domingo, 20 de diciembre de 2015

20D Día de rodaje

Para quien me conozca sabrá que las fotografías, las cámaras no son lo mío, cuando veo un objetivo me meto detrás de cualquier cosa que me tape, bajo la cabeza, vaya que me escondo, y eso que cuando me cazan no doy mal en cámara, aunque esté mal decirlo.
Bien, pues hoy he participado en un cortometraje. Me han liado.
El corto es una metáfora de la falta de comunicación en la sociedad actual.
Todos teníamos que ir de color oscuro, y llevar un teléfono móvil con auriculares.
El prota es un escritor que busca ideas en un autobús repleto de gente, lo que se encuentra son pasajeros aislados con sus teléfonos móviles.
He aprendido hoy que ese era el método que utilizaba el gran Rafael Azcona; se montaba en el metro o en un bus, con su sempiterna libreta, tomaba notas de lo que veía u oía, y lo convertía en una escena o un diálogo para una película.
Ahora entiendo lo sólido de las pelis que tienen un guión suyo.
Sin querer compararme, yo hago lo mismo, el metro, la calle, es la que me nutre de imágenes que luego trato de traducir a palabras, y aunque no siempre lo logro, estoy en ello.
Yo no escribo guiones, ni me lo planteo siquiera, escribir más de tres páginas me supone un esfuerzo, pero me hace una ilusión enorme que, sin saberlo, el gran maestro Azcona y yo busquemos la fuente de nuestra inspiración en los mismos sitios.
Ah, y por si alguien quiere ver el corto, se llama "Historias de lo cotidiano".