupa lugar.
Y ya el que me ha rematado es uno que dice que saquemos el dinero de los bancos que como los comunistas lleguen a mandar, aún más, nos quitan la pasta que con tanto sudor nos ha costado ganar y ahorrar, vaya una alegría detrás de otra en los medios radiofónicos; he apagado la radio.
Y esto me pasa por escuchar a algunos cretinos rellenadores de tiempo, menos mal que alguna rara avis queda con un poco de decencia y dignidad periodística en el dial.
¿Segunda quincena de la cuarentena?¿Cómo se divide eso? ¿Quince más quince más diez igual a cuarenta? O sea ¿Qué aún nos quedan veinticinco días más en casa? ¿Hemos doblado ya la curva? Uff, que de preguntas mañaneras "Dios dame paciencia... pero ya".
Ayer, después de pasarme toda la tarde "tumbing" en el sofá, me fui a la cama sin cenar, así del tirón, no fuera que la postura vertical me aplastara aún más.
Mientras desayunaba hoy y me zampaba un pedazo de bizcocho de nueces de aúpa, he leído las noticias y me doy cuenta que España sigue siendo un reino de Taifas; cada reyezuelo de autonomía ha salido a decir con vehemencia que él o ella lo habrían hecho mucho mejor y mucho antes, vamos unos hachas todos ellos.
No digo yo que lo estén haciendo bien el Sánchez Team, pero ¡leche estaos quietos y callados en vuestros tronitos provinciales hasta que acabemos con el puto virus, después ya os matáis si queréis!
Escucho la radio mientras leo y escribo correos, cambio de emisora varias veces, las cifras de infectados y muertos de la pandemia ya están muy vistos y manidos; es la hora del morbo y el alarmismo en los medios.
Un opinador reclama que levanten la prohibición a los periodistas para entrar en las morgues de Madrid y así tener imágenes en tecnicolor.
¿Hace falta tener documentos gráficos para saber qué está pasando en el Palacio de Hielo?
¿Qué mierda de opinión es esa? Lo mismo de mierda que mi opinión, ya lo digo yo, pero ¿es que no pueden dejar en paz a los muertos? ¡Enteraos, buitres de los datos de audiencia, que las familias están de luto, que no han podido ni despedirse de sus fallecidos!
Otros opinadores cuentan con detalle como dar los últimos sacramentos a los enfermos en casa.
Bien, el saber no ocupa lugar.
Y ya el que me ha rematado es uno que dice que saquemos el dinero de los bancos que como los comunistas lleguen a mandar, aún más, nos quitan la pasta que con tanto sudor nos ha costado ganar y ahorrar, vaya una alegría detrás de otra en los medios radiofónicos; he apagado la radio.
Y esto me pasa por escuchar a algunos cretinos rellenadores de tiempo, menos mal que alguna rara avis queda con un poco de decencia y dignidad periodística en el dial.
domingo, 29 de marzo de 2020
Día dieciocho - Domingo
Estoy viendo al doctor Simón, portavoz de los avances sanitarios de la pandemia.
He escuchado y leído bastantes críticas hacia el epidemiólogo, pero me voy a reservar la opinión, de momento, sobre como están gestionado la crisis, lo que no me voy a callar es la angustia pulmonar que siento cuando le escucho hablar y dar cifras, no por lo guarismos, que desgraciadamente siguen siendo terribles, sino por esa voz que tiene el gachó, que estoy yo todo el rato aclarándome la garganta, ayudando en la distancia, por si soy así capaz de quitarle el "pollo" de la garganta, y mira que me consta, por el movimiento de la mandíbula, que se toma un caramelito antes de comparecer y que bebe agua cada poco, pero nada oye, que este hombre parece Marlon Brando en "El Padrino", aunque ahora que le estoy mirando también se me da un aire a Mr. Spok, de "Star Trek", esas cejas me desconciertan.
No voy a mencionar la misma chaqueta gris que me lleva usando desde hace quince días para las apariciones públicas, eso si las camisas se las cambia, que le tengo yo fichado el estilismo al doctor.
Aunque siendo un epidemiólogo de reconocimiento mundial, igual le copia el armario a Einstein, quien no tenía que pensar en qué ponerse cada día porque siempre iba con el mismo traje, pero en realidad tenía siete iguales en el armario, que podían pensar que era un guarro el físico, pero en realidad era bien listo, yo creo que no gastar neuronas en la vestimenta diaria hizo que fuera capaz de dar con la famosa fórmula; E=mc2.
¡Sino de qué, habría gastado toda su genialidad en combinar colores de su ropa diaria, mira la Lomana!
Perdón, es el desvarío del confinamiento, no sé que va a ser de mi cuando vuelva al despacho, confiemos que mis clientes estén tan majaras como yo cuando nos liberen.
He escuchado y leído bastantes críticas hacia el epidemiólogo, pero me voy a reservar la opinión, de momento, sobre como están gestionado la crisis, lo que no me voy a callar es la angustia pulmonar que siento cuando le escucho hablar y dar cifras, no por lo guarismos, que desgraciadamente siguen siendo terribles, sino por esa voz que tiene el gachó, que estoy yo todo el rato aclarándome la garganta, ayudando en la distancia, por si soy así capaz de quitarle el "pollo" de la garganta, y mira que me consta, por el movimiento de la mandíbula, que se toma un caramelito antes de comparecer y que bebe agua cada poco, pero nada oye, que este hombre parece Marlon Brando en "El Padrino", aunque ahora que le estoy mirando también se me da un aire a Mr. Spok, de "Star Trek", esas cejas me desconciertan.
No voy a mencionar la misma chaqueta gris que me lleva usando desde hace quince días para las apariciones públicas, eso si las camisas se las cambia, que le tengo yo fichado el estilismo al doctor.
Aunque siendo un epidemiólogo de reconocimiento mundial, igual le copia el armario a Einstein, quien no tenía que pensar en qué ponerse cada día porque siempre iba con el mismo traje, pero en realidad tenía siete iguales en el armario, que podían pensar que era un guarro el físico, pero en realidad era bien listo, yo creo que no gastar neuronas en la vestimenta diaria hizo que fuera capaz de dar con la famosa fórmula; E=mc2.
¡Sino de qué, habría gastado toda su genialidad en combinar colores de su ropa diaria, mira la Lomana!
Perdón, es el desvarío del confinamiento, no sé que va a ser de mi cuando vuelva al despacho, confiemos que mis clientes estén tan majaras como yo cuando nos liberen.
sábado, 28 de marzo de 2020
Día diecisiete - Sábado
Son las once de la mañana y repaso la lista de cosas hechas y pendientes para hoy:
- Ventilar y estirar la cama, hecho.
- Sesión de unos minutos de running en la cocina escuchando las noticias de infectados y muertos del día de hoy, hecho.
- Respiraciones para poner en marcha los sistemas simpático y parasimpático, hechas.
- Ducha, hecho
- Bizcocho con nueces horneado, hecho (ayer se me olvidó comprar galletas)
- Tupper de lentejas sacado del congelador, hecho.
- Entrada del blog, en proceso
En la lista de pendiente, todo lo demás; vaguear, comer, tumbarme, leer, ver alguna película, curiosear Instagram, navegar sin sentido por internet, el dibujito del día, aplauso en la ventana a las ocho, cenar y a la cama a leer de nuevo, para volver a amanecer el domingo, con una hora más gracias al ajuste horario, y repetir las tareas del día anterior, sin bizcocho que este me tiene que durar lo menos tres días, aunque no sé si llegará porque tiene una pintaza.
Vivo en el día de la marmota, y aunque dicen que las rutinas vienen bien para no angustiarnos en el confinamiento, a mi me empieza a pesar tanto tiempo entre las mismas cuatro paredes, haciendo las mismas cosas.
