viernes, 25 de noviembre de 2022

¿Hablas español?

Hacía mucho tiempo que no me confundían con guiri/turista de visita en España. 

Fue allá en el pleistocénico cuando, estando con Chus en las escaleras del Reina Sofia, esperando a no me acuerdo quien, se me acercó una pareja de rubio y rubia, altos guapos y para nada iberos, y me hablaron en alemán, yo me quedé con cara de ¿qué me estás contando maño? 

Fue entonces cuando se debieron percatar que yo de alemán ni papa, ale en ingles ya nos entendimos y nos echamos unas risas a cuenta de la confusión. La que más se rio fue Chus que lo fue contando a todos los departamentos del Colegio de Caminos, donde por entonces trabajaba mi menda.

Hoy he salido tarde a mi rutina de ejercicio, pequeñas cosas de intendencia domestica me han retenido, pero cuando he salido, sin peinar y con gorra para no perder más tiempo, ya eran casi las 10 de la mañana. He reparado que la ciudad está llenita de extranjeros, claro que la explicación es bien sencilla, cada dos días llegan transatlánticos con miles de pasajeros que desembarcan y pasan el día recorriendo calles y castillos de la zona. 

Pues hoy una chavala me ha parado, cuando ya iba por un precioso mirador de vuelta a casa con el pan debajo del brazo, me ha mirado insistente para captar mi atención y me ha preguntado ¿Hablas español? 

-¡Pues claro! - He contestado, me ha salido del alma la verdad.

Me ha pedido que le hiciera unas fotografías con su teléfono y según iba sonando el clic de cada instantánea ella cambiaba de pose cuan modelo, que bien podría serlo porque era bien guapa y tenía un tipazo la muchacha, levantaba un brazo apuntando hacia el cielo, giraba la cabeza mirando al mar, sonreía, se ponía seria, así hasta que me he cansado y le he devuelto su teléfono.

Cuando he llegado a casa me he mirado en el espejo de la entrada. ¡Joe, iba con pintas pero no era para tanto; deportivas, vaqueros, sudadera y una gorra, tapando mis rizos despeinados, eran mi atuendo! 

En fin que aquí no hay metro, aquí hay Tram, el día que lo pruebe, ya me tienta mucho, va a ser una fuente de inspiración inagotable. Os iré contando.