viernes, 15 de mayo de 2020

Días sesenta y seis - San Isidro Labrador

Fiesta en Madrid capital y mi menda ha ido a trabajar, como el Santo, a "labrar" mis papeles.
A la vuelta, en el portal de casa, me he encontrado con una vecina, iba yo con mi mascarilla azul de moda, ella con la suya, me ha comentado todos en su familia han pasado el covid, que lo han pasado mal y que el marido, que hace unos años sufrió un ictus, estaba ingresado en un hospital en rehabilitación y que la hija esta buscando trabajo como periodista, y que si yo sabía de algún curro que se lo dijera, en fin que me ha dado penilla la mujer y, para desengrasar de tanta pena, me ha preguntado por mi madre.
Cuando mi madre vivía en los Madriles iban juntas al bingo y siempre volvían a casa peladas, cabreadas y peladas, eso une mucho.
Bueno el caso es que le he dicho que mi señora madre estaba bien, y que yo estaba deseando poder irme a Alicante a verla y que en cuanto nos permitan viajar a otras provincias para el mediterráneo que me pensaba ir una temporadita, y va la vecina y me pregunta:
- ¿Tu ya te has jubilado no?
He salido lo mejor que he podido:
- Puff, ojalá, !pues anda que no me quedan años para eso! - he respondido con humor.
 Ya en el ascensor, ella en su escalera, yo en la mía, he pensado, caramba si que debe verme mayor, pero ¡coño que me quedan un huevo de años para jubilarme!, estoy empezando a pensar que la mascarilla me hace mayor, si va a ser, si, seguro (Ya me ha dado el día la vecina) ¡Aúpa!