Que conste que soy animal de rutinas, pero entre lechuga y lechuga; col ¡de vez en cuando col, joer!
Mis viajes en metro, atestado en hora punta, cruzarme en mis paseos con caras que no volveré a ver, el frio del viento en la cara del invierno en Madrid, conducir horas hasta la luz del Mediterráneo.
No quiero pensar en lo que pasará cuando podamos salir de casa, va a ser duro económicamente, emocionalmente más, cuantas personas se habrán quedado en el camino.
Tampoco quiero hablar de los políticos, de los nuestros y de los de otros, que como Isabel y Fernando, "Tanto monta, monta tanto".
Hoy no, no quiero pensar. ¡A tomar por saco; voy a probar el bizcocho!
- Ventilar y estirar la cama, hecho.
- Sesión de unos minutos de running en la cocina escuchando las noticias de infectados y muertos del día de hoy, hecho.
- Respiraciones para poner en marcha los sistemas simpático y parasimpático, hechas.
- Ducha, hecho
- Bizcocho con nueces horneado, hecho (ayer se me olvidó comprar galletas)
- Tupper de lentejas sacado del congelador, hecho.
- Entrada del blog, en proceso
En la lista de pendiente, todo lo demás; vaguear, comer, tumbarme, leer, ver alguna película, curiosear Instagram, navegar sin sentido por internet, el dibujito del día, aplauso en la ventana a las ocho, cenar y a la cama a leer de nuevo, para volver a amanecer el domingo, con una hora más gracias al ajuste horario, y repetir las tareas del día anterior, sin bizcocho que este me tiene que durar lo menos tres días, aunque no sé si llegará porque tiene una pintaza.
Vivo en el día de la marmota, y aunque dicen que las rutinas vienen bien para no angustiarnos en el confinamiento, a mi me empieza a pesar tanto tiempo entre las mismas cuatro paredes, haciendo las mismas cosas.
Que conste que soy animal de rutinas, pero entre lechuga y lechuga; col ¡de vez en cuando col, joer!
Mis viajes en metro, atestado en hora punta, cruzarme en mis paseos con caras que no volveré a ver, el frio del viento en la cara del invierno en Madrid, conducir horas hasta la luz del Mediterráneo.
No quiero pensar en lo que pasará cuando podamos salir de casa, va a ser duro económicamente, emocionalmente más, cuantas personas se habrán quedado en el camino.
Tampoco quiero hablar de los políticos, de los nuestros y de los de otros, que como Isabel y Fernando, "Tanto monta, monta tanto".
Hoy no, no quiero pensar. ¡A tomar por saco; voy a probar el bizcocho!
viernes, 27 de marzo de 2020
Dia dieciseis - Viernes
"En estos días demasiados ojos hermosos se cierran" lo escribí ayer, como única despedida a mi tía Paquita.
Se fue, falleció de coronavirus, no lo esperábamos, aunque delicada de salud hace tiempo nadie pensaba que pudiera estar contagiada, ninguno de sus hijos pudo despedirse, ni podremos hacerlo por el estado de alarma.
Dentro de ¿unos días, unas semanas? les entregarán una urna con cenizas. Nos reuniremos, lloraremos y podremos decirle adiós.Y eso será todo.
Ayer, tras la llamada de mis primos para darme la noticia, me acordé de las conversaciones que tuvimos cuando, mi padre, su hermano pequeño, hace veinticinco años, murió.
La de veces que llamé a su casa para preguntarle si se encontraba bien, cuando en realidad quien estaba mal era yo, se adoraban los hermanos.
Bendita paciencia tuvo y cuanto amor nos dio.
Con eso me quedo hoy, allá donde estén mi padre y ella estarán bien, cantando y riendo.
Ayer también sentí que mi pusilanimidad no tenía nombre, acojonarme por tener que salir a la calle a comprar, que vergüenza, de mañana no pasa pensé.
Y así ha sido, me he armado de valor y sin guantes ni mascarilla, a pecho descubierto, he salido a Mercadona esta mañana.
No he abierto la boca ni para dar los buenos días al vigilante de la entrada, me he colocado unos guantes de plástico y para dentro, a arrasar.
Con mi lista de necesidades resuelta en quince minutos me he vuelto a casa.
Limpiar todo lo que iba a la nevera con agua y lejía, poner la lavadora con la ropa que me puse, incluidas zapatillas de deporte, y a la ducha; desinfección total.
Desde donde estén, mi tía y mi padre se estárán carcajeando de mí, y yo, desde aquí, sonrío con ellos.
Se fue, falleció de coronavirus, no lo esperábamos, aunque delicada de salud hace tiempo nadie pensaba que pudiera estar contagiada, ninguno de sus hijos pudo despedirse, ni podremos hacerlo por el estado de alarma.
Dentro de ¿unos días, unas semanas? les entregarán una urna con cenizas. Nos reuniremos, lloraremos y podremos decirle adiós.Y eso será todo.
Ayer, tras la llamada de mis primos para darme la noticia, me acordé de las conversaciones que tuvimos cuando, mi padre, su hermano pequeño, hace veinticinco años, murió.
La de veces que llamé a su casa para preguntarle si se encontraba bien, cuando en realidad quien estaba mal era yo, se adoraban los hermanos.
Bendita paciencia tuvo y cuanto amor nos dio.
Con eso me quedo hoy, allá donde estén mi padre y ella estarán bien, cantando y riendo.
Ayer también sentí que mi pusilanimidad no tenía nombre, acojonarme por tener que salir a la calle a comprar, que vergüenza, de mañana no pasa pensé.
Y así ha sido, me he armado de valor y sin guantes ni mascarilla, a pecho descubierto, he salido a Mercadona esta mañana.
No he abierto la boca ni para dar los buenos días al vigilante de la entrada, me he colocado unos guantes de plástico y para dentro, a arrasar.
Con mi lista de necesidades resuelta en quince minutos me he vuelto a casa.
Limpiar todo lo que iba a la nevera con agua y lejía, poner la lavadora con la ropa que me puse, incluidas zapatillas de deporte, y a la ducha; desinfección total.
Desde donde estén, mi tía y mi padre se estárán carcajeando de mí, y yo, desde aquí, sonrío con ellos.
jueves, 26 de marzo de 2020
Día quince - Jueves
Me dice mi amiga Iso, más hermana que amiga, que escribo bien y me saca una sonrisa, ya me ha alegrado el día.
La vanidad es así.
Ha querido dejar un comentario y no lo ha visto publicado.
No se puede dejar comentarios en el blog, lo sé, si, es a propósito, en realidad si se pueden dejar comentarios, solo que solo yo puedo leerlos.
"Querida amiga y compañera, dos puntos", hemos pasado tantas experiencias duras y maravillosas a lo largo de los años, Iso, que mi vida sin ti sería otra. La angustia de estos días pasará y celebraremos la vida de nuevo, aunque Sony, tu y yo siempre la celebramos cuando nos vemos, las horas vuelan a vuestro lado.
La próxima con parejas, hijos, cuñadas y suegras si queréis, pero quiero veros y dejar aparcados los problemas por unas horas, que ahí seguirán esperándonos en casa, detrás de la puerta de entrada, con el mazo para atizándonos el alma.
Bueno, ya me estoy poniendo sentimental, así que capotazo y cambio de tema.
Te cuento porqué no dejo publicar comentarios.
Primera razón, escribo cada vez menos, la pintura ocupa casi todo mi tiempo libre, ahora como tengo tanto pues también le doy al teclado, pero o hacemos un taller con @lasclavesdesol o lo volveré a dejar aparcado, pintar fuera del taller cuadros grandes no es una opción, mato el gusanillo con dibujitos a los que tu siempre le das un me gusta en instagram como buena "hermana", así que pon fecha y pa Amapolas que nos vamos.
