Vaya mierda de inicio de año.
Nunca habia empezado un año con tan mal rollo.
A las 00:04 estabamos saliendo por la puerta de quien nos había invitado al tránsito de año; pobre víctima colateral de la discusión.
El caso es que el 2015 ha empezado de puta pena, ojala no sea premonitorio de cómo van a ser los restantes 364 días, porque no creo que lo aguante mi cuerpo.
He pasado mala noche, dándole vueltas a los minutos de educada discusion familiar, no tengo bastante con el vivo y en directo que encima sueño con ello, así estoy con todo revuelto y no por la resaca de año nuevo.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, hoy ni probar bocado que lo devuelvo todo, lo bueno es que voy a perder algunos gramos de los kilos ganados estos días.
Como dice alguien que conozco; toda buena acción tiene su justo castigo.
Feliz año a quien me lea.