jueves, 30 de diciembre de 2010

Casi fin de año

Hoy ha sido un día particular, ha empezado como el “Día de la Marmota”; de camino a la oficina me he cruzado con tres personas, en el mismo sitio donde me los crucé ayer ¿Casualidades del destino?
Como aprendí en la facultad, las casualidades no existen, y yo, que analizo casi todo, números, letras, líneas y entrelíneas, creo que más bien es que como no hay colegios, no hay padres corriendo por la calle y que como hay mucho “vacacionista” por Navidad que no madruga, la acera está medio desierta.

Conclusión, que me fijo más en los pocos con los que me cruzo.
La mañana de trabajo ha sido durilla, he pasado unas cinco horas hablando por teléfono, seguidas, con distintas personas, a la vez leía correos y chateaba por el facebook, vamos lo normal de todos los días, cualquier día mando un proyecto al “face” y un comentario a un cliente.
Dejo el “caralibro” abierto en el trabajo porque hace unas semanas intercambié algunos comentarios con alguien a quien me hubiera gustado conocer mejor, pero me temo que no va a ser posible, me ignora, y ni siquiera sé porqué.
En fin, que se le va a hacer, como decía un profesor que tuve; “hay días por arrobas” y yo añado “hay personas con las que hablar por arrobas”

domingo, 26 de diciembre de 2010

Agapito Pazos

He leído hoy que ha muerto Agapito Pazos.
Iba a cumplir 80 primaveras.
Fue abandonado con 3 años, tenía una discapacidad psíquica y distrofia en los miembros inferiores.
Ocupó durante toda su vida la habitación 415 del Hospital Provincial de Pontevedra, allí le criaron, le mimaron y hasta le dieron ocupación.

.."No podía hablar, pero se reía con la mirada y enseñaba su mala leche y su carácter “pícaro y fuerte” cuando algo no le gustaba. Aunque no pudiera decirlo con palabras, Agapito era feliz y demostraba como podía que quería seguir viviendos en un Hospital de Pontevedra.."
Hace algún tiempo vi un reportaje sobre Agapito, me impresionó la fuerza de su mirada, hoy se ha apagado, pero en mí se ha encendido la lucecita de la solidaridad y la humanidad, la de aquellos que respetaron su existanecia en la habitación 415.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Os deseo a tod@s una muy Feliz Nochebuena, en compañía de los vuestros.
A los que estaís en España, en la Gran Bretaña o al otro lado del Atlántico.
¡¡Feliz Navidad!!

martes, 21 de diciembre de 2010

Enchufes

Tengo en mi habitación 4 enchufes. Y se me quedan cortos.

Acabo de conectar el portátil a la red eléctrica, porque la batería se descarga enseguida.
Otro enchufe está ocupado por la batería de la cámara de fotos, que mi sobrina mayor me ha gastado hoy en la función de baile de ella y de su hermana.
El tercero está ocupado por el teléfono, el cual me ha pedido la pequeña para hacer fotos a la mayor en su ratito de función.
El cuarto lo tengo con una lamparita a la cabecera de la cama, que a mí leer me gusta hacerlo en horizontal y un radio despertador.
Total, el día que me quede sin luz ¿Dónde va a irse tanta tecnología? Pues a la M.
Mañana tengo que comprar un ladrón, porque el Mp4 se me ha quedado sin enchufe, y el paseo mañanero sin música no es lo mismo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

ITV

Iba a titular esta entrada así:“¡Me cago en la puta ITV!”.
Luego he pensado que como cabecera iba a sonar muy fuerte.
Así que lo he dejado para la primera línea.
Hace unos días me llego la cartita de la revisión y quise pasarla lo antes posible.
El coche es relativamente nuevo.
Imaginé que no me iban a poner pega alguna.
¡Ja, que chiste!
He ido a Las Rozas, conozco bien la zona, de cuando vivía en Torrelodones y llevaba los coches a esa ITV.
A las siete he llegado a la cola, media hora después he alcanzado la garita donde un sólo tío atendía las dos filas; gasolina y diesel.
He pagado la tasa, que es de lo que se trata esta revisión; un sacaperras, para que un mecánico mire las luces y mueva el volante de tu coche.
Mis luces traseras de posición estaban fundidas.
A las ocho he salido con un cabreo moderado por no haberlo previsto y “una falta grave” en el coche.
Me he ido a un Carrefour que hay al lado y he cambiado las dichosas bombillitas.
Vuelta a la estación de ITV.
Pensaba yo que era entregar la factura del cambio y chimpún, o que habría alguna cola especial para esa memez.
Pues no.
Me ha tocado volver a esperar la fila de los coches de gasolina porque el de la garita tenía que hacer un “informe especial” para los coches que tuvieran alguna pega.
¡Toma ya, un “informe especial” para dos puñeteras bombillitas!
Otra media hora esperando.
Menos mal que el mecánico que me ha tocado, tras pasar la garita, o tenía ganas de irse a casa, que ya eran las ocho y media pasadas, o es que era un tipo diligente.
Me ha pasado por un carril cerrado y me ha liquidado rapidito, el único capaz y va y me toca el último. ¡Hay que joderse con la ITV!

Desconexión temporal

Mis "amigos" de simyo me han dejado sin conexión de internet en casa, mientras tanto, y desde la oficina, os dejo una foto de mi último vicio confesable.
Tengo mono.
Compraros uno de estos para la casa rural.. LLenazo ibais a tener.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vargas Llosa y una frase en el aire..

