domingo, 24 de enero de 2021

Carmen Mola, mola, mola.

 Cayó en mis manos la trilogía de Carmen Mola, novela negra “pata negra”. 

“La novia gitana”, “La red púrpura” y “La nena” editadas por @anagrama.

Ya me he bebido los dos primeros y arrancando estoy con el tercero, ansia viva. No sé qué pasará cuando lo acabe, me costará encontrar emoción en las líneas de otros libros, es lo que tiene el confinamiento voluntario, tiempo para leer y pintar.

Al parecer Carmen Mola es un seudónimo, yo me jugaría una cena a que Carmen es Carmelo, pero sea lo que sea me está haciendo disfrutar, es una narrativa dinámica y muy visual, ideal para esta época pandémica donde pensar en profundidades no es sano para nuestro equilibrio mental, aviso que hay momentos duros, imágenes que se te quedan en la memoria durante días, que a lo mejor tampoco ayudan mucho a la salud mental, claro que como yo de eso no he andado bien nunca, pues sin problema.

Las trilogías no me suelen gustar, la primera entrega es la mejor, la única que suele interesarme.

Luego las editoriales, muy listas ellas, si el libro tiene cierto éxito, ponen en la mesa el contrato entre el autor y la empresa donde dice "claramente" que pueden "obligarte" a escribir una o dos entregas más, y ahí ya la hemos fastidiado porque ahora hay que correr para que no se pase la estela del éxito, y la hoja en blanco y la presión son malas inspiradoras, así que las siguientes novelas suelen ser relleno sin la frescura o emoción de la primera.

Esto me pasó con la trilogía de Juan Gómez-Jurado; "La Reina Roja" ,"Loba Negra" y "Rey Blanco", el primero me enganchó, los demás puff, entretenidos sin más, aunque al autor le reconozco el merito del oficio, y me quito el sombrero con "El emblema del traidor" que me leí hace tiempo y aún tengo en la memoria el escenario, tan bien descrito, de Sevilla siglos atrás.

En fin, que voy a seguir con la tercera entrega de la Carmen Mola, Mola Carmen, que me ha conquistado.