sábado, 20 de febrero de 2021

Ironía, sátira y humor versus violencia.

Veo las noticias y no sé si me puedo indignar más.
Jóvenes destrozando entidades bancarias, tiendas de deportes y cualquier comercio que tenga dentro algo de dinero u objetos que puedan vender luego rapidito.

No se manifiestan por la libertad de expresion, porque a ellos, como dice mi sobrino, "les toca la polla todo", ni por el pobre diablo que han encarcelado por apología del terrorismo, entre otras cosas, que va, estos vándalos solo quieren robar, destrozar y hacer historia con su destrucción.

La libertad de expresión es una cosa y desear la muerte a otro ser humano otra, no creo que la cárcel sea el castigo, preferiría el desprecio social, la indiferencia a sus mensajes sería mayor castigo para cualquier criatura que diga que el judío es el culpable de todo o que hay que clavar un piolet en la cabeza de un político.

Para mí, insisto, para mi, esa violencia que tanto jalean en jaurías es consecuencia de una sistema educativo deficiente, de una sociedad individualista y materialista, de la decadencia de valores y de falta de cultura e ignorancia supina de historia de estos héroes menores que se saben impunes por su edad.

Las hazañas de estos violentos liberadores de delincuentes se quedará en el olvido en unos días, dejando solo destrucción a su paso, y presumirán con los colegas, pasándose el porro, de haber robado más patinetes o haber roto más lunas, valientes enmascarados sin cultura.

¿Conocerán estos muchachotes y muchachonas a Quevedo o a Góngora? ¿Sabrán, quizás,  que se odiaban a muerte y que se escribían sonetos hirientes, que se repetían por toda la ciudad durante semanas, con un ingenio que ha perdurado siglos?

Aquí os dejo una parte de un soneto de un Quevedo, veinteañero, le dedicó, sin nombrarle, a un Góngora cuarentón :

"Ya que coplas componéis,
ved que dicen los poetas
que, siendo para secretas, muy públicas las hacéis.
Cólica dicen tenéis, pues por la boca purgáis;
satírico diz que estáis;
a todos nos dais matraca:
descubierto habéis la caca
con las cacas que cantáis"

Y para quienes no aprecien de la literatura barroca, aquí dejo la letra del pasodoble "Vivo en un país fascista" de la @ChusmadeCadiz, cantada en el Carnaval de Cádiz, a buen entendedor pocas palabras bastan:

"Vivo en un país fascista,
comunista, derechista,
liberal, republicano,
populista, progresista,
socialista, podemista
y de unos diez ciudadanos,
anti y capitalista,
cero coma feminista,
anarquista y federal,
regional, nacionalista,
grande, libre y exhumado,
de alma independentista y por dinero gran hermano,
de etarras peluches pidiendo sosiego,
navarros que suman si es necesario,
gallegos que dudan bajo el chirimiri,
canarios que apoyan depende el horario.
Pedritos, Pablitos, Ortegas, Inesas, y un recién nacido Errejón,
rufianes Susanas, bordes Cayetanas, Mortadelo y Puidgdemont .
Corruptos pero insolventes, odio al inmigrante,
el clamor de millares de jubilaos.
Prensa, banqueros y jueces detrás de un gobierno
que paga sus propios golpes de estado.
En el congreso una voz nueva “¡Existe Teruel!”,
Andalucía viendo a Juan y Medio, es lo que es.
Cuatro años sin presupuestos,
derechos borrados, pero cotizando sus señorías.
Ni un euro más pa ninguno y mucho menos los Reyes
que está la cosa en la calle, ay, a puntito de nieve.
Compañeros catalanes, desde el respeto,
políticamente hablando
no sois vosotros, somos nosotros los putos presos"

¡A ver si los raperos, tan modernos ellos, toman nota de lo que es la crítica social!



jueves, 4 de febrero de 2021

Señales

 Hay días que empiezan con señales, aunque no las reconozcas hasta que te dan en toda la cara, como una guantada con la mano abierta.

He dormido mal, he soñado no recuerdo con qué, pero no he descansado y a las seis estaba viendo amanecer; un amanecer gris, nublado, sobre un mar igualmente apagado.

A medio día me ha sonado una alarma en el teléfono, he tardado un rato en terminar una llamada de trabajo en otro teléfono y al mirar la pantalla leo;“cumpleaños tío Julian”, me he echado la mano a la frente y un suspiro espontáneo me ha vaciado los pulmones ¿cómo ha podido saltar ese aviso si mi tío Julian falleció en octubre y hoy ni siquiera era su aniversario?

Desgraciadamente el día ya venía avisando con señales que le íbamos a recordar, va a ser una fecha triste; hoy se ha ido Peter, mi querido y admirado tío Peter, mi padrino, rodeado de sus hijos y nietos, en su cama, en su casa, sereno.

¡Todos mis recuerdos con él son maravillosos! Se ponía a cantar Zarzuela o a contar vivencias y no querías que parara; culto, divertido, emotivo, un hombre cabal se ha ido, ahora estará con Paquita, su mujer, que se fue en marzo en lo peor de la pandemia.

Tristes señales, señales de despedidas, de tantos que se nos están yendo.


miércoles, 3 de febrero de 2021

La Piedad

Hace tiempo que cuando pienso en qué es la piedad visualizo la impresionante obra de Miguel Ángel, la madre sujetando el cuerpo moribundo de su hijo, un pedazo de mármol de belleza atemporal, la piedad es el sentimiento que desprende, la emoción que causa en quien la admira.

Hace días, en algún noticiario, vi una imagen que no se me quita de la retina, la mano de un sanitario sujetando la mano de un enfermo de Covid, seguramente le esté diciendo que van a dormirle para poder intubarle y conectarle a un respirador, después de un año de pandemia sabemos que muchos ya no vuelven a despertar.

La piedad, desde hoy y para mí, ya no es una piedra cincelada por un genio, es un cuerpo sin rostro, sin nombre, vestido con un EPI y un nombre garabateado a la espalda, son las manos de dos desconocidos entrelazadas que luchan por lo mismo; sobrevivir.