Dice mi amigo Alberto, que se lo ha dicho un amigo Holandés, y en Holanda saben mucho de tulipanes y de nieve, que la nevada de estos pasados días es consecuencia de la glaciación que tocaba ya en el planeta tierra, y que si no se ha producido antes es por el efecto invernadero, el cual mantiene la glaciación a raya, holandés dixit.
Que conste que mi amigo Alberto es uno de los tíos más inteligentes que conozco, cuando hace años en una cena en el jardín de los Patxos, yo con mi titulo de Filosofía recién colgado en el despacho, Alberto desarrolló su teoría de la uniformidad humana, me pareció interesante.
Lo que decía es que si a un ser humano se le monta en un avión, sin que sepa su destino y se le lleva a un hotel en una calle principal de cualquier ciudad Europea, cuando ese individuo o individua mirara por la ventana del hotel, sería incapaz de decir en que lugar del mundo se encontraba.
Tiendas de ropa internacionales, burgers, la misma indumentaria en las personas, el mismo mobiliario en la habitación, la misma estructura de calles cuadriculadas, las mismas marcas de coches circulando. En fin, que el mundo se despersonalizaba.
Hoy esta teoría me parece muy frágil, igualitas Madrid que Viena o Ankara.
En fin, que no sé yo si creerme mucho la versión del amigo holandés de mi amigo Alberto.
La cosa es que la nevada ha sido una pasada, pasada, pasada, lo nunca visto. Citando a nuestra diseñadora más internacional, Ágata Ruiz de la Prada, durante la nevada; "Madrid era una fiesta".
Y si, lo fue mientras la nieve fue blanca y pura, ahora Madrid es una pista de hielo, y la fiesta nos dejó resaca.
Tres días después seguimos incomunicados, salir a por el pan es jugar a la ruleta rusa de las fracturas óseas, y bastante tienen nuestros pacientes sanitarios, ellos si que son pacientes.
No sé cuando volveremos a la vida de antes, a la de antes del "putocovid19", antes de la inminente glaciación holandesa, antes "cuando todo era sólido" que diría mi admirado Muñoz Molina, antes cuando las ciudades europeas parecían iguales, pero no lo eran.