Desgraciadamente las noticias de la guerra entre Palestina e Israel son tristes, inhumanas, sobrecogedoras. Seres humanos masacrados. Como todas las guerras un sinsentido, una llamada a la brutalidad de las cavernas. Muchos días tengo que apagar la televisión. Lo hacía también con las noticias de la guerra entre Ucrania y Rusia. ¿Ya no son noticia los muertos de Ucrania? Me pregunto si los muertos en esa parte del mundo ya no importan. La noticia fresca es la que tiene el foco de los noticiarios, Ucrania ya no vende, pero la guerra sigue allí, como sigue en Nagorno-karabaj o en Sudán, lugares donde se muere sin ser noticia. El mundo sigue siendo el escenario de la lucha por el poder y el primer mundo mira a un lado u otro según le interesa. Que pena, que poco hemos aprendido.
domingo, 12 de noviembre de 2023
miércoles, 8 de noviembre de 2023
La tercera del Covid
La semana pasada teníamos cita para vacunarnos, madre de la cuarta del Covid y gripe, mi menda la gripe anual, que aunque por aquí el frío no aprieta, mi asma no perdona. Fuimos dando un paseo, desayunamos en una terracita al sol por el camino hacia el centro de la seguridad social, vaya que salimos con tiempo de sobra para la cita, incluso llegamos antes de la hora y, oh sorpresa, nadie esperando en la enfermería.
Las enfermeras nos invitaron a pasar de inmediato y ale, empieza la vacunación, madre la primera; gripe en el brazo izquierdo, Covid en el derecho, en un visto y no visto, madre lista y vacunada.
Mi turno, pongo el brazo derecho para la vacuna de la gripe y cuando me estoy recolocando la ropa para largarnos con todos los virus nuevos en el cuerpo, va una de las enfermeras y pregunta;
- ¿Y eres tú quien cuida de tu madre?
- Si, bueno, me cuida más ella a mi que yo a ella - contesté con tono jovial viendo que la chavala me tutea.
- Pues si es así, es aconsejable que se vacune usted de Covid también. - Salta la moza muy seria, adiós al tuteo.
Miro a mi madre, con desconcierto. Pienso ¿qué hago? y mi querida madre afirma con la cabeza, apoyando a la enfermera.
Total, ofrezco el otro brazo para recibir el pinchazo, sin rechistar.
Salí de allí con dolor doble y tan de sorpresa fue todo que ni siquiera pregunté qué me habían “enchufado” si moderna, astra zeneca o janssen.
Esa misma noche reacción de la vacunita dichosa, pero oye, mientras otros hacen cola para vacunarse, por estos lares funciona la cosa bien, igual si ese día me dejo y no se les acumulan a las enfermeras otros pacientes en la entrada, lo mismo me vacunan del moquillo, de la rabia, de la gripe aviar y de la triple vírica.
Bueno, me voy a por un paracetamol y un poco de leche caliente.
Vacunaros, vacunaros..