Es sábado, a las nueve de la mañana ya estaba aporreando el teclado.
A principios del confinamiento me apunté a varios cursos on line, egiptología, lingüística, técnicas de ventas, pensé que así ocuparía las muchas horas del día que se me hacían eternas al principio del aislamiento, y de paso aprendería de temas que me han interesado siempre.
Confieso que en esos días me era imposible concentrarme en la lectura de novelas, la realidad superaba con creces cualquier ficción, en la televisión todo era coronavirus, cifras de muertos y miedo a espuertas, hacer esos cursos gratis on line de Harvard University me han ayudado mucho, no sé si habré incrementado conocimientos, lo que sí hicieron fue ocupar mi mente en algo que no fuera el puto virus.
He terminado todos menos el de ventas; ¡qué pestiño de curso!
Tenemos la nueva normalidad más cerca y mi cabeza ya está más centrada, será por eso que se me ha atragantado el dichoso cursito de ventas ¡ale acabarlo lo acabo, eso lo saben en la Conchinchina!
Y hablando de chinos, quien me conozca, "in person", sabrá que colaboro con el colectivo chino en Madrid y el cursito me ha dado alguna idea para incrementar mi "target", así que me he liado la manta a la cabeza y he abierto un blog nuevo dirigido a ellos, el traductor de Google es una maravilla oyes, así que ya iré contando si funcionan mis ideas de "Pepe Gotera y Otilio".¡Aupa!