Vuelvo al redil, a mis críticas de cascarrabias, que lo mío es quejarme y no los rios que van al mar.
Que digo yo que porque la peña se empeña en seguir corriendo alrededor del parque Santander !si está cerrado merluzos y merluzas¡ ¡Corred por otro lado!
Pues si, paso todos los días por el susodicho parque, de ida a la oficina y de vuelta a casa.
Durante el estado de la alarma los parques han cerrado y los runners parecen animales de costumbres, siguen yendo temprano al parque aunque esté cerrado y corren alrededor, todos a mogollón, ¿no habrá más calles en Madrid para correr?
Vamos digo yo.
Pues no, cuán borreguitos todos por la misma acera, tragándose el sudor del que les adelanta. Y es que estamos tan acostumbrados a las rutinas que hasta algo tan sencillo como cambiar de ruta nos cuesta.
Que ahora que lo pienso, yo también podría ir por otras calles a la oficina, evitando corredores amantes de sus rutinas, pero también sigo mi camino de borreguito bien enseñado... Beeeee, beeeee.
Mañana voy por Quevedo. ¡Aúpa!