Segunda razón. Al principio del blog si dejé abierta la opción de comentarios, hasta que alguien "de cuyo nombre no quiero acordarme" empezó a dejarme comentarios que a mi me daban risa, pero que leídos por otras personas desconocedoras de lo turbulento de nuestra relación se podrían mal interpretar, así que lo capé.
Y así lo voy a dejar, sin posibilidad de dejar comentarios públicos, agradeciendo a las personas que aún me siguen leyendo a pesar de los periodos de inactividad.
Si escribo es por pura necesidad, para expresar en letras lo que oralmente no sería capaz, cuantas veces nos callamos por no ofender, por no hacer daño, nos tragamos las palabras como dagas.
Iso, espero haberte animado un poquito y que sepas que os quiero a ti, al buenazo de tu marido y a tus churumbeles creciditos. ¡Aupa pues! ¡El agua pa las ranas! ¡Navaluenga nos espera!
La vanidad es así.
Ha querido dejar un comentario y no lo ha visto publicado.
No se puede dejar comentarios en el blog, lo sé, si, es a propósito, en realidad si se pueden dejar comentarios, solo que solo yo puedo leerlos.
"Querida amiga y compañera, dos puntos", hemos pasado tantas experiencias duras y maravillosas a lo largo de los años, Iso, que mi vida sin ti sería otra. La angustia de estos días pasará y celebraremos la vida de nuevo, aunque Sony, tu y yo siempre la celebramos cuando nos vemos, las horas vuelan a vuestro lado.
La próxima con parejas, hijos, cuñadas y suegras si queréis, pero quiero veros y dejar aparcados los problemas por unas horas, que ahí seguirán esperándonos en casa, detrás de la puerta de entrada, con el mazo para atizándonos el alma.
Bueno, ya me estoy poniendo sentimental, así que capotazo y cambio de tema.
Te cuento porqué no dejo publicar comentarios.
Primera razón, escribo cada vez menos, la pintura ocupa casi todo mi tiempo libre, ahora como tengo tanto pues también le doy al teclado, pero o hacemos un taller con @lasclavesdesol o lo volveré a dejar aparcado, pintar fuera del taller cuadros grandes no es una opción, mato el gusanillo con dibujitos a los que tu siempre le das un me gusta en instagram como buena "hermana", así que pon fecha y pa Amapolas que nos vamos.
Segunda razón. Al principio del blog si dejé abierta la opción de comentarios, hasta que alguien "de cuyo nombre no quiero acordarme" empezó a dejarme comentarios que a mi me daban risa, pero que leídos por otras personas desconocedoras de lo turbulento de nuestra relación se podrían mal interpretar, así que lo capé.
Y así lo voy a dejar, sin posibilidad de dejar comentarios públicos, agradeciendo a las personas que aún me siguen leyendo a pesar de los periodos de inactividad.
Si escribo es por pura necesidad, para expresar en letras lo que oralmente no sería capaz, cuantas veces nos callamos por no ofender, por no hacer daño, nos tragamos las palabras como dagas.
Iso, espero haberte animado un poquito y que sepas que os quiero a ti, al buenazo de tu marido y a tus churumbeles creciditos. ¡Aupa pues! ¡El agua pa las ranas! ¡Navaluenga nos espera!
miércoles, 25 de marzo de 2020
Dia catorce - Miércoles
He dormido mejor, empecé a leer un libro de matemáticas y eso es infalible, a la media hora caí a roncar a pierna suelta, que conste que me estaba gustando la materia, habiendo estudiado filosofía pura, las matemáticas me flipan, ale mis capacidades intelectuales son limitadas, lo supe bien joven cuando mi menda estudiaba tres días a todo meter para un examen y sacar un aprobado raspado mientras mi compi de mesa en el cole le echaba un vistazo tres horas antes al libro y sacaba un sobresaliente, fue duro crecer con una compi de pupitre tan brillante.
Ella ahora es médico en el Hospital Jiménez Díaz y yo tengo una Pyme.
Durante la adolescencia la admiré casi tanto como la envidié, aunque en estos días no lo hago, deben estar siendo muy duros para ella, como para tantos médicos, policías, militares, farmacéuticas, limpiadores, transportistas, cajera y me dejo muchos otros que siguen sujetando nuestro bien estar.
Mi tía parece que va mejor, la fiebre a remitido y está en planta, lo jodido es que no puede estar nadie de la familia con ella.
Se me saltan las lagrimas de pensar en los abuelos, tan frágiles. Sé que están atendidos, ojala pudiera decir bien atendidos, pero con la saturación que hay en los hospitales de Madrid no me atrevo.
Procuro ver y leer pocas noticias del panorama virulento, no sé que pensar ya, unos se tiran flores y otros les tiran mierda, unos nos quedamos en casa y otros, infectados de coronavirus, se escapan de los hospitales sin el alta médica. No encuentro calificativo para estos últimos, porque sus madres, pobres, no tiene culpa de los hijos que tienen, bastante desgracia será sufrirlos.
Ella ahora es médico en el Hospital Jiménez Díaz y yo tengo una Pyme.
Durante la adolescencia la admiré casi tanto como la envidié, aunque en estos días no lo hago, deben estar siendo muy duros para ella, como para tantos médicos, policías, militares, farmacéuticas, limpiadores, transportistas, cajera y me dejo muchos otros que siguen sujetando nuestro bien estar.
Mi tía parece que va mejor, la fiebre a remitido y está en planta, lo jodido es que no puede estar nadie de la familia con ella.
Se me saltan las lagrimas de pensar en los abuelos, tan frágiles. Sé que están atendidos, ojala pudiera decir bien atendidos, pero con la saturación que hay en los hospitales de Madrid no me atrevo.
Procuro ver y leer pocas noticias del panorama virulento, no sé que pensar ya, unos se tiran flores y otros les tiran mierda, unos nos quedamos en casa y otros, infectados de coronavirus, se escapan de los hospitales sin el alta médica. No encuentro calificativo para estos últimos, porque sus madres, pobres, no tiene culpa de los hijos que tienen, bastante desgracia será sufrirlos.
martes, 24 de marzo de 2020
Día trece - Martes
Hoy el día empezó con malas noticias, una tía y unos amigos ingresados por posible coronavirus.
Me preocupa mi tía, los 75 ya no los cumple y con el miedo que nos están metiendo en los medios para que nos quedemos en casa confinados, pienso en mis primos, en la situación tan terrible que deben que estar pasando.
Yo me agobio porque el teléfono móvil de mi madre, a 400 kilómetros de mi, a veces falla y me angustio, así que ellos, no quiero ni pensarlo.
Lo del teléfono móvil y mi madre daría para una cuantas entradas en el blog, pero no lo haré, si se entera que comento sus pequeñas "dificultades" con el apartito, me mata. En justicia he de decir que se maneja muy bien, pero cuando hay que reconfigurar el terminal, a distancia y sin ver yo su pantalla, la cosa se complica.
En fin, que ya vamos teniendo posibles casos más cerca y yo me estoy quedando sin fruta, y sin ese alimento no puedo vivir, así que la noche pasada me la he pasado entera sin dormir calibrando mil planes para organizarme la salida al Mercadona de la esquina, quinientos metros lo más, no creo que haya más distancia desde mi portal.
No tengo mascarilla, no tengo guantes, lo que tengo es, como miembro honorifico del club de los cobardes, un miedo atroz a salir de casa.
¿Le pasa esto a todo el mundo?
