Siempre me he preguntado de dónde surgen los chistes, chascarrillos.
Creo que la capacidad de observación y el sentido del humor de algunos sujetos son la causa de las breves historias que nos hacen reír.
Hoy camino al metro me he fijado en una furgoneta que pasaba delante del Ministerio del Aire, era una C-15, de esos Citroen que sólo llevan los curritos, era de color morado y llamaba la atención.
En letras grandes el rotulado del coche rezaba: “Carpintero”
Hasta ahora nada raro; furgoneta de un carpintero color morado circulando.
Lo que me ha hecho sonreír ha sido la dirección de la carpintería en letras más pequeñas en la siguiente línea rotulada: C/ Destornillador, nº.. Polígono Industrial – Collado Villalba.
¿Carpintero?¿Calle Destornillador? Y he pensado ¿tendrá un hijo que se llame Pablito y clave un clavito?
Tengo un colmo verídico; un vecino de mis padres, se llama o llamaba, porque se fue a su Galicia natal hace años, bueno el amigo tenía la gracia de Perfecto Blanco Blanco y tenía varias tintorerías.
El pobre Perfecto tenía el destino marcado con ese nombre. Sus padres unos auténticos visionarios.
A mí me gusta especialmente un colmo bastante poco fino, pero me hace mucha gracia y lo cuento:
¿Cuál es el colmo de un mentiroso?
Pues tirarse un pedo en un velatorio y echarle la culpa al muerto.
Sólo de imaginar la situación me río.
Acepto colmos en comentarios.