Hoy el viento no me deja salir, estamos con alarma por viento, los teléfonos sonaron ayer a media tarde, con ese sonido tan "agradable" que te pone el corazón a latir como un loco por el susto, así que ni carnavales ni leches y de mi paseo matutino ni habalmos.
El mar hace remolinos con el agua de la superficie, si no diera un poco de miedito sería un espectáculo curioso de ver, pero a pocos metros la cosa pasa de bonito a peligroso. Toca quedarse en casita.
Llevo dudando o no si escribir lo que pienso sobre "alguien" que ha escrito un libro poniendo verde a otro "alguien" a quien yo quiero, alguien a quien considero familia, y me duele lo injusto de la situación.
Allá voy.
Me duele lo mal que lo está pasando mi "alguien", nos conocemos hace más de treinta años, hemos pasado funerales, bodorrios, nacimientos, separaciones, algún pedo, muchísimas risas y en definitiva hemos compartido vida, por eso sé cómo es ese "alguien" a quien ahora intentan hacer daño.
Sé que me lees "alguien mío" (jaja, suena a Don juan Tenorio, pero nada de eso ehhh)
Solo puedo decirte que no ofende quien quiere, sino quien puede, que todo lo que dice de ti dice más de quien lo escribe que de tí, que su egoismo no te afecte, porque es solo eso; rabia por no poder manipularte, porque ese "alguien" quiere cargarte con lo que ya no soporta cargar y te lo quiere soltar a tí.
Te mando un abrazo, mucho ánimo y.. ¡viva Córdoba joe!