El día que el virus esté controlado y nos del libertad para salir a la calle no sé si me atreveré a pisar la acera o si gritaré a todo pulmón; "puedo ver, puedo ver" como en el libro que termine anoche de Saramago "Ensayo sobre la ceguera", que no sé yo si el agobio que tengo en el cuerpo es por salir al Mercadona con el carro o por el libro de Saramago, que madre mía que mal momento elegí para leerlo, fue una recomendación de @paulifero y @lasclavesdesol que como buenos "influencer" la dejaron en lecturas "ideales" para estos días.
Si de esta no acabo en la López-Ibor será el milagro de San Coronavirus.
Me preocupa mi tía, los 75 ya no los cumple y con el miedo que nos están metiendo en los medios para que nos quedemos en casa confinados, pienso en mis primos, en la situación tan terrible que deben que estar pasando.
Yo me agobio porque el teléfono móvil de mi madre, a 400 kilómetros de mi, a veces falla y me angustio, así que ellos, no quiero ni pensarlo.
Lo del teléfono móvil y mi madre daría para una cuantas entradas en el blog, pero no lo haré, si se entera que comento sus pequeñas "dificultades" con el apartito, me mata. En justicia he de decir que se maneja muy bien, pero cuando hay que reconfigurar el terminal, a distancia y sin ver yo su pantalla, la cosa se complica.
En fin, que ya vamos teniendo posibles casos más cerca y yo me estoy quedando sin fruta, y sin ese alimento no puedo vivir, así que la noche pasada me la he pasado entera sin dormir calibrando mil planes para organizarme la salida al Mercadona de la esquina, quinientos metros lo más, no creo que haya más distancia desde mi portal.
No tengo mascarilla, no tengo guantes, lo que tengo es, como miembro honorifico del club de los cobardes, un miedo atroz a salir de casa.
¿Le pasa esto a todo el mundo?
El día que el virus esté controlado y nos del libertad para salir a la calle no sé si me atreveré a pisar la acera o si gritaré a todo pulmón; "puedo ver, puedo ver" como en el libro que termine anoche de Saramago "Ensayo sobre la ceguera", que no sé yo si el agobio que tengo en el cuerpo es por salir al Mercadona con el carro o por el libro de Saramago, que madre mía que mal momento elegí para leerlo, fue una recomendación de @paulifero y @lasclavesdesol que como buenos "influencer" la dejaron en lecturas "ideales" para estos días.
Si de esta no acabo en la López-Ibor será el milagro de San Coronavirus.
lunes, 23 de marzo de 2020
Día doce - Lunes
Vamos a estar treinta días aislados, era lo esperado, la primera quincena solo era una prueba para ver como respondíamos los callejeros españoles, y en vista de lo bien que nos estamos portando, pues otra quincenita más, a liquidar el coronavirus en casa.
Va a se durillo, pero lo que no mata engorda, y en este caso nunca mejor dicho que hacer ejercicio en la cocina es lo que tiene, terminas las sentadillas y te atizas un vinito con jamón y queso para compensar, que a mi el bulo de que el vino mata al virus, será una de las miles de mentiras que circulan, pero a mi me viene que ni pintado.
Ayer me quedé con ganas de hablar del Sr. Abascal, presidente de Vox.
He visto algunas declaraciones del susodicho comentando la irresponsabilidad del gobierno por autorizar la manifestación feminista del 8M; que si las feminazis y la izquierda más radical habían impuesto su criterio, que era una traición a España con la epidemia del coronavirus rondando, en fin, un chorreo de criticas contra feministas, izquierdistas, mujeres libres pensantes y todo bicho viviente con criterio propio.
Pero de que el mismo 8M hubo un mitin en Vista Alegre para elegirle líder supremo del partido no dijo nada, eso todo bien, que a él y a sus acérrimos, como buenos patriotas el virus ni se le acercaría.
Su segundo tosiendo a diestro y siniestro, dando abrazos, besando a quienes se dejaban, expandiendo el virus entre los presentes.
Ale, eso si, pidieron disculpas cuando supieron que la habían liado bien liada, que a educados y machotes no les gana nadie.
Consecuencia: Positivos de coronavirus el líder y su segundo.
"Hay en nosotros una cosa que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos" (Saramago, "Ensayo de la Ceguera")
Va a se durillo, pero lo que no mata engorda, y en este caso nunca mejor dicho que hacer ejercicio en la cocina es lo que tiene, terminas las sentadillas y te atizas un vinito con jamón y queso para compensar, que a mi el bulo de que el vino mata al virus, será una de las miles de mentiras que circulan, pero a mi me viene que ni pintado.
Ayer me quedé con ganas de hablar del Sr. Abascal, presidente de Vox.
He visto algunas declaraciones del susodicho comentando la irresponsabilidad del gobierno por autorizar la manifestación feminista del 8M; que si las feminazis y la izquierda más radical habían impuesto su criterio, que era una traición a España con la epidemia del coronavirus rondando, en fin, un chorreo de criticas contra feministas, izquierdistas, mujeres libres pensantes y todo bicho viviente con criterio propio.
Pero de que el mismo 8M hubo un mitin en Vista Alegre para elegirle líder supremo del partido no dijo nada, eso todo bien, que a él y a sus acérrimos, como buenos patriotas el virus ni se le acercaría.
Su segundo tosiendo a diestro y siniestro, dando abrazos, besando a quienes se dejaban, expandiendo el virus entre los presentes.
Ale, eso si, pidieron disculpas cuando supieron que la habían liado bien liada, que a educados y machotes no les gana nadie.
Consecuencia: Positivos de coronavirus el líder y su segundo.
"Hay en nosotros una cosa que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos" (Saramago, "Ensayo de la Ceguera")
domingo, 22 de marzo de 2020
Dia once - Domingo
Hoy más que nunca me identifico con el proverbio Hindú que encabeza mi blog.
"No hay árbol que el viento no haya sacudido"
¡Y nos a arreado pero bien el viento al árbol humano! Nos arrancó las hojas y aunque el tronco está bien arraigado, la sacudida ha sido fina.
¿Aprenderá la humanidad de esta lección?
Me manda Keta un WhatsApp con unas cuántas fotos de lugares emblemáticos del mundo vacíos, cielos limpios, animales salvajes paseando por las calles, peces en los canales de Venecia, un pavo real caminado entre coches, lo acompaña con un texto en el que dice que la tierra necesitaba respirar de los humanos. Quizás somos nosotros el virus.
Quiero creer que si, aunque inevitablemente pienso en que tropezamos con la misma piedra.
Me temo un aislamiento mayor de quince días, ayer el Sr. Sánchez en su mitin, dejó entrever que la cuarentena va a ser eso mismo; cuarenta días de confinamiento.
Imagino que en otras autonomías las medidas se levantarán antes, pero aquí, en los Madriles, me temo un confinamiento largo.
Y seguimos con las pullitas de unos políticos a otros.
La Sra. Díaz Ayuso se enfada porque el presidente dice que Madrid es la ciudad que más contagiados tiene, y que esta señalando a la capital como una urbe apestada.
Pero ¿acaso está mintiendo Sánchez? Pues no, en Madrid aún nos quedan, por desgracia, muchos muertos por contar y muchos aplausos que dar a las ocho de la noche.
De verdad que no entiendo tanta susceptibilidad.
A Vox y al Sr. Abascal les reservo la entrada entera de mañana.
"No hay árbol que el viento no haya sacudido"
¡Y nos a arreado pero bien el viento al árbol humano! Nos arrancó las hojas y aunque el tronco está bien arraigado, la sacudida ha sido fina.
¿Aprenderá la humanidad de esta lección?
