lunes, 18 de mayo de 2020

Día sesenta y ocho-Lunes

He vuelto a la oficina, creo que esta semana no voy a volver por allí, me he montado el despacho en mi habitación, la mesa del salón manga por hombro se ha terminado hasta nueva orden, me ha quedado la mar de chulo mi despachito.
Fui y volví dando un paseo, mis diez mil pasos listos hoy, y la calle llenita de gente, parece mentira que no estemos en la fase 3, porque el tráfico abunda y las mascarillas brillan por su ausencia en los deportistas, y la distancia de seguridad es difícil de mantener cuando en la calle hay tanta gente. ¡Viva España! ¡Viva los madrileños chulos! ¡A tomar por saco el coronavirus!
Hoy solo hubo 57 muertos.
Así no vamos bien, nada bien, no me veo en Alicante hasta diciembre porque nos estamos relajando mucho.
En las noticias hablan de los daños colaterales del virus, y escuchó a médicos que cuentan que no se sabe bien cómo va a reaccionar quienes han superado la enfermedad, y yo, ignorante de mi, me pregunto si los recuperados en China o en Italia no habrán tenido los mismos problemas de salud con los recuperados ¿no podríamos preguntarles a ellos?
Lo mismo nos sirve su experiencia, digo yo, porque lo de tener la mejor sanidad del mundo ya no cuela, ale los mejores sanitarios del mundo, si, sin duda. ¡Aúpa!