Hay días en que todos los planetas parecen alinearse para que todo esté en paz.
Vuelvo paseando, sonrío sin saber porqué, y rostros desconocidos me devuelven la sonrisa.
¡Que distinto a otros días en los que paseo sin mirar a las cientos de caras con las que me cruzo!
Camino sin prisa pero con seguridad.
No sé si será la medicación, que me hacen estar en una nube, o que por fin empiezo a ver luz a través de las rendijas, o que hay personas que me enseñan cada día que la vida es una celebración.
Puede que sea todo ello.
Sea lo que sea, hoy es de esos contados días del año en los que me siento en paz y feliz, quizás también sea que sé que me estás esperando.