Me manda Keta un WhatsApp con unas cuántas fotos de lugares emblemáticos del mundo vacíos, cielos limpios, animales salvajes paseando por las calles, peces en los canales de Venecia, un pavo real caminado entre coches, lo acompaña con un texto en el que dice que la tierra necesitaba respirar de los humanos. Quizás somos nosotros el virus.
Quiero creer que si, aunque inevitablemente pienso en que tropezamos con la misma piedra.
Me temo un aislamiento mayor de quince días, ayer el Sr. Sánchez en su mitin, dejó entrever que la cuarentena va a ser eso mismo; cuarenta días de confinamiento.
Imagino que en otras autonomías las medidas se levantarán antes, pero aquí, en los Madriles, me temo un confinamiento largo.
Y seguimos con las pullitas de unos políticos a otros.
La Sra. Díaz Ayuso se enfada porque el presidente dice que Madrid es la ciudad que más contagiados tiene, y que esta señalando a la capital como una urbe apestada.
Pero ¿acaso está mintiendo Sánchez? Pues no, en Madrid aún nos quedan, por desgracia, muchos muertos por contar y muchos aplausos que dar a las ocho de la noche.
De verdad que no entiendo tanta susceptibilidad.
A Vox y al Sr. Abascal les reservo la entrada entera de mañana.
sábado, 21 de marzo de 2020
Día diez - Sábado
Y después del calentón de ayer con el Sr. Iglesias, hoy me recaliento con el Sr. Torrá.
Debe pensar que en España, este país de retrógrados ignorantes, no hay nadie que sepa ingles, que lo hable incluso mejor que él.
Porque va, el gachó, y le dice a un medio inglés que en España no se han tomado las medidas de confinamiento necesarias. ¿Comollll? (Que diría Chiquito)
Debo ser imbécil por llevar en mi casa diez días sin ver a nadie.
Bueno, en realidad si estoy viendo a gente, a figuras humanas en la sombra de la noche, salen a las terrazas a aplaudir a las ocho en punto, me habré cruzado con muchos de ellos mil veces en la calle, y me les seguiré cruzando cuando esto termine, pero no les reconoceré, ni ellos a mi, pero dará igual, porque les he escuchado aplaudir animando a los héroes y heroínas que salen de sus casas a trabajar con el miedo metido en el cuerpo, por la salud y el bienestar de los que nos quedamos en casita haciendo gimnasia, escuchando conciertos o recomendaciones de libros, pelis o series.
(In love con Vanesa Martín, Rozalén, Igor Fernández, Mavisclass, Elvira Sastre, Ruth Lorenzo, Fernando García Herrera, boticariagarcia, la vecina rubia, las claves de sol, lametazo y tantos otros que me acompañan)
Que emociónate es escuchar en la oscuridad de la noche aplausos, silbidos, sirenas, las lagrimas asomando, que orgullo de país.
Se llaman solidaridad y respeto.
Ayer mismo Mister Torrá intentó arreglar su metedura de pata diciendo que se habían mal interpretado sus palabras, bienvenido al club de los cobardes.
Y para no defraudarnos a los cobardes del mundo y, entiendo que aburrido del confinamiento de su positivo, va Mister Torrá y manda una carta a la Unión Europea, en su línea de quejitas.
La respuesta fue contundente, en ingles claro, imagino que lo entendería bien; en España hay un gobierno, y por muchos idiomas que sepa usted, en este momento pincha lo que puede y corta poco.
A mejorarse.
Debe pensar que en España, este país de retrógrados ignorantes, no hay nadie que sepa ingles, que lo hable incluso mejor que él.
Porque va, el gachó, y le dice a un medio inglés que en España no se han tomado las medidas de confinamiento necesarias. ¿Comollll? (Que diría Chiquito)
Debo ser imbécil por llevar en mi casa diez días sin ver a nadie.
Bueno, en realidad si estoy viendo a gente, a figuras humanas en la sombra de la noche, salen a las terrazas a aplaudir a las ocho en punto, me habré cruzado con muchos de ellos mil veces en la calle, y me les seguiré cruzando cuando esto termine, pero no les reconoceré, ni ellos a mi, pero dará igual, porque les he escuchado aplaudir animando a los héroes y heroínas que salen de sus casas a trabajar con el miedo metido en el cuerpo, por la salud y el bienestar de los que nos quedamos en casita haciendo gimnasia, escuchando conciertos o recomendaciones de libros, pelis o series.
(In love con Vanesa Martín, Rozalén, Igor Fernández, Mavisclass, Elvira Sastre, Ruth Lorenzo, Fernando García Herrera, boticariagarcia, la vecina rubia, las claves de sol, lametazo y tantos otros que me acompañan)
Que emociónate es escuchar en la oscuridad de la noche aplausos, silbidos, sirenas, las lagrimas asomando, que orgullo de país.
Se llaman solidaridad y respeto.
Ayer mismo Mister Torrá intentó arreglar su metedura de pata diciendo que se habían mal interpretado sus palabras, bienvenido al club de los cobardes.
Y para no defraudarnos a los cobardes del mundo y, entiendo que aburrido del confinamiento de su positivo, va Mister Torrá y manda una carta a la Unión Europea, en su línea de quejitas.
La respuesta fue contundente, en ingles claro, imagino que lo entendería bien; en España hay un gobierno, y por muchos idiomas que sepa usted, en este momento pincha lo que puede y corta poco.
A mejorarse.
Dia nueve - Viernes
Escribo esta entrada el sábado.
Ayer fue un día difícil, digo difícil con vergüenza, porque ese adjetivo podrían utilizarlo los sanitarios, los policías, las cajeras de los super, en fin que mi amago de cólico nefrítico en otras circunstancias podría calificarse de difícil pero hoy, ya pasado, me doy cuenta de lo cobarde que soy, del miedo que pasé pensando en que ningún hospital podría atenderme, ataque de pánico, litros de agua en mi cuerpo fue todo mi alimento, y sigo si apetito, a ver si pierdo algo de michelín, hoy hago chiste, ayer no estaba para coñas.
Resumido y abreviado, ayer fue día de bajón, sé que habrá más días de angustia, pero pasarán, como el puto coronavirus, pasará.
Retomo mi línea de critica al gobierno, sé que lo están haciendo lo mejor que saben o pueden, lo sé y aún así sigo pensando que tomaron decisiones demasiado tarde, que su obligación y responsabilidad era mirar más allá de nuestras fronteras, no menospreciar el esfuerzo chino, no supieron calibrar la verdadera dimensión del problema que se nos venía encima.
El caso es que a lo hecho pecho, y ahora toca remar juntos, y en esto estamos cuando ayer, entre dolor y dolor, veo al Sr. Iglesias dando un mitin político desde su vacío puesto de vicepresidente.
No le aguanto, y no es de ahora, lo reconozco, no le soporto, con ese tono mesiánico, dándonos a todos lecciones, como si los demás no tuviéramos criterio propio.
Se le ha visto la patita al Sr. Iglesias, sus ansias de protagonismo en la rueda de prensa, para decir lo mismo que ya otros habían repetido, para confirmarnos que su papel en el gobierno es de hombre florero, que ni pincha ni corta, y que cuando no tiene una cámara y un micrófono delante su figura se diluye como un azucarillo en un café caliente.
Me jode doblemente, porque al hombre solidario que dice ser el Sr. Iglesias, de boquilla claro, le han hecho dos o más pruebas de coronavirus, hay personas con síntomas confinadas en sus casas esperando que lleguen sanitarios a hacerles el test.
Debería haber hecho la cuarentena en su casa, con su pareja, positivo de coronavirus, pero no, tuvo que ir al consejo de ministros o no aparecería en la foto, y días después dar la rueda de prensa junto al ministro de sanidad para decir nada nuevo.
Consejos vendo que para mi no tengo.
