El dictador se ha ido. El pueblo no ha salido de la plaza de la Paz hasta que lo han logrado, clamaban por la democracia.
África entera ha huido de la miseria de sus paises. Millones de africanos ha emigrado en busca de una vida mejor, el sueño Europeo. Prefieren abandonar sus países, sus culturas, dejan atras la familia, mientras sus gobernantes engordan sus cuentas bancarias y sus estómagos, ciegos ante la necesidad de su gente.
Sólo algunos vuelven, por vacaciones, con coches caros, regalos para toda la familia y dinero en el bolsillo.
Hablan, sin miedo, de la justicia, de los derechos que tienen en Europa.
Los que un día se fueron y les fue bien ya sólo volverán por vacaiones ¿Quién quiere cambiar derechos y justicia por la mordaza del dictador?
Y los que vuelven no entienden por qué en sus propios países se les trata tan mal, los años en Europa les han abierto los ojos respecto a la injusticia de sus paises, tolerada por la pura ignorancia o por el miedo a sus poderosos dioses.
La televsión y, sobretodo, Internet han llegado, por un simple cable, arrasando la aparente tranquilidad de los dictadores.
Es hora de que el país más antiguo del mundo despierte al sueño de la democracia. Tras la celebrada victoria de la expulsión de Mubarak, queda un camino largo y duro, esperemos que nadie les pare con los mismos tanques que les han protegido.