Ayer Vargas Llosa dio su discurso de aceptación del premio Nobel, dijo algo que yo suscribo; "Lo más importante que ha pasado en mi vida ha sido aprender a leer..."
Cada libro que leo me rompe y me recompone por dentro.
Me he deshecho tantas veces, para luego rehacerme, que he perdido la cuenta, pero sé que, siempre, siempre crecí al hacerlo y cambió mi mirada al mundo.
Hace poco conocí a un matrimonio octogenario analfabeto.
Sentí una mezcla de lástima e indignación.
Me sorprendió que una vez la vida les hubo sonreído no hubieran aprendido a leer, pero la vergüenza es paralizante.
Una vida sin libros debe ser... No me imagino cómo puede ser vivir así.
Esta mañana, como todas las mañanas, me ha despertado la radio, y entre estiramientos y bostezos he escuchado una frase que me ha atravesado: ".. he aprendido a escribir no para ser escritor, sino para no ser esclavo..."
Esto también lo suscribo.

martes, 7 de diciembre de 2010

Juerga

Ultimamente salgo y vuelvo a casa a las mil, léase bien entrada la madrugada.. Ayer salí, y lo pasé genial, me reí y recuperé mi punto de muñeca jugando al futbolín entre Gintonics.
No me pegaba estas pasadas de trasnochar, tan seguidas, desde que con veinte años salía en pandilla, de lunes a lunes, a beber por El Boalo, y volvía casa en moto, después de recorrer algunos kilómetros en un estado, digamos, "límite", sin casco ni leches, que entonces no era obligatorio.
Era una gozada sentir el aire fresco de la madrugada en la cara, el pelo flotar en la nuca, la carretera desierta y todos los sentidos puestos en no perder el equilibrio y no chocar con alguna vaca suelta por los prados infinitos.
Un silencio negro lo rodeaba todo, y yo con mi moto lo rasgaba sin miedos.
Si. Soy una persona afortunada, otros que no cometieron ni la mitad de la mitad de las locuras que yo hice, ya no lo contarán.
La última vez que vi a Charly iba en silla de ruedas; una Nochebuena decidió que era capaz de volar, tras meterse algo fuerte, y saltó por la ventana de un cuarto piso.
Era un atleta y tan buena persona que, tiempo antes del "accidente", se prestó a perder una mañana entera conmigo en Navacerrada para enseñarme a esquiar.
Vano esfuerzo; me rompí un dedo en una de la múltiples caídas, y me encontré una rueda del coche pinchada cuando yo creí que el "tormento" había terminado. Nunca más he hecho intento de ponerme unos esquíes.
Después de lo de Charly sonaron todas mis alarmas internas y me fui alejando, centrándome en mis estudios y en madurar. (Vaya que he madurado, veinte años de madurez)
Si, hoy he dormido apenas cuatro horas, he arrastrado el cansancio durante todo el día.
¡¡Pero que coño, ayer me lo pasé genial!!
¡¡A ver cuando repetimos, pero que al día siguiente no haya que madrugar!!

domingo, 5 de diciembre de 2010

Un regalo

El viernes compré un regalo, Eva va a tener una fiesta de cumpleaños sorpresa organizada por su mujer (ToNuri espero que lo leas después del jolgorio) y, camino de vuelta a casa, pasé por una tienda en la que vi algo que pensé le gustaría a Eva, pero no llevaba un euro encima.
Me acerqué a un cajero a sacar "money".
Tuve que esperar, hasta que salieron un par de chavales riéndose a carcajadas, entré, eché el pestillo.
En cuanto cerré olí a orín y, de inmediato, vi la manta en el suelo, en una esquinita, con un bulto debajo, del que supuse salía el olor.
¿De que coño se reían esos imbéciles que acababan de salir? Pensé ¿Del mendigo?
Reconozco que me acogoté un poco al sacar la tarjeta ¿Y si se levantaba y me atracaba?
Procuré hacer poco ruido, y enseguida escuche unos rítmicos ronquidos. En esos escasos veinte metros cuadrados se refugiaba del frío, y dormía como un bendito, durante el tiempo que los niñatos o los "justicieros sociales" le dejaran dormir caliente y tranquilo.
No le quité ojo por si se movía, que tampoco soy tan valiente, saqué la pasta y salí cerrando la puerta con cuidado, para que no se le colara el frío de la noche.
Compré el regalo y volví paseando a casa.

sábado, 4 de diciembre de 2010

A sus ordenes

Me han dicho que tengo el blog abandonado, y si, es verdad que hace tiempo que no escribo nada, pero hoy queda remediado, hasta no sé cuando, aviso.
Con un poco de retraso, contar el rollazo que me metí el sábado pasado en el cine.
Fue el cumple de Iso y nos invitó a una buena tropa al cine, algunos eligieron, por los niños, la última de Harry Potter, otros "Bon Apetite", yo vi esta última.
No tengo palabras para decir lo poco que me gustó, cuanto me aburrí. Si no fuera por los codazos que me dio Natalia, de vez en cuando, me hubiera dormido.
Un argumento manido, sabido desde el principio, sosa hasta decir basta, los actores con la misma cara durante dos largas horas.. en fin, quien quiera que la vea, pero si no os gusta el ritmo del cine de Truffaut, no vayáis a verla.
No sé cuando volveré al cine, me pasa como con los libros, cuando leo uno malo, tiene que pasar algún tiempo para que me vuelva a apetecer leer otro. Ale, como lea uno bueno, es cerrar la última página y empezar otro nuevo.. hasta que doy con uno malo y paro un tiempo. Lo bueno es que nunca pasan más de unos días en volver a confiar en un libro, lástima que con el cine no me pase lo mismo, meses puedo pasar sin ir y no echarlo de menos.. En fin, K1 es K1, y k2 una canoa querida Eva.