jueves, 4 de febrero de 2021

Señales

 Hay días que empiezan con señales, aunque no las reconozcas hasta que te dan en toda la cara, como una guantada con la mano abierta.

He dormido mal, he soñado no recuerdo con qué, pero no he descansado y a las seis estaba viendo amanecer; un amanecer gris, nublado, sobre un mar igualmente apagado.

A medio día me ha sonado una alarma en el teléfono, he tardado un rato en terminar una llamada de trabajo en otro teléfono y al mirar la pantalla leo;“cumpleaños tío Julian”, me he echado la mano a la frente y un suspiro espontáneo me ha vaciado los pulmones ¿cómo ha podido saltar ese aviso si mi tío Julian falleció en octubre y hoy ni siquiera era su aniversario?

Desgraciadamente el día ya venía avisando con señales que le íbamos a recordar, va a ser una fecha triste; hoy se ha ido Peter, mi querido y admirado tío Peter, mi padrino, rodeado de sus hijos y nietos, en su cama, en su casa, sereno.

¡Todos mis recuerdos con él son maravillosos! Se ponía a cantar Zarzuela o a contar vivencias y no querías que parara; culto, divertido, emotivo, un hombre cabal se ha ido, ahora estará con Paquita, su mujer, que se fue en marzo en lo peor de la pandemia.

Tristes señales, señales de despedidas, de tantos que se nos están yendo.