Para remate el Sr. Echenique, va y se cabrea porque la cadena SER, supuestamente medio afín a su partido, le afea al Sr. Iglesias su comportamiento poco solidario.
Desde la atalaya del poder las criticas joden y a algunos el poder se les ha subido a la cabeza y se creen intocables.
En fin, y no sigo que me caliento y no es bueno para mi piedrecita.
Ayer fue un día difícil, digo difícil con vergüenza, porque ese adjetivo podrían utilizarlo los sanitarios, los policías, las cajeras de los super, en fin que mi amago de cólico nefrítico en otras circunstancias podría calificarse de difícil pero hoy, ya pasado, me doy cuenta de lo cobarde que soy, del miedo que pasé pensando en que ningún hospital podría atenderme, ataque de pánico, litros de agua en mi cuerpo fue todo mi alimento, y sigo si apetito, a ver si pierdo algo de michelín, hoy hago chiste, ayer no estaba para coñas.
Resumido y abreviado, ayer fue día de bajón, sé que habrá más días de angustia, pero pasarán, como el puto coronavirus, pasará.
Retomo mi línea de critica al gobierno, sé que lo están haciendo lo mejor que saben o pueden, lo sé y aún así sigo pensando que tomaron decisiones demasiado tarde, que su obligación y responsabilidad era mirar más allá de nuestras fronteras, no menospreciar el esfuerzo chino, no supieron calibrar la verdadera dimensión del problema que se nos venía encima.
El caso es que a lo hecho pecho, y ahora toca remar juntos, y en esto estamos cuando ayer, entre dolor y dolor, veo al Sr. Iglesias dando un mitin político desde su vacío puesto de vicepresidente.
No le aguanto, y no es de ahora, lo reconozco, no le soporto, con ese tono mesiánico, dándonos a todos lecciones, como si los demás no tuviéramos criterio propio.
Se le ha visto la patita al Sr. Iglesias, sus ansias de protagonismo en la rueda de prensa, para decir lo mismo que ya otros habían repetido, para confirmarnos que su papel en el gobierno es de hombre florero, que ni pincha ni corta, y que cuando no tiene una cámara y un micrófono delante su figura se diluye como un azucarillo en un café caliente.
Me jode doblemente, porque al hombre solidario que dice ser el Sr. Iglesias, de boquilla claro, le han hecho dos o más pruebas de coronavirus, hay personas con síntomas confinadas en sus casas esperando que lleguen sanitarios a hacerles el test.
Debería haber hecho la cuarentena en su casa, con su pareja, positivo de coronavirus, pero no, tuvo que ir al consejo de ministros o no aparecería en la foto, y días después dar la rueda de prensa junto al ministro de sanidad para decir nada nuevo.
Consejos vendo que para mi no tengo.
Para remate el Sr. Echenique, va y se cabrea porque la cadena SER, supuestamente medio afín a su partido, le afea al Sr. Iglesias su comportamiento poco solidario.
Desde la atalaya del poder las criticas joden y a algunos el poder se les ha subido a la cabeza y se creen intocables.
En fin, y no sigo que me caliento y no es bueno para mi piedrecita.
jueves, 19 de marzo de 2020
Dia Octavo - Jueves
Sigo dándole vueltas a la comparecencia del presidente Sánchez ayer en el Congreso, explicando las medidas tomadas para esta puñetera pandemia que nos tiene confinados en casa.
Me gustó su discurso, aunque ya lo habíamos oído el día anterior, me gustó por encima de todo el tono conciliador de Sánchez.
Las medidas económicas como otras veces serán para los que sean capaces de presentar cien certificados, sellados y compulsados, en fin que yo espero poco de las medidas económicas, salvo ajo y agua, vaya joderme y aguantarme, como la gran mayoría de autónomos, y a levantar el país a base de que nos crujan a impuestos.
No se le ve buena cara al presidente, se debe estar dejando el sueño en reuniones y conferencias con el fin de dar soluciones a los inmensos problemas que el virus está generando, no le envidio.
Lo del PP, Podemos, Vox, Up y ERC no tiene nombre, que vergüenza dan, arrimando el ascua a su sardina siempre.
El único discurso posible ayer, para mi, era:
"Sr. Presidente tiene todo el apoyo de mi partido, cuando esta crisis pase compareceremos de nuevo en esta cámara, mientras tanto, cuenta usted con todos nuestros votos"
Punto, fin, sin más, y a tu sitio señor diputado.
Pero no, todos con su puyitas, con sus miserias partidistas; "ya le avisamos, ya se lo dijimos, nosotros habríamos hecho esto o lo otro.." parafraseando a Lola flores; "Irse a la mierda todos"
Claro que la soberbia del presidente no se quedó atrás, sin levantar la vista a sus adversarios políticos mientras hablaban, tampoco me parece la mejor actitud, la prepotencia y la chulería no procede en este momento Sr. Sánchez.
No pudo describir cuanta decepción siento.
Me gustó su discurso, aunque ya lo habíamos oído el día anterior, me gustó por encima de todo el tono conciliador de Sánchez.
Las medidas económicas como otras veces serán para los que sean capaces de presentar cien certificados, sellados y compulsados, en fin que yo espero poco de las medidas económicas, salvo ajo y agua, vaya joderme y aguantarme, como la gran mayoría de autónomos, y a levantar el país a base de que nos crujan a impuestos.
No se le ve buena cara al presidente, se debe estar dejando el sueño en reuniones y conferencias con el fin de dar soluciones a los inmensos problemas que el virus está generando, no le envidio.
Lo del PP, Podemos, Vox, Up y ERC no tiene nombre, que vergüenza dan, arrimando el ascua a su sardina siempre.
El único discurso posible ayer, para mi, era:
"Sr. Presidente tiene todo el apoyo de mi partido, cuando esta crisis pase compareceremos de nuevo en esta cámara, mientras tanto, cuenta usted con todos nuestros votos"
Punto, fin, sin más, y a tu sitio señor diputado.
Pero no, todos con su puyitas, con sus miserias partidistas; "ya le avisamos, ya se lo dijimos, nosotros habríamos hecho esto o lo otro.." parafraseando a Lola flores; "Irse a la mierda todos"
Claro que la soberbia del presidente no se quedó atrás, sin levantar la vista a sus adversarios políticos mientras hablaban, tampoco me parece la mejor actitud, la prepotencia y la chulería no procede en este momento Sr. Sánchez.
No pudo describir cuanta decepción siento.
miércoles, 18 de marzo de 2020
Dia Septimo - Miércoles
Hoy me vuelve a subir el nivel de indignación a nivel rojo; "peligro explosión, vocabulario soez y ofensivo en camino".
La razón; la poca solidaridad de algunas personas.
Me llama por teléfono alguien cercano para contarme que él está yendo a trabajar, sin ser su trabajo imprescindible para nadie, salvo para él, que lo del virus se la trae al pairo, que está yendo a todos los lugares dónde tiene clientes para trabajar y que como yo soy cliente pues que si me parece bien, que se viene a mi casa a terminar un trabajo pendiente.
Que si no trabaja, no cobra.
¿Cómo? ¿Qué me estás contado? ¿Qué yo llevo siete días en mi casa sin cruzar el aliento con nadie ajeno por precaución y tu estás zascandileando por Madrid y pretendes venir a mi casa a joderme el período de aislamiento?
Por supuesto le he dicho que tararí que aquí que no venga en una temporadita.
Yo tampoco gano si no trabajo, no te jode, prefiero tener menos pasta y seguir con salud a pasarme unos cuantos días con fiebre, si es que no se me complica con una neumonía, por no hablar de los contagios que puedo provocar, eso si que no me lo perdonaría jamás.
