Miro al infinito, analizo los distintos azules que refleja el cielo en el mar.
La brisa me mece. Me gusta.
Hay una reto circulando en Instagram; apuntar cada día tres cosas que te gustan, hasta hacer una lista de “mil cosas que me gustan”.
La iniciativa es de @lasclavesdesol (50.000 enhorabuenas)
Dudo que pueda llegar a cien cosas que me gusten, pero empezaré por; sentir el viento en la cara.
Ya lo he contado en alguna entrada, el primer recuerdo que tengo es del viento frío en el rostro.
Yo en el cochecito, sin saber andar aún, con ocho capas de ropa, guantes y verdugo, solo un poco de piel al aire para sentir el frío, si todavía lo recuerdo es que ya me gustó entonces.
De adolescente “volaba” en mi Ossa al Boalo o a Manzanares, cuando el casco no era obligatorio, esa sensación de libertad, acelerador a tope, el motor rugiendo y el viento de nuevo curtiendo mi cara, enmarañando mi pelo.
Hoy miro el mar y siento la brisa abrazarme, acariciarme el rostro y definitivamente me gusta el viento, así que si, estreno la lista.