Hace tiempo que no tengo demasiado tiempo para darle a la tecla y contar mis aventuras callejeras.
No es que me hayan dejado de llamar la atención decenas de cosas, es que no me dan las veinticuatro horas del día, pero esto que me pasó ayer no puede dejar de contarse.
Llevo unas semanas visitando todos los dentistas de Alicante y Murcia, una infección me tiene la cabeza dada la vuelta, más de lo habitual, pero no dan con lo que, una vez liquidada la infección, me sigue provocando dolor, parece que la última clínica ha dado con una posible causa; una mutación genética en un molar endodonciado, vaya que si los de "X-man" hubieran hecho casting en España lo mismo ahora era yo una estrella del show business.
Al lio "dentil".
Ayer fui a una primera visita a la clínica que me detectó la mutación, y mientras rellenaba el consentimiento de que hagan conmigo lo que quieran, entro un tipo, mulato, que saludó bastante alto, a pesar de las pequeñas dimensiones de una sala de espera. Eramos tres personas repartidas en los distintos asientos, una mujer mayor con andador, una china con gorro de lana azul y yo.
Devolví los buenos días lo bastante alto para que me oyera, creo que la china no dijo ni mu, y la señora mayor igual dijo algo apenas audible. Le debí parecer de fiar, porque a pesar tener sillas de sobra se sentó en el mismo sofá que yo, mi culo ocupaba la parte izquierda, la plaza del centro la ocupaba mi abrigo y algunos informes médicos. Se sentó en la parte derecha, puso encima de mis papeles, un sobre de tamaño folio del que sacó varias partituras. Empezo a buscar en su móvil y a los segundos empezó a a sonar una melodia muy animada que él seguía con los dedos en la partitura. Instantes después empezaron a salir de su boca sonidos: bom, bom, bom, paró la música de su telefono y mandó un mesaje: "En el cuarto bis, mete batería, más percusión..." y dijo algo más que no recuerdo, yo ya estaba alucinando. ¿Estoy en una consulta médica o en un talent show?¿Me habrá afectado la infección y tengo alucinaciones? Yo miraba a la china y a la abuela que seguían inmersas en las pantallas de sus teléfonos, si la abuela tambien poseida por el "scroll infinito".
En esto una auxiliar entró, nombró al latino, que recogió todas las partituras y salió.
No volví a verle, enseguida me llamaron también a mi a consulta, ahí fue cuando me descubrieron la super mutacion molar tras dos radigrafías, un escaner y un Tac.
A lo que ascendió la minuta y el presupuesto para las "reparaciones molares" eso si que es para alucinar en colores.