¿Pero estamos locos o qué?
Me parece de una insensatez enorme, aparte de un insolidario increíble.
Con un poco de suerte le caza la U.M.E. uno de estos días y le cascan una buena sanción, parece que algunos solo entienden cuando les tocan el bolsillo.
La razón; la poca solidaridad de algunas personas.
Me llama por teléfono alguien cercano para contarme que él está yendo a trabajar, sin ser su trabajo imprescindible para nadie, salvo para él, que lo del virus se la trae al pairo, que está yendo a todos los lugares dónde tiene clientes para trabajar y que como yo soy cliente pues que si me parece bien, que se viene a mi casa a terminar un trabajo pendiente.
Que si no trabaja, no cobra.
¿Cómo? ¿Qué me estás contado? ¿Qué yo llevo siete días en mi casa sin cruzar el aliento con nadie ajeno por precaución y tu estás zascandileando por Madrid y pretendes venir a mi casa a joderme el período de aislamiento?
Por supuesto le he dicho que tararí que aquí que no venga en una temporadita.
Yo tampoco gano si no trabajo, no te jode, prefiero tener menos pasta y seguir con salud a pasarme unos cuantos días con fiebre, si es que no se me complica con una neumonía, por no hablar de los contagios que puedo provocar, eso si que no me lo perdonaría jamás.
¿Pero estamos locos o qué?
Me parece de una insensatez enorme, aparte de un insolidario increíble.
Con un poco de suerte le caza la U.M.E. uno de estos días y le cascan una buena sanción, parece que algunos solo entienden cuando les tocan el bolsillo.
martes, 17 de marzo de 2020
Dia seis - Martes
Aquí seguimos, un día más de aislamiento, organizando papeles, desinfectando, lavando ropa, organizando armarios, revisando fotos pasadas.
Yo hice una foto igual a esta hace unos años para enviársela a una amiga que en ese momento pasaba un momento laboral jorobado. El edificio está en la Glorieta de Cuatro Caminos en Madrid, por donde paso andando dos veces al día, ida al curro, vuelta del curro.
No sé porqué estuvo puesto, si era el nombre de una empresa o si era una promesa o una secta o vete tu a saber, el caso es que el cartel ya no está colgado en el edificio, pero en estos días de confinamiento voluntario me acordé del mal momento de mi amiga, hoy está trabajando encantada de la vida. Solo espero que el conjuro de entonces, la suerte de entonces, el deseo de entonces para que mi amiga tuviera suerte, el "todo va a ir bien" nos llegue pronto y podamos volver a nuestras aburridas y añoradas rutinas.
Yo hice una foto igual a esta hace unos años para enviársela a una amiga que en ese momento pasaba un momento laboral jorobado. El edificio está en la Glorieta de Cuatro Caminos en Madrid, por donde paso andando dos veces al día, ida al curro, vuelta del curro.
No sé porqué estuvo puesto, si era el nombre de una empresa o si era una promesa o una secta o vete tu a saber, el caso es que el cartel ya no está colgado en el edificio, pero en estos días de confinamiento voluntario me acordé del mal momento de mi amiga, hoy está trabajando encantada de la vida. Solo espero que el conjuro de entonces, la suerte de entonces, el deseo de entonces para que mi amiga tuviera suerte, el "todo va a ir bien" nos llegue pronto y podamos volver a nuestras aburridas y añoradas rutinas.
lunes, 16 de marzo de 2020
Dia quinto- Lunes
Empezamos la mañana trabajando, correos, alguna llamada y responsabilidad quedándonos en casa.
Ayer volvieron a emocionarme los aplausos de la ciudadanía, pero la sorpresa fue escuchar cantar; "O mio babbino caro" en un patio de manzana de Eixample en Barcelona, escenario más hermoso que la mismísima L´Scala, que bello, que solidario, los vellos como escarpias y el papel higiénico listo en la mano por si la lagrimilla se escapaba.
Rozalén organizó un concierto en Instagram, casi cincuenta mil personas conectadas escuchando "80 veces". No sabría decir cuantas veces se reprodujo esa canción en mi teléfono hace unos años, la cantaba escupiendo la rabia en cada estrofa, me ayudó a curar entonces y significa mucho para mi.
Disfruté de la primer a la última canción del concierto solidario de ayer. En media hora nos hizo reír, llorar, la magia del talento de Rozalén.
Diversas iniciativas solidarias en redes, todas se agradecen, hasta tablas de entrenamiento he visto, pero me temo que esas no las voy a seguir, cuando esta cuarentena pase unos cuantos kilos se me habrán pegado al cuerpo, todo el santo día comiendo o pensando en comida, uff.
De esta los Mercadonas saldrán en las diez fortunas del Forbes y los españoles entre los más gordos del mundo.
Que acabe pronto. #yomequedoencasa
Ayer volvieron a emocionarme los aplausos de la ciudadanía, pero la sorpresa fue escuchar cantar; "O mio babbino caro" en un patio de manzana de Eixample en Barcelona, escenario más hermoso que la mismísima L´Scala, que bello, que solidario, los vellos como escarpias y el papel higiénico listo en la mano por si la lagrimilla se escapaba.
Rozalén organizó un concierto en Instagram, casi cincuenta mil personas conectadas escuchando "80 veces". No sabría decir cuantas veces se reprodujo esa canción en mi teléfono hace unos años, la cantaba escupiendo la rabia en cada estrofa, me ayudó a curar entonces y significa mucho para mi.
Disfruté de la primer a la última canción del concierto solidario de ayer. En media hora nos hizo reír, llorar, la magia del talento de Rozalén.
Diversas iniciativas solidarias en redes, todas se agradecen, hasta tablas de entrenamiento he visto, pero me temo que esas no las voy a seguir, cuando esta cuarentena pase unos cuantos kilos se me habrán pegado al cuerpo, todo el santo día comiendo o pensando en comida, uff.
De esta los Mercadonas saldrán en las diez fortunas del Forbes y los españoles entre los más gordos del mundo.
Que acabe pronto. #yomequedoencasa
domingo, 15 de marzo de 2020
Cuaderno bitacora: día cuatro
Ayer el presidente del gobierno decretó el estado de alarma en todo el territorio nacional.
El núcleo duro del PSOE se ha puesto al mando del país.
En el discurso destacó medidas económicas y sociales importantes.
Reconozco que no es santo de mi devoción el señor presidente, pero lo cortés no quita lo valiente, y su discurso me gustó, diría que hasta me emocionó su capacidad para agradecer a todos su buena disposición a terminar con el virus, más si cabe si tenemos en cuenta que ayer noche se confirmó que su mujer dio positivo en coronavirus, el 8-M empieza a dar sus "frutos".
A la noche se convocó un aplauso espontaneo para apoyar a los sanitarios españoles, me gusta la iniciativa aunque más me hubiera gustado que todos nos hubiéramos quedado en casa hace días, pero siempre hay "listos" que hacen lo que les sale del moño.
!No se puede salir de casa leñes, que parece que no nos hemos enterado, por muy buen día que haga, joder¡
El núcleo duro del PSOE se ha puesto al mando del país.
En el discurso destacó medidas económicas y sociales importantes.
Reconozco que no es santo de mi devoción el señor presidente, pero lo cortés no quita lo valiente, y su discurso me gustó, diría que hasta me emocionó su capacidad para agradecer a todos su buena disposición a terminar con el virus, más si cabe si tenemos en cuenta que ayer noche se confirmó que su mujer dio positivo en coronavirus, el 8-M empieza a dar sus "frutos".
A la noche se convocó un aplauso espontaneo para apoyar a los sanitarios españoles, me gusta la iniciativa aunque más me hubiera gustado que todos nos hubiéramos quedado en casa hace días, pero siempre hay "listos" que hacen lo que les sale del moño.
!No se puede salir de casa leñes, que parece que no nos hemos enterado, por muy buen día que haga, joder¡
sábado, 14 de marzo de 2020
¡Quedaos en vuestra puta casa!
En vista del panorama coronavisero que tenemos, iba a decir que se nos viene encima pero lo tenemos estallando en toda la cara hace días, en mi casa estamos confinados hace tres días.
He decidido escribir mi "cuaderno de bitácora", no sé si duraré escribiendo un día o los restantes once que me quedan para salir de casa con mascarilla.
Hoy la indignación me corroe y me cabrea.
La manifestación de 8-M fue un error, inmenso, que vamos a pagar caro.
A lo hecho pecho, ese domingo aún no éramos conscientes de lo que se avecinaba, y si el equipo de gobierno si lo era deberían dimitir uno a uno por insensatos.
Lo que hoy me jode son los gilipollas que, sabiendo que los casos de contagios y muertes se incrementan exponencialmente, han decido salir de Madrid a lugares de playa.
¿Esta gente es tonta del culo?
Veo la televisión y escucho como a algunos castizos chulazos les toca los cojones ir propagando la enfermedad, y que conste que yo soy de Madrid, pero me indigna la falta de respeto, la poca educación, el egoísmo, la insolidaridad de unos pocos que hace que todos los madrileños tengamos la fama que tenemos.
Y no solo somos inconscientes con otras comunidades, hoy la Pedriza, Madrid Rio y el Retiro estaban llenitos de gente.
¡Os dejaba a todos con vuestros churumbeles, a los que no sabéis educar, encerrados en la Pedriza, en Madrid Rio y en el Retiro encerrados haciendo la cuarentena sin papel higiénico!
¿Pero que cojones no entendéis?
¡Quedaos en vuestra puta casa ostia!
He decidido escribir mi "cuaderno de bitácora", no sé si duraré escribiendo un día o los restantes once que me quedan para salir de casa con mascarilla.
Hoy la indignación me corroe y me cabrea.
La manifestación de 8-M fue un error, inmenso, que vamos a pagar caro.
A lo hecho pecho, ese domingo aún no éramos conscientes de lo que se avecinaba, y si el equipo de gobierno si lo era deberían dimitir uno a uno por insensatos.
Lo que hoy me jode son los gilipollas que, sabiendo que los casos de contagios y muertes se incrementan exponencialmente, han decido salir de Madrid a lugares de playa.
¿Esta gente es tonta del culo?
Veo la televisión y escucho como a algunos castizos chulazos les toca los cojones ir propagando la enfermedad, y que conste que yo soy de Madrid, pero me indigna la falta de respeto, la poca educación, el egoísmo, la insolidaridad de unos pocos que hace que todos los madrileños tengamos la fama que tenemos.
Y no solo somos inconscientes con otras comunidades, hoy la Pedriza, Madrid Rio y el Retiro estaban llenitos de gente.
¡Os dejaba a todos con vuestros churumbeles, a los que no sabéis educar, encerrados en la Pedriza, en Madrid Rio y en el Retiro encerrados haciendo la cuarentena sin papel higiénico!
¿Pero que cojones no entendéis?
¡Quedaos en vuestra puta casa ostia!
domingo, 1 de marzo de 2020
A mi esto del corona virus me tiene mosca.
Ayer, cenando con amigos, el temita, inevitablemente, surgió.
Todo el país está pendiente de las noticias, de las cifras de nuevos casos y de fallecimientos en el mundo.
Había ayer opiniones distintas, llegamos a la conclusión de que no debemos temer a este virus, que hay otros mucho más mortíferos como la gripe, la cual mata al año a cientos de miles de humanos y no se le da tanto bombo y platillo.
Pero si en efecto este corona virus no es tan letal como la gripe ¿porqué se habla tanto de él en los medios? ¿Por qué abren todos los noticiarios con el?
Virus y bacterias son compañeras de los humanos desde el inicio de los tiempos ¿Cuántas veces hemos oído que algún conocido ha tenido una baja laboral debida a, diagnóstico médico dixit, un virus de origen desconocido? Vaya que ni puñetera idea de lo que era la enfermedad, salvo que el virus igual que vino se fue.
A mi hay algo que no me encaja y la pregunta que me planteo es, como si fuera detective en un caso de asesinato ¿a quien le beneficia la desaparición del muerto?
O sea ¿A quien le interesa que este covid-19 siembre el miedo en el mundo?
Y la única respuesta lógica que puedo dar es: a las farmacéuticas.
La industria farmacéutica está en la lista de las diez primeras industrias que más dinero mueven en el mundo. ¿Casualidad?
¿Recuerdas el caso de la gripe gripe A?
Otra “pandemia” que amenazó la supervivencia humana en el planeta y que hizo que los gobiernos de todo el mundo, ante la alarma social y económica provocada por los medios, tuvieran que comprar millones de vacunas de las cuales un buen número de ellas quedaron sin utilizar en almacenes de alta seguridad de los estados, pero las farmacéuticas se forraron, porque baratas, las vacunas, no debieron ser.
Que conste que apoyo incondicionalmente la investigación científica, lo que me produce rechazo es la utilización del miedo para trastocar la economía y ganar más dinero.
Y me pregunto ¿Cuánto tardará esta emergencia sanitaria en desaparecer?
Y me contestó, cuando en unos meses haya una vacuna y los gobiernos del mundo las compren a troche y moche, entonces será el momento del bye bye al Corona Virus.
Ayer, cenando con amigos, el temita, inevitablemente, surgió.
Todo el país está pendiente de las noticias, de las cifras de nuevos casos y de fallecimientos en el mundo.
Había ayer opiniones distintas, llegamos a la conclusión de que no debemos temer a este virus, que hay otros mucho más mortíferos como la gripe, la cual mata al año a cientos de miles de humanos y no se le da tanto bombo y platillo.
Pero si en efecto este corona virus no es tan letal como la gripe ¿porqué se habla tanto de él en los medios? ¿Por qué abren todos los noticiarios con el?
Virus y bacterias son compañeras de los humanos desde el inicio de los tiempos ¿Cuántas veces hemos oído que algún conocido ha tenido una baja laboral debida a, diagnóstico médico dixit, un virus de origen desconocido? Vaya que ni puñetera idea de lo que era la enfermedad, salvo que el virus igual que vino se fue.
A mi hay algo que no me encaja y la pregunta que me planteo es, como si fuera detective en un caso de asesinato ¿a quien le beneficia la desaparición del muerto?
O sea ¿A quien le interesa que este covid-19 siembre el miedo en el mundo?
Y la única respuesta lógica que puedo dar es: a las farmacéuticas.
La industria farmacéutica está en la lista de las diez primeras industrias que más dinero mueven en el mundo. ¿Casualidad?
¿Recuerdas el caso de la gripe gripe A?
Otra “pandemia” que amenazó la supervivencia humana en el planeta y que hizo que los gobiernos de todo el mundo, ante la alarma social y económica provocada por los medios, tuvieran que comprar millones de vacunas de las cuales un buen número de ellas quedaron sin utilizar en almacenes de alta seguridad de los estados, pero las farmacéuticas se forraron, porque baratas, las vacunas, no debieron ser.
Que conste que apoyo incondicionalmente la investigación científica, lo que me produce rechazo es la utilización del miedo para trastocar la economía y ganar más dinero.
Y me pregunto ¿Cuánto tardará esta emergencia sanitaria en desaparecer?
Y me contestó, cuando en unos meses haya una vacuna y los gobiernos del mundo las compren a troche y moche, entonces será el momento del bye bye al Corona